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Venezuela: la necesidad de construir confianza electoral

Venezuela: la necesidad de construir confianza electoral

 

 

 

Juan Manuel Trak

 

 

 

Dr. en Procesos Políticos Contemporáneos y Máster en Ciencia Política por la Universidad de Salamanca. Sociólogo de la Universidad Católica Andrés Bello. Asesor y consultor el tema políticos y electorales.

 

Venezuela: la necesidad de construir confianza electoral


 

Las elecciones son un proceso central de cualquier sistema democrático. Si bien pueden existir procesos electorales en sistemas no democráticos (por ejemplo plebiscitos), hasta el momento  no se conoce un sistema democrático en el que el sufragio no exista. Giovanni Sartori, politólogo italiano, definía la democracia como un sistema político basado en el poder popular, es decir, en el poder de la ciudadanía. Según este autor, el pueblo es el titular del poder mientras que su ejercicio es confiando a los representantes electos periódicamente[i].

Desde esta perspectiva, entendemos las elecciones como un medio para ejercicio de la ciudadanía y como un procedimiento mediante el cual se pueden tomar decisiones colectivas de manera inclusiva. Pero las elecciones son procesos complejos que ocurren en contextos políticos y sociales más amplios, los cuales afectan tanto su funcionamiento objetivo como la evaluación subjetiva que hacen ciudadanos, partidos políticos, asertividad, organizaciones de la sociedad civil y la comunidad internacional. Así, para que una elección sea el reflejo de la voluntad ciudadana requiere, entre otras cosas, de la confianza de todos los involucrados en el proceso.

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En este orden de ideas, entendemos por confianza la creencia que tienen las personas en que los otros cumplirán con sus obligaciones o que, por lo menos, no actuarán en contra de sus intereses. Si extrapolamos esta definición a la esfera de lo político, podríamos decir que la confianza es la creencia en que las instituciones políticas actuarán de forma justa, atendiendo a lo establecido en las leyes. Si vamos un poco más lejos, la confianza en las elecciones supondría la creencia en que el proceso electoral está organizado de tal manera que es capaz de reflejar en sus resultados las preferencias políticas de la gente.

Siguiendo lo propuesto por la Fundación Kofi Annan[ii], la confianza en las elecciones y sus resultados es un pilar de la legitimidad de cualquier sistema democrático. Según esta visión “la credibilidad de las elecciones es descalificada, si los votantes no creen que las autoridades responsables de organizarlas son autónomas e independientes”. De esta suerte, la confianza de la elección y sus resultados impacta directamente en el apoyo hacia las autoridades, la desconfianza abre las puertas a condiciones que favorecen la ingobernabilidad y el autoritarismo.

Las dimensiones de la confianza

En este orden de ideas, la confianza en las elecciones se ve afectada por dos dimensiones fundamentales: condiciones políticas y calidad técnica de las elecciones. La primera dimensión se refiere al ejercicio efectivo de los derechos civiles y políticos de la ciudadanía. Así, una elección será más confiable a los ojos de la gente en la medida que haya igualdad política, libertar de expresión, libertad para elegir y ser elegido, entre otras. De la misma manera, las condiciones políticas también se refieren a la existencia de un árbitro que actúe con neutralidad institucional, y aplique el marco normativo de forma equitativa.

Por otro lado, las condiciones técnicas hacen referencia a los aspectos operativos que garantizan que el resultado de la elección refleja la voluntad de la ciudadanía.  Estos aspectos técnicos abarcan las diferentes fases del proceso electoral: desde el la creación de leyes, nombramiento de autoridades, registro de electorales, partidos y candidatos, pasando por las diferentes auditorías prelectorales, el sistema de votación, el escrutinio del voto y las auditorías poselectorales. En este caso, la confianza hacia las condiciones técnicas está mediada por las evaluaciones que hacen de las mimas los partidos políticos, lo medios de comunicación, la organización de observación electoral nacional e internacional, quienes emitirán sus juicios ante la opinión pública; influyendo así en la confianza de los ciudadanos hacia el proceso electoral.

En Venezuela, el ejercicio de los derechos civiles políticos es cada vez más cuesta arriba. Quienes ejercen el poder político han limitado de manera sistemática y progresiva el ejercicio de la ciudadanía. El poder del voto ha sido reducido mediante la imposición de condiciones políticas que impiden el libre ejercicio del poder popular, así como el diseño de un sistema electoral que genera desconfianza.

Desde el punto de vista de las condiciones políticas, Venezuela ha carecido de un árbitro electoral que actúe con neutralidad institucional. Desde la aprobación de la constitución de 1999, el Consejo Nacional Electoral no ha sido nombrado siguiendo lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela(CRBV)[iii] y la Ley Orgánica del Poder Electoral (LOPE)[iv]. Como resultado, quienes han dirigido el Consejo nacional Electoral actúan en contra de la confianza de los ciudadanos hacia las elecciones y el poder de su voto.

A lo anterior cabe añadirle la manipulación de la oferta electoral mediante el uso de medidas administrativas por parte del CNE, la inhabilitación de candidatos por parte de la Contraloría General de República  o la intervención del Tribunal Supremo de Justicia en los partidos políticos de oposición.

Desde el punto de vista técnico, la opacidad con que se ha manejado el Registro Electoral, la flexibilización de garantías para evitar la usurpación de identidad y duplicidad del voto, la manipulación del calendario electoral, la limitación de la observación nacional y la prohibición de observación internacional calificada, entre otros, reducen la credibilidad de los resultados de los comicios

Acuerdos y principios

Para revertir esta situación es necesario la construcción de un acuerdo político nacional en el que los diversos actores sociales y políticos establezcan un conjunto de principios y prácticas orientadas a restablecer la confianza en las elecciones. Lo anterior pasa por la creación de una comisión de alto nivel capaz de elaborar una propuesta de reforma política y electoral que reconozca las limitaciones de la situación actual, los conflictos existentes y proponga medidas de corto, mediano y largo plazo con el fin de rescatar la institucionalidad democrática en el país.

Evidentemente, la construcción de un acuerdo político de esta naturaleza requiere de la cooperación firme de diversos sectores políticos y sociales que actualmente carecen de confianza mutua. Un primer paso sería la generación de espacios para la construcción de esa confianza perdida, sobre todo entre actores no gubernamentales de diversa naturaleza. Un segundo paso sería la conformación de una alianza democrática que impulsara una agenda de reformas político-institucionales en las que todos los sectores políticos se vean reflejados.

En todo caso, cualquier reforma política tendrá que devolverle a la ciudadanía su poder, la libertad de elegir quienes les gobiernan y que su elección no solo se vea reflejado en el resultado de la elección, sino que se respete el ejercicio efectivo del poder de los representantes electos a través del voto popular.


 

[i] Sartori, Giovanni. Elementos de teoría política. Madrid: Alianza, 2008, p. 46.

[ii] Kofi Annan Foundation. Confidence in elections and the acceptance of results. Policy brief 1. Más información en https://www.kofiannanfoundation.or

[iii] Ver artículos 295 y 296 de la CRBV.

[iv] Ver artículo 30 de la LOPE.

 

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Cibertertulia. Venezuela: Retos electorales en tiempos de COVID-19.

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¿Cuáles son los retos electorales que plantea el Covid-19 para Venezuela?

Esa fue la interrogante que unió en una tertulia virtual a cuatro expertos venezolanos en el tema electoral: el politólogo y profesor universitario Héctor Briceño; el sociólogo y politólogo Juan Manuel Trak; el periodista especializado en temas electorales Eugenio Martínez y el politólogo y consultor Jesús Castellanos Vásquez.

Temas:

Los temas tratados en la cibertertulia fueron los siguientes: Diagnóstico del sistema electoral. Crisis política. Pandemia. Condiciones electorales mínimas. Condiciones sanitarias. Viabilidad de mecanismos alternativos de votación. Campaña electoral y distancia social. Observación electoral.

Dinámica:

La Cibertertulia planteó dos intervenciones por cada participante. Una intervención principal de 7 minutos, seguida de una segunda intervención de 3 minutos. 

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En esta segunda intervención también se respondieron preguntas recibidas a través del chat del canal de YouTube, presentadas por la moderadora.

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Organizaciones sociales y ciudadanos saludan el acuerdo de colaboración para enfrentar el Covid-19 entre las dos principales autoridades del país.

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Organizaciones sociales y ciudadanos saludan el acuerdo de colaboración para enfrentar el Covid-19 entre las dos principales autoridades del país.

Organizaciones sociales e individualidades queremos saludar y expresar el respaldo al acuerdo de colaboración entre el Ministerio del Poder Popular para la Salud y el equipo técnico de la Comisión para la Ayuda Humanitaria de la Asamblea Nacional para responder al Covid-19 en Venezuela. Reconocemos que fue resultado de un proceso complejo, de mucha responsabilidad frente al país, que prioriza y antepone por sobre otras razones, salvar la vida de los venezolanos y venezolanas, especialmente de quienes se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad bajo la pandemia de Coronavirus.

Ambas partes han acordado trabajar coordinadamente y con el apoyo técnico y administrativo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en la búsqueda de recursos financieros y el fortalecimiento de las capacidades de respuesta del país para atender a la población y proteger al personal de salud frente a la pandemia. Un acuerdo fundamental, en momentos donde se incrementan el número de contagios y cuya propagación comienza a manifestar un patrón de crecimiento progresivo similar al del resto del mundo.

Consideramos que el abordaje es adecuado en las áreas convenidas: Detección de casos activos de Covid-19 mediante el diagnóstico de laboratorio; Tratamiento oportuno y adecuado de los casos conformados; aislamiento supervisado de los casos sintomáticos y cuarentena de los contactos; protección del personal de salud; vigilancia epidemiológica; análisis de la Información y reportes de situación; y comunicación de riesgo para la adaptación de medidas por la población, y podría aportar resultados significativos en la disminución de los casos y  en evitar víctimas fatales. Es imperativo generar confianza respecto al manejo del virus con base en evidencia científica, que reduzca el miedo y promueva medidas de prevención en la población.

En este sentido expresamos la urgencia de eliminar toda forma de estigmatización y discriminación contra toda persona afectada por el virus o por su aproximación con el mismo. La situación de precariedad que enfrentan los venezolano/as dentro del país y los que retornan obliga a una atención digna, de calidad y sin estigma. El Ministerio de Salud, está en la obligación de proveer los equipos y utensilios de protección personal tanto para personal de salud, como para retornados en albergues de acogida temporal, como a  personas que carezcan de condiciones para adquirirlos y requieren salir a la calle a obtener su sustento diario.

Queremos insistir en la urgencia de avanzar en una respuesta más amplia e integral a la pandemia Covid-19 en Venezuela, con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) para atender la emergencia humanitaria compleja que afecta gravemente no sólo la salud, sino la alimentación y los servicios vitales como el acceso al agua potable, áreas donde su intervención podría ser fundamental para salvar vida y contribuir con la recuperación de condiciones de vida digna.

Por último, ratificamos que, en el contexto de emergencia sanitaria generado por el Coronavirus, el bienestar de la población debe ponerse por encima de cualquier otra consideración, atendiendo a las propias recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud bajo la fase de transmisión comunitaria del Covid-19: Aumentar los mecanismos de coordinación de toda la sociedad para el diseño y ejecución de la mejor respuesta sanitaria posible.

Las organizaciones de la sociedad civil continuaremos trabajando para lograr que la esperanza de toda la población logre transformarse en cambios reales de una situación que actualmente compromete la sobrevivencia, la libertad y seguridad de la gran mayoría y estaremos vigilantes del cumplimiento de este acuerdo bajo los principios de humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia.

Adhieren:

A.C Anzoátegui Sin Sida; A.C. Justicia y Paz OP Venezuela; A.C. MÉDICOS UNIDOS DE VENEZUELA; A.C. Radar de los Barrios; A.C. Reforma Judicial; AC Asociación por la Vida /Mérida; AC Cátedra de la Paz y Derechos humanos Mons Oscar Arnulfo Romero; Acción Ciudadana Contra el SIDA. ACCSI; AC Liga Merideña contra el Sida; Acceso a la Justicia; Acción Solidaria – ACSOL; ACOANA; AMBAR ASOCIACION CIVIL; Amigos Trasplantados de Venezuela; Asociación Civil Saber es Poder-AsoSaber; Asociación Civil Uniandes; Asociación de Jubilados de Chacao; Asociación Venezolana para la Hemófilia; Asociación Venezolana para la Hemofilia; Atraem; Baruta En Movimiento; Caleidoscopio Humano; Caracas Ciudad Plural; CECAVID; Cendif-Unimet; Centro de Acción y Defensa por los Derechos Humanos (Cadef); Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello (CDH-UCAB); Centro de Formación para la Democracia CFD; Centro de Justicia y Paz – Cepaz; Centro para la Paz y los Derechos Humanos-UCV; CISFEM; Ciudadanía Con Compromiso A.C; CIVILIS Derechos Humanos; Clima21 – Ambiente y Derechos Humanos; Codehciu – Comisión para los Derechos Humanos y la Ciudadanía; Codevida; Colegio de Médicos de Lara; Comisión Nacional de Derechos Humanos de la Federación de Colegios de Abogados de Venezuela del Estado Lara; Comunidad en Movimiento A.C; Conciencia Ciudadana A.C; Consejo Comunal las Colinas de Mañongo; Consejo Comunal TEBRIPAR; Convite AC; Crea País; Creemos Alianza Ciudadana; Creemos Alianza Ciudadana Libertador; Creemos Alianza Ciudadana Miranda; EDEPA, A.C; EXCUBITUS Derechos Humanos en Educación; Federación Venezolana Abogadas FEVA; FORO HATILLANO; Frente Nacional de Mujeres; FUNCAMAMA; Fundación Aguaclara; Fundación Ambientalista de Caricuao; Fundación Especialmente Amigos; Fundación Fototeca de Barquisimeto; Fundación La Gran Victoria; Fundación Lucelia; Fundación para el Desarrollo Integral (FUNDESI); Fundación Recicrear; Fundación Reflejos de Venezuela; Fundación Rehabilitarte; Fundación Váyalo; Fundación Yo estoy aquí; Fundapmotriz; FundaRedes; Gente de Soluciones; Hogar Virgen de los Dolores; Inaesin ; Instituto Mead de Venezuela A.C; Labo Ciudadano; Laboratorio de Paz; Médicos Unidos Venezuela Capítulo Carabobo; Movimiento +Ciudadanos; Movimiento Ciudadano Dale Letra; Movimiento Uniendo Voluntades; Observatorio de derechos humanos de la universidad de los Andes; Observatorio de Ecología Política de Venezuela; Observatorio Electoral Venezolano; Observatorio Global Comunicación y Democracia; Observatorio Venezolano de Prisiones; Observatorio  Venezolano Derechos Humanos Mujeres;  ONG Hombres por la Equidad e  igualdad; OPCION Venezuela AC; Org. Humanitaria Zona 10; Org. Comunitaria Brisas Orinoco; Org. Comunitaria Esperanza Punceres; Org. Comunitaria Fe, Alegría y Paz; Org. Comunitaria Libertador; Org. Comunitaria Solidario Punceres; Org. Humanitaria Las Vírgenes; Organización Comunitaria El Junquito y su Gente; Organización Nacional de Trasplante de Venezuela ONTV; Organización Natural Bio Conservation A.C; Piloneras; Plataforma contra el Arco Minero del Orinoco; Prepara Familia; Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos. Provea; PROMEDEHUM; Proyecta Ciudadanía A.C; Proyecto Mujeres; Red de Activismo e Investigación por la Convivencia REACIN; RED DE CASAS DON BOSCO; Red Org Baruta; Red por los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes, REDHNNA; Semillero Humanitario A.C; SINERGIA, Red Venezolana de Organizaciones de Sociedad Civil; StopVIH; Transparencia Venezuela; Una Ventana a la Libertad; Unión Afirmativa; Unión Vecinal para la Participación Ciudadana A.C; Upel Maracay; Vicaría de DDHH de la Arquidiócesis de Barquisimeto; Voc; Women Empowerment Laboratory (WELab).

Individualidades:

Adriana Pérez Piegard; Agustina Domínguez; Alejandro Álvarez Iragorry; Alfonso Maldonado; Alfredo Padilla; Ángel Zambrano; Antonia Luque; Aura Sofía Díaz; Beatriz Borges; Beatriz Cisneros A.; Beatriz Gerbasi; Beatriz Marín Bolívar; Beatriz Vento; Carlos Eduardo López F.; Carlos Guerra; Carlos Medina; Carlos Muñiz; Carlos Osuna; Carmen González Coronel; Carmen Piemonti; Carmen Sosa; Cesar Vásquez; Claudia E Requejo; Claudia Nikken; Cruz Arreaza; Deborah Van Berkel; Diana Lobo; Dorixa Monsalve Dam; Edgardo Lander; Eduardo Torres; Eduardo Trujillo Ariza; Elena Hernaiz; Elismenia Blanco; Elys Ojeda; Ennio Ortiz; Enrique Sierta; Eogracia Guzmán; Esteban Emilio Mosonyi; Estefania Reyes; Euglis Palma; Evelyn Alonzo; Evelyn Martinez; Feliciano Reyna; Félix Ríos; Fernando Aranguren; Flavia Pesci Feltri; Francisco Martinez G.; Gabriela Buada Blondell; Gilianys Quintero Requejo; Gladys Mogollon; Gloria López; Griselda Colina; Guillermo Tell Aveledo; Gustavo Márquez Marín; Hector Monsalve; Héctor Vizcaya; Inés Quintero; Iris Palma; Irving Rivas; Isolda Heredia de Salvatierra; Jaime Lorenzo; Javier Mijares Cisneros; Javier Tarazona; Jesús Chuo Torrealba; Jo Delia; José G González; José Requena; Juan Carlos Barreto; Julia de Acosta; Karla Ávila M.; Katherine Martinez; Katiuska Camargo; Keybell Díaz; Keymer Ávila; Laura Louza; Lennys Antonio Luque; Lexys Rendón; Lilia Arvelo Alemán; Lorena Liendo Rey; Lorys Romero; Luis Alvarado Bruzual; Luis Enrique Vizcaya; Luis Francisco Cabezas; Luis Rojas; Luisa Rodríguez Táriba; Magaly Huggins Castañeda; Maleisi Núñez Medina; Manfredo González; Manuel Albino; Manuel Mir; Manuel Zapata SJ; Marelis Alayon; Maria Auxiliadora Mejías; Maria E Redondo; Maria E. Escobar; Maria Eugenia Gil Beroes; María Fernanda Montero; María Gabriela Cuevas Garcia; Maria Piña; Mariano Crespo; Mariapia Bevilacqua; Mariela Ramírez; Mercedes De Freitas; Miguel Ángel Espinoza OP; Mileida Ramírez; Mirna Santoyo; Moisés Carvallo Nuñez; Nancy Núñez; Nelson Landaez; Nicolasa Caraballo; Nora Ovelar; Norkys J. Salcedo; Nucilasa Caraballo; Nury Pernia; Olga Pacheco; Oly Millán Campos; Omaira García; Patricia Parra Hurtado; Pedro González Caro; Pedro Rivas; Rafael Melo; Rafael Uzcátegui; Renato Bernieri; Reymer Villamizar; Rigoberto Lobo; Rogelio Altez; Rosa Elena Acevedo S.; Rosimar Sosa; Santiago Arconada Rodríguez; Sonia Sgambatti; Soraida Pacheco; Tibisay Bolívar; Trinidad M Palma; Valeska Martínez P; Vanessa Vargas; Walter Trejo Urquiola; Wendy Méndez; William Requejo Orobio; Yoletty Bracho; Yván Serra Díaz.

Venezuela: la necesidad de construir confianza electoral

La Democracia No Se Suspende. Mesa redonda

La Democracia No Se Suspende. Mesa redonda.

En Venezuela prevalece un contexto de total incertidumbre, mezclado con una delicada situación de emergencia humanitaria enmarcada en una crisis política, social y económica, experimentándose un retroceso en todas las esferas de la sociedad venezolana, especialmente en el ámbito de la recuperación de la democracia en el país. No obstante, se afirma que eventos como la mesa redonda realizada el 20 de mayo de 2020, promueven hallar soluciones en conjunto, y sobre todo desde la sociedad civil, para avanzar en acciones de incidencia y reposicionar el tema electoral en las agendas de los tomadores de decisión.

Retos Políticos en Contexto de Crisis Social y de Pandemia

El primer ponente inicia su intervención diciendo que para algunos sectores es imposible hablar en este momento de elecciones en Venezuela, considerando su delicada situación, incluso participar en ellas nos convertiría en cómplices del régimen de Maduro. Esta visión es compartida por algunos de los diputados del bando opositor de la Asamblea Nacional (AN), quienes han considerado que ir a elecciones en este contexto sería caer en una trampa del régimen.

Esta preocupación se ha extendido a buena parte de la población, la cual padece de una profunda desesperanza electoral sin faltarle razones: (i) el deterioro de las condiciones electorales se ha profundizado luego de la victoria opositora del año 2015 –última elección que cumplió con las condiciones mínimas en parámetros democráticos; (ii) se ilegalizaron los partidos de oposición; (iii) la empresa SMARTMATIC se retiró del país luego de denunciar una diferencia entre los resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para la elección de la Asamblea Nacional Constituyente; (iv) los electores y centros electorales han sido redistribuidos siguiendo criterios políticos; (v) la crisis migratoria, que movilizó a buena parte de la población, reconfiguró el registro nacional electoral tanto a nivel nacional como internacional -20% de los electores han abandonado el país desde el 2016; (vi) otra parte de importante de la población ha migrado internamente hacia las grandes ciudades, huyendo del deterioro de las condiciones de vida y de los servicios públicos; (vii) otro elemento a destacar lo constituye el incendio de los galpones del CNE, cuyo evento destruyó casi la totalidad de la plataforma para el ejercicio del voto automatizado –plataforma que permitía un conjunto de garantías para auditar el proceso de votación; (viii) adicionalmente, tenemos el evento pandémico que azota al mundo, lo cual impone mayores complicaciones al ejercicio del voto –si seguimos las consideraciones de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, el pico de la COVID-19 podría llegar al país hacia el último trimestre del año, precisamente cuando debería realizarse las elecciones parlamentarias; (ix) la confianza en el organismo electoral es casi nulo.

En este marco de ideas, el ponente afirma que no es descabellado pensar que nos encontramos en el peor momento del sistema electoral venezolano. No obstante, el gran reto de los que nos reunimos hoy acá, y del resto de actores interesados en la recuperación de la democracia en Venezuela, es invertir la ecuación referida a que las elecciones son una trampa del régimen; solo es posible enfrentar la crisis humanitaria, sanitaria, social, económica y política si se lucha por mejores condiciones electorales, si se denuncia el ventajismo electoral y si se revela al mundo incesantemente cómo las instituciones del Estado se alinean para impedir la manifestación de la voluntad popular.

A esto añade que la elección parlamentaria que tenemos por delante no es una elección más, sino la elección de la última institución legítima del país. En este sentido, sería insensato dejarse arrebatar la única institución actualmente legítima. Por lo cual, el reto presente no es sencillo, los obstáculos son muchos y el tiempo es escaso. Sin embargo, el costo social y político de renunciar a esta elección sería demasiado alto. Al respecto, agrega, para finalizar, que los sucesos de inicios del mes de mayo demuestran una relación directa entre la pérdida de confianza en el voto y las aventuras violentas, lo cual complica aún más la situación actual.

Complicaciones del Contexto Electoral y sus Implicaciones Técnicas

El segundo ponente abre su exposición planteando que el debate electoral habría que enfocarlo en cómo se han ido agregando complicaciones a la situación del sistema electoral. En enero, se observaron demandas de mejoras a las condiciones políticas y técnicas; en marzo, se agregan se agregaron otras demandas referidas a cómo recomponer el sistema electoral luego del incendio de los galpones del CNE, donde hubo una pérdida del 98% del hardware electoral; y ahora, se tienen las consideraciones de índole sanitario.

De acuerdo con el ponente, el proceso electoral venezolano está compuesto de 40 fases, las cuales se pueden convertir en focos potenciales de infección por coronavirus. En este sentido, no sería justo colocar al ciudadano en la disyuntiva de ejercer el derecho al voto o proteger su estado de salud. Lamentablemente, las instituciones venezolanas, tanto del régimen de Maduro como del gobierno interino de Guaidó, no están pensando en resolver los asuntos técnicos electorales ni en las condiciones sanitarias de unas eventuales elecciones.

Al respecto, el ponente recordó que el presidente del Comité de Postulaciones Electorales, Ángel Medina, dijo que dicho comité no se iba a reintegrar a sus funciones hasta que cese el confinamiento sanitario; es decir, de parte de factores de oposición, estamos en una suerte de receso institucional, corriendo el riesgo de que todas las condiciones técnicas para diseñar un  nuevo sistema de votación recaiga en el actual CNE, o en su defecto un nuevo CNE esté condicionado por funcionarios afectos al régimen de Maduro.

Ante esto, se considera que lo más razonable es comenzar a presentar propuestas para: (i) resolver el tema técnico; (ii) recuperar el hardware necesario; (iii) valorar la posibilidad de diseñar un nuevo sistema de votación, y (iv) afrontar unas elecciones en un contexto de pandemia –revisar los ejemplos de Uruguay, Paraguay, Bolivia y Ecuador nos pueden servir de modelo para encarar los desafíos sanitarios en procesos electorales.

Es probable que al régimen de Maduro le interese celebrar las elecciones a toda costa este año, no obstante, habría que analizar cómo se recibirán tales resultados por parte de la oposición y de la comunidad internacional. Se prevé que una elección bajo este contexto va a carecer de condiciones políticas y técnicas, así como de condiciones sanitarias.

COVID-19 y su Incidencia Política

El tercer ponente comienza su exposición sosteniendo que la COVID-19 ha generado dos grandes preocupaciones: (i) su impacto sanitario, social y económico; y (ii) su impacto sobre la democracia. Sobre este último punto, hay especial preocupación acerca de cómo la pandemia tiene influencia en el acercamiento o no con formas de gobierno autoritarias, lo que para el caso venezolano representa un acercamiento a un autoritarismo puro. En ese sentido, habría que valorar la importancia de la elección como elemento fundamental dentro de las democracias, aunque no es, naturalmente, lo único que las define; por lo cual es mandatorio exigir que las elecciones sean siempre consideradas como el elemento sin el cual no hay democracia alguna.

De acuerdo con el ponente, unas elecciones en Venezuela plantean grandes desafíos para todos por las condiciones ya comentadas. No obstante, según el expositor habría que preguntarse qué habría que hacer para celebrar unas elecciones en Venezuela e un contexto de pandemia, para lo cual sugiere: (i) realizar una evaluación rigurosa del impacto de la pandemia en el país; (ii) considerar los elementos de persecución política y de violación de derechos humanos; (iii) procurar un gran acuerdo nacional que permita que las principales fuerzas políticas puedan participar en una elección que cumpla con las condiciones mínimas requeridas, lo cual incluiría una administración electoral imparcial y confiable, y la observación de la comunidad internacional; (iv) innovar en materia de sistemas electorales, es preciso pensar más allá de los esquemas tradicionales de votación, como por ejemplo, el voto anticipado, las elecciones de más de un día, o el voto electrónico; (v) considerar a los más de cinco millones de venezolanos fuera del país, lo que supone una revisión del marco legal vigente; (vi) revisar las buenas prácticas de otros países; (vii) valorar la posibilidad de realizar campañas electorales por internet; (viii) revisar las inscripciones de candidaturas y de la capacitación electoral. Finaliza sosteniendo que todo esto es impensable si no se cuenta con: el consenso nacional; la inclusión de todos los actores; la intención de celebrar unas elecciones transparentes, libres; y con el apoyo y asistencia de la comunidad internacional. Para ello, se podría aprovechar las gestiones de la actual AN, la cual pudiera revisar el marco legal y elegir un CNE de acuerdo con los estándares internacionales.

Intervenciones de los Asistentes

Una vez terminadas las ponencias, se da oportunidad a los asistentes de expresar sus opiniones, las cuales versaron sobre lo siguiente:

Sobre lo político:

  • Resulta obligatorio llegar a un acuerdo político nacional que permita superar la crisis política, social y económica que atraviesa el país. Si se coloca a la pandemia como un elemento que imposibilita el evento electoral, entonces nunca se celebrarán unas elecciones en el país.
  • Es preciso generar presión al Comité de Postulaciones de la AN para que genere un cronograma mínimo para designar un nuevo CNE, y que sea este ente el que vaya destrabando la situación electoral en el marco de unos requisitos mínimos.
  • Una eventual contienda parlamentaria deberá enfrentarse con el desafío de superar la propuesta de un grupo político referida a generar la máxima presión posible al régimen. Dentro de esa estrategia no se prevé la realización de elecciones en Venezuela en el corto plazo. Por lo cual, como sociedad civil debemos contraargumentar esa estrategia y posicionar la relevancia de celebrar unas elecciones en el país, considerando como posibles aliados a los partidos que no comparten dicha estrategia. 
  • Se tiene la impresión de que una vez el régimen de Maduro logre controlar la situación de la pandemia, éste hará todo lo posible por ganar el espacio de la AN –la cual no está desempeñando un rol importante en la situación de pandemia actual. El régimen de Maduro es el principal interesado en celebrar elecciones parlamentarias al considerar todas las condiciones ventajosas a su favor debido a las condiciones del contexto, principalmente el debilitamiento de la democracia. Ante ello, se propone que las organizaciones sociales posicionen la defensa de la importancia del bastión institucional de la AN, ya que es la institución que le brinda legitimidad a la presidencia interina, por lo cual es vital conservar la mayoría democrática en este órgano representativo.
  • No se deben apoyar salidas autoritarias a la crisis actual; el autoritarismo solo genera más autoritarismo.
  • Hay que valorar el plano internacional y evaluar quiénes pueden ser nuestros aliados; se evidencia un deterioro de la democracia a nivel internacional, por lo cual es preciso definir muy bien qué actores pueden contribuir a la recuperación de la democracia en Venezuela.
  • Es necesario elaborar una carta pública dirigida a quienes conforman el Comité de Postulaciones de AN, exigiendo reactivar sus actividades.

Sobre lo técnico:

  • Es oportuno diseñar una propuesta de modus operandi de elecciones en el contexto de pandemia, restricciones políticas, violaciones de derechos y de gasolina cero, para evitar que el oficialismo imponga condiciones electorales ventajosas en vista de la delicada situación.
  • Se deben diseñar estrategias que permitan facilitar el voto a distancia para los ciudadanos que se encuentran en el exterior.
  • Las estrategias electorales que se promuevan deben estar en el marco de unas condiciones mínimas para participar, sin ahondar en las condiciones maximalistas.
  • No solo se debe exigir que se reactive el Comité de Postulaciones de la AN, sino resolver el tema del hardware y el software, para lo cual nos debemos adelantar para dejar en claro cómo hacer con los temas técnicos y sanitarios, y no dejar ello solo en manos de los políticos. 
  • Se comparte imagen de un escenario probable de elecciones en donde se visualizan los puntos del procedimiento en los cuales habría riesgos de transmisión del SARS-Cov-2 (Ver Anexo 1).

Sobre lo ciudadano:

  • Es imperioso impulsar un llamado a elecciones parlamentarias y hacer suficiente peso en la opinión pública para que sea un objetivo de mayor interés nacional. Para lo cual, se debe preparar una campaña para que pudiera incluir talleres virtuales para la ciudadanía, entre otras actividades virtuales.
  • Debemos apuntar a la presión ciudadana a través de las redes sociales y a recuperar los espacios públicos a través de actividades que permitan recuperar la confianza en el voto, aprendiendo de la experiencia de otros países.
  • Es importante desarrollar estrategias para transmitir la información electoral a los sectores populares, apoyándonos en el descontento generalizado de las bases de la sociedad. Asimismo, debemos ejecutar acciones de formación a jóvenes, líderes comunitarios, haciendo énfasis en las regiones y en las zonas fronterizas.
  • Es relevante considerar que actualmente estamos en una situación que se encuentra al margen de la Constitución; nos encontramos en una dictadura, por lo cual no contamos con instituciones democráticas. No es un problema de los servicios, es un problema político. Por lo cual, debemos concentrarnos en recuperar el espacio ciudadano y fortalecer las acciones de la sociedad civil.
  • Es necesario considerar que hay una desconexión entre las instituciones  y la población, por lo cual hay una generación desinformada. En este sentido, es oportuno conectar la importancia de las elecciones con la coyuntura a nivel comunicacional porque, de lo contario, pudiera tener un efecto contraproducente y se corre el riesgo de descreditar la imagen de la sociedad civil.
  • Se hace necesario la formación en la observación electoral para los ciudadanos, para lo cual se ofrece materiales didácticos ya elaborados por organizaciones de la sociedad civil.
  • Se invita a la difusión de artículos escritos por las organizaciones realizadoras del evento, los cuales versan sobre los temas acá abordados.

Comentarios Finales de los Ponentes

En esta sección se recogen las consideraciones finales de los ponentes, entre las que destacan:

  • La importancia de rescatar los asuntos electorales para salir de la grave crisis que atraviesa el país y que se recrudece con el pasar del tiempo.
  • Existe una campaña de descrédito en contra del ejercicio del voto tanto desde el oficialismo como desde factores de la oposición. Ante esto, es oportuno realizar una campaña para rescatar y reposicionar la importancia de las elecciones, y para ello es necesario que se concreten alianzas tanto con actores internos como internacionales. Lo electoral no debe ser un problema sino una vía para comenzar a solucionar la crisis nacional.
  • Es importante resaltar lo que representa la migración venezolana, tanto al exterior como a lo interno, para unas elecciones parlamentarias, considerando la relevancia de la distribución demográfica y la conformación de los circuitos electorales.
  • El principal reto, además de contar con árbitro electoral imparcial, es rescatar en los ciudadanos el valor del voto como instrumento de cambio, así como posicionar los asuntos técnicos electorales, y las garantías electorales y sanitarias.
  • Hay que destacar la importancia de la participación de las organizaciones de la sociedad civil en el proceso electoral, y considerar que dichas organizaciones deben formar parte de un gran acuerdo político nacional, y ratificar su rol en la observación electoral.

Conclusiones

Como parte del cierre del evento, se ofrecen unas reflexiones finales que recogen los aportes de los participantes del evento:

  • Es preciso valorar espacios de encuentro como el presente, que generan confianza para participar y escuchar, y que reúne a una variedad destacada de actores. En este sentido, se hace oportuno establecer un grupo de asesores, conformado por parte de los participantes de este encuentro, para delinear propuestas, y así incidir en otros actores que también son clave para la recuperación de la democracia, y generar acciones de impacto al respecto.
  • Para recuperar la democracia es necesario reactivar el proceso electoral, lo que conlleva a considerar factores técnicos, sanitarios y políticos, los cuales no son independientes sino interdependientes. Así, las acciones que de acá se desprendan deben obedecer a una estrategia que contenga una visión combinada y global de dichos factores.
  • Se hace obligatorio involucrar a la ciudadanía a todo nivel de este proceso de recuperación de la democracia; la desesperanza debe convertirse en esperanza. Debemos procurar que cada ciudadano se sienta protagonista de dicho proceso, incluyendo a los ciudadanos que han emigrado.
  • Es importante ejecutar acciones a corto plazo a partir de las propuestas recibidas en este espacio, como, por ejemplo, enviar una carta pública al Comité de Postulaciones de la AN, lo cual puede irse adelantando en los días subsiguientes a este evento.
  • Es oportuno abrir un espacio de discusión directa entre los actores de la sociedad civil y actores político-partidistas; el propósito es tender un puente sólido de diálogo y trabajo conjunto entre la ciudadanía y los actores políticos.
  • La sociedad civil no debe ceder en su actuar de incidencia política para que estos temas sean de vital importancia para todos los sectores de la sociedad.
  • Se hace énfasis en la importancia del rol de las agencias de las Naciones Unidas, y de otras organizaciones internacionales, en la asistencia y observación electoral para la restitución de la democracia en el país.
  • El acompañamiento y la observación internacional es clave para cualquier proceso electoral en el país, así como valorar las experiencias de otros países en situaciones similares.
  • Se establece la intención de ejecutar un plan que considere más actores y más posibilidades de lograr los objetivos propuestos en este encuentro.
  • Finalmente, se indica que este evento forma parte de una estrategia global consensuada de la sociedad civil a largo plazo en pro de la restitución de los derechos políticos y civiles en Venezuela, de manera que a partir de este evento se espera ejecutar más actividades a tono con este objetivo. Al respecto, se aprovecha la oportunidad para invitar a todos los asistentes a otra mesa redonda para el 03 de junio del presente.
Organizaciones sociales y ciudadanos saludan el acuerdo de colaboración para enfrentar el Covid-19 entre las dos principales autoridades del país.

El campo democrático debe volver a ser una esperanza creíble

El campo democrático debe volver a ser una esperanza creíble

1) La pandemia ha agravado la Emergencia Humanitaria Compleja preexistente: El extremo desabastecimiento del suministro de gasolina, la cada vez mayor dificultad en el acceso de la población a alimentos y medicinas, la destrucción de la capacidad de suministrar agua potable a los hogares y el deterioro acelerado del ya deficiente servicio de energía eléctrica y el agotamiento de medios de vida en millones de familias, son dinámicas ANTERIORES a la aparición del Covid-19, que hoy se ven agravadas por la pandemia y que revelan ampliamente las responsabilidades de quienes ejercen el control del poder público en el colapso de las instituciones y capacidades del país para garantizar el acceso a esos bienes y servicios.

2) Para Miraflores mantenerse indefinida e ilegalmente en el poder está por encima del bienestar de los venezolanos: Ante la caída del ingreso petrolero, la cuestionada legitimidad política, así como el acentuado deterioro de conductas institucionales y la indiferencia ante el sufrimiento de la población, el gobierno de facto de Maduro se ha centrado en conservar el poder mediante la represión, abandonando las obligaciones del Estado de respetar, proteger y garantizar los derechos humanos para toda la población, sin discriminación. Para los venezolanos el aparato estatal es hoy una fuente de amenazas y no un instrumento para su bienestar, con la fortaleza y la capacidad operativa y técnica para enfrentar la pandemia del coronavirus y nuestra emergencia humanitaria previa

3) Desde las más altas esferas del gobierno de facto se han obstaculizado todos los caminos para la solución constitucional, pacífica y ciudadana del conflicto: Este colapso funcional, social y político del régimen se convierte en la desestructuración del Estado y de la sociedad porque desde el poder han sido cerradas las vías normales que en una sociedad democrática operan para la resolución constitucional y pacífica de los conflictos. Con la imposición inconstitucional de una Asamblea Nacional Constituyente, la realización de elecciones presidenciales fraudulentas en mayo de 2018, desconocidas por muchos dentro y fuera del país e impugnadas incluso por algunos de los que en ella participaron, con el uso partidista del aparato de administración de justicia, de la Fuerza Armada Nacional (FAN), de los cuerpos de seguridad del Estado, y del árbitro electoral, la alternabilidad en el poder ha desaparecido, y con ella la posibilidad de que los venezolanos podamos elegir pacíficamente autoridades capaces de enfrentar la Emergencia Humanitaria Compleja agravada por la pandemia de Covid-19. 

4) Debido a sus errores, el gobierno interino presidido por el diputado Juan Gerardo Guaidó Márquez, presidente de la Asamblea Nacional, enfrenta hoy una dramática crisis política: A principios de 2019, cuando la crisis institucional llegó a su punto máximo con la proclamación como presidente de una persona como consecuencia de un fraude electoral, se produjo la posibilidad de lograr una salida negociada al conflicto venezolano. Sin embargo esa oportunidad fue desaprovechada, al promover una fórmula política (“cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”) que se planteaba la salida de Nicolás Maduro del poder no como resultado de una estrategia pacífica, democrática y ciudadana, sino de promover la salida del gobierno por un supuesto “quiebre” en la FAN o un improbable hecho de fuerza decidido desde el extranjero, que va en contra de las prácticas democráticas.

5) El movimiento para regresar a la democracia debe actuar democráticamente. La crisis del gobierno interino presidido por Juan Guaidó se hizo evidente a partir de los sucesos relacionados con la llamada “Operación Gedeón”, en los cuales estarían vinculados integrantes del gobierno interino (“altos comisionados”, “asesores” y “jefes del comité de estrategia”) presuntamente implicados en conductas reñidas con la norma constitucional y los derechos humanos, y contrariando de forma inaceptable su responsabilidad de liderar el proceso de transición política al afirmar que “Todas las cartas están sobre la mesa, y debajo de la mesa también”.

Ante esta crítica situación, con un régimen colapsado, una oposición sin una estrategia clara que haga posible una transición pacífica, electoral y constitucional y la emergencia humanitaria escalando, quienes suscribimos este comunicado planteamos lo siguiente:

A) Al régimen de Maduro Moros:

A.1.: Dar pasos reales y concretos para hacer posible un Acuerdo Nacional Humanitario que permita enfrentar la pandemia (y la Emergencia Humanitaria Compleja pre-existente): liberar a todos los presos políticos, cesar la represión uniformada y paramilitar contra la legítima protesta social, respeto estricto al trabajo del gremio médico, el sector productivo, los periodistas y de los defensores de DDHH. 

A.2 Valorar los recientes estudios y proyecciones realizadas por la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales sobre lo que pudiera ser el comportamiento del COVID-19 y a partir de allí dar cuenta sobre los avances en los dos últimos meses en materia de ampliación de la capacidad de respuestas y evaluar las brechas de atención, frente al escenario más adverso. Cesar cualquier tipo de persecución y criminalización a la difusión de información técnica sobre el Covid-19.

A.3) Acatar todas las recomendaciones realizadas por la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los DDHH en sus distintas comparecencias orales y escritas ante el Consejo de DDHH. Brindar facilidades logísticas, operativas y de seguridad para el funcionamiento de las distintas agencias humanitarias de Naciones Unidas instaladas en el país, al igual que para las organizaciones no gubernamentales que asisten y protegen a poblaciones y comunidades a través de programas humanitarios. 

A.4) No utilizar la cuarentena como un mecanismo para limitar los derechos de las personas y cesar en la práctica de la criminalización de la protesta ciudadana. De igual forma, pedimos cesen las prácticas intimidatorias al ejercicio del periodismo. 

A.5) Conformar una AUTORIDAD INDEPENDIENTE integrada por expertos con los conocimientos médicos y científicos requeridos de acuerdo con estándares internacionales y recomendaciones de la OMS y la capacidad operativa para dirigir la lucha de la sociedad venezolana contra la pandemia y coordinar los esfuerzos de los diferentes sectores del país para diseñar la mejor respuesta posible tanto a la epidemia como a sus efectos futuros en materia económica y social. 

A.6) Integrar EQUIPOS DE ATENCIÓN A LA CRISIS, con las mismas características de la Autoridad independiente contra la pandemia, para que operen en las siguientes cuatro dimensiones de la crisis: Gasolina, Agua Potable, Electricidad y Acceso a los Alimentos. 

B) Al gobierno interino presidido por Juan Guaidó: 

B.1) Hacer pública rectificación de la ambigüedad en que se ha incurrido, reiterando sin titubeos que la vía para lograr el cambio no es violenta sino pacífica, constitucional y democrática. Además que toda lucha, en la calle y en cualquier escenario de negociación política, está orientada a lograr la restitución de los derechos de participación política y electoral de todos los venezolanos, para que sea el pueblo quien decida su destino en elecciones auténticamente libres.

B.2) Promover dentro de la Asamblea Nacional la realización de una investigación institucional sobre la “Operación Gedeón”, que permita esclarecer quiénes fueron sus operadores, procedencia de los fondos y condiciones del supuesto contrato, sobre la cual al menos uno de los asesores del gobierno interino admitió la contratación de mercenarios, entre varios de los muchos aspectos contrarios a la constitución y a normas internacionales. 

B.3) Separar completamente la actuación de la Asamblea Nacional como poder público de las actuaciones de las organizaciones partidistas que integran la oposición venezolana. La ausencia de institucionalidad en la dirección partidista de la oposición no puede seguir siendo “resuelta” erosionando la institucionalidad republicana. Así como es antidemocrático que el PSUV sea la única fuerza en el Poder Ejecutivo, es absolutamente inaceptable que el G4 haga lo mismo con el Legislativo. 

B.4) En atención al criterio anterior, sugerimos enfáticamente a Juan Guaidó y a las direcciones partidistas de la oposición reconstruir la Alianza Democratizadora, dotándola de los mecanismos institucionales (pesos y contrapesos, controles internos y externos) que permita dar una discusión seria, amplia y profunda y llevar a cabo una positiva rectificación en la política del campo democrático. Para que el movimiento de retorno a la democracia sea una esperanza creíble en esta hora oscura debe tener una dirección colectiva, capaz de discutir y elaborar una estrategia inclusiva y exitosa, que pueda ser transmitida al país y el mundo mediante una vocería coherente. 

C) A ambos, régimen de Maduro Moros y gobierno interino: 

Les sugerimos enfáticamente la reactivación de un mecanismo creíble, equilibrado, inclusivo, con metas realizables y facilitado por mediadores reconocidos para la búsqueda de soluciones reales y concertadas a la crisis venezolana. por difícil que sea el esfuerzo de la negociación política, siempre será preferible a la repudiable decisión de contratar mercenarios o el uso de fuerzas especiales rusas dentro del país. Los venezolanos de todos los colores políticos estamos cansados de estas prácticas, que cuestan vidas y aumenta el sufrimiento de las mayorías, sin aportar soluciones sostenibles a una crisis política, social y económica insostenible que continuará profundizándose si no se ponen los intereses del país por encima de las apetencias individuales. Por tanto, les exigimos reanudar el mecanismo de Oslo como herramienta para encontrar vías que permitan superar la profunda crisis política en Venezuela y el retorno a la plena vigencia de la Constitución, bajo la consigna de la permanencia sin suspensión de los diálogos hasta encontrar soluciones y del respeto sin deshumanizar y criminalizar al adversario 

Las organizaciones de la sociedad civil continuaremos trabajando para lograr que la esperanza de toda la población logre transformarse en cambios reales de una situación que actualmente compromete la sobrevivencia, la libertad y seguridad de la gran mayoría. 

Suscriben el comunicado:

Organizaciones:

  1. A.C. Anzoátegui Sin Sida
  2. A.C. Brisas Orinoco
  3. A.C. MÉDICOS UNIDOS DE VENEZUELA
  4. A.C. Phynatura
  5. A.C. Radar de los Barrios
  6. Acceso A La Justicia
  7. Acción Solidaria
  8. Asociación Civil Mujeres en Línea
  9. Asociación Civil Saber es Poder-AsoSaber
  10. Asociación Venezolana para la hemofilia
  11. Atraem
  12. Aula Abierta
  13. Baruta En Movimiento
  14. Caleidoscopio Humano
  15.  Catedra de DDHH de la UCLA
  16. Centro de Acción y Defensa por los Derechos Humanos – Cadef
  17. Centro de Animación Juvenil
  18. Centro para la Paz y los Derechos Humanos UCV
  19. Cepaz – Centro de Justicia y Paz
  20. Ciudadanía con Compromiso A.C.
  21. Civilis Derechos Humanos
  22. Clima21 – Ambiente y Derechos Humanos
  23. Comisión para los Derechos Humanos y la Ciudadanía CODEHCIU
  24. Comunidad en Movimiento A.C.
  25. Conciencia Ciudadana A.C.
  26. Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional
  27. Convite AC
  28. Crea País
  29. Equipo de Proyectos y Asesoría Social (Edepa)
  30. FUNCAMAMA
  31. Fundación Aguaclara
  32. Fundación Ambientalista de Caricuao
  33. Fundación Centro Gumilla
  34. Fundación de Derechos Humanos de Los Llanos (Fundehullan)
  35. Fundación Especialmente Amigos
  36. Fundación La Gran Victoria
  37. Fundación Fototeca de Barquisimeto
  38. Fundapmotriz
  39. Geografía Viva
  40. Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin)
  41. Instituto Mead de Venezuela A.C.
  42. Labo Ciudadano
  43. Laboratorio de Paz
  44. La Guarura.org
  45. Monitor Social AC
  46. Movimiento Ciudadano Dale Letra
  47. Movimiento de Sindicatos de Base (Mosbase)
  48. Observatorio de Derechos Humanos de la ULA
  49. Observatorio Electoral Venezolano (OEV)
  50. Observatorio Global de Comunicación y Democracia
  51. Observatorio Venezolano de Prisiones
  52. Organización Comunitaria Fe, Alegría y Paz
  53. Organización Comunitaria Brisas Orinoco
  54. Organización Comunitaria Libertador
  55. Organización Comunitaria El Junquito y su Gente
  56. Organización Comunitaria Esperanza Punceres
  57. Organización Comunitaria Solidario Punceres
  58. Organización Humanitaria Las Vírgenes
  59. Organización Humanitaria Zona 10
  60. Organización Natural Bio Conservation A.C.
  61. Positivos en Colectivo
  62. PROMEDEHUM
  63. Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea)
  64. Proyecta Ciudadanía A.C.
  65. Red de Defensores de Derechos Humanos del estado Cojedes (REDEFENCO)
  66. Red de Organizaciones Ambientales de Venezuela (ARA)
  67. Revista Sic Centro Gumilla
  68. Semillero Humano A.C. Stop VIH
  69. Una Ventana a la Libertad
  70. UNICRISTIANA de Venezuela
  71. Unión Vecinal para la Participación Ciudadana A.C.
  72. Universitas Fundación / Proyecto Roscio
  73. WOLA (Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos)

Individualidades

  1. Abilio López
  2. Adrian Torres Marcano, Profesor UCV Alba Purroy
  3. Anndy Nieves, abogado Angel Zambrano Cobo Anais López
  4. Ángel Zambrano Cobo Antonia Luque Alfredo Padilla
  5. Beatriz Marín Bolívar Carlos Guerra García Carlos Vielma
  6. Carmen González coronel, abogada/docente/ activista social Carmen Piemonti
  7. Carmen Sosa Cesar Vásquez
  8. Claudia E. Requejo
  9. Claudia Nikken, profesora universitaria David Smilde
  10. Ennio Ortiz Enrique Sierra Elismenia Blanco Esteban Dido Euglis Palma Evelyn Martínez
  11. Francisco Martínez G, expresidente Fedecámaras Flavia Pesci Feltri, profesora UCV
  12. Gabriela Buada Blondell Gilianys Quintero Requejo Guillermo Tell Aveledo Hector Vizcaya
  13. Hernán Zamora Rapale
  14. Ignacio Avalos, profesor universitario Inés Quintero, historiadora
  15. Irene Petkoff Iris Palma Irving Rivas
  16. Isabella Picón – activista Labo Ciudadano Jairo García Méndez, abogado
  17. Jesús “Chuo” Torrealba, periodista y activista social José Rafael Peña Farías, activista social
  18. José G. González Juan Luis Sosa Juan Escobar
  19. Keymer Ávila, Investigador de la UCV Laura Louza, abogada
  20. Leonardo Carvajal, investigador universitario Lexys Rendón, activista DDHH
  21. Lissette González, socióloga Luis E. Lander
  22. Luisa Rodríguez Táriba Luis Francisco Cabezas Luis Parada
  23. Luis R. Jiménez P. Manuel Albino Manuel Mir Manuel Zapata
  24. María Auxiliadora Mejías María E. Escobar
  25. María Piña
  26. Margarita López Maya, historiadora Mariela Ramírez, activista social.
  27. Mario D’Andrea Maritere Alvarado Marelis Alayon Mibelis Acevedo Donís
  28. Mildred Chacón Mileida Ramírez Mirna Santoyo
  29. Nelson Freitez Amaro, profesor universitario Nelson Garrido, fotógrafo
  30. Nelson Landaez Nuris Orihuela Omaira García Olga Pacheco
  31. Oscar Murillo, periodista y profesor universitario Rafael G. Curvelo E.
  32. Rafael Uzcátegui, sociólogo Rigoberto Lobo
  33. Rocío San Miguel
  34. Rodolfo A. Rico, periodista Ronal D. Santil
  35. Rosimar Sosa
  36. Simón Gómez Guaimara- Profesor de Derecho Internacional Soraida Pacheco
  37. Tibisay Bolívar Trinidad M. Palma Valeska Martínez P. Yurizahima Quintana
  38. William Requejo Orobio
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