Convite: Urge política de asistencia y protección para las personas mayores en Venezuela

Comunicados

Vía Convite

Quienes suscribimos el presente comunicado expresamos nuestra preocupación por la ausencia de una política de asistencia y protección de las personas mayores en Venezuela.

Esta situación en la actual coyuntura de pandemia del COVID-19 pone en riesgo la vida de cerca de 3.5 millones de personas de 60 años y más, las cuales según las evidencias médicas en el mundo son la población con grandes riesgos de letalidad frente al virus, alcanzando una tasa de mortalidad cercana al 15% y la cual puede ser aún superior para las personas mayores de 80 años con condiciones crónicas de salud previas.

Considerando:

• Que la protección de los derechos de las personas mayores es un mandato consagrado en el artículo 80 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Considerando:

• Que las personas mayores son el grupo poblacional que enfrenta mayores riesgos frente al COVID-19.

Considerando:

• Que según un reciente estudio de detección rápida de necesidades humanitarias realizado por Convite en alianza con HelpaAge en los Estados Miranda, Lara y Bolívar se detectó que el 23% de la población adulta mayor vive en situación de soledad.

Considerando:

• Que, según el precitado estudio, tres de cada cinco personas mayores se acuestan regularmente sin comer y una de cada diez se acuesta cada noche sin comer, y 77% de las personas mayores no tienen acceso suficiente a alimentos.

Considerando:

• Que muchas personas mayores no tienen la capacidad económica de poder hacer compras para cumplir una cuarentena social que podría ser prolongada, sumando a esta situación que muchas personas mayores viven solas y por tanto dependen de sí mismas para realizar sus compras.

Considerando:

• Que un porcentaje cercano al 70% del total de las personas mayores en Venezuela son diabéticas e hipertensas, razón por la cual requieren medicación regular y de por vida. Siendo estas dos morbilidades altamente potenciadoras de la letalidad del COVID-19.

Considerando:

• Que grupos organizados de pensionados, jubilados y sobrevivientes a escala nacional expresan que alrededor de 700 mil pensionados no disponen de tarjetas de débito, dado que las entidades bancarias desde hace buen tiempo dejaron de suministrar las tarjetas e incluso libretas bancarias.

Considerando:

• Que Venezuela no cuenta con ningún plan nacional de envejecimiento que profundice las normas y políticas dirigidas a este grupo etario, sobre todo en un escenario donde el país vive una profunda crisis económica, la cual se ramifica en la afectación de numerosos derechos humanos, siendo la población adulta mayor una de las que más sufre.

Considerando:

• Que estudios de la organización Convite revelan que entre 400 y 500 mil personas en edad pensionable se encuentran fuera del sistema de pensiones.

Considerando:

• Que existen alrededor de 12.000 pensionados venezolanos en España, Italia, Portugal, Chile, Ecuador y Uruguay que desde hace más de 40 meses dejaron de percibir sus pensiones.

Frente a esto proponemos:

PRIMERO:

Que se reconozca a las personas mayores como sujeto pleno de derechos, garantizando que la edad no se convierta en un factor de discriminación para la prestación de asistencia. Las personas mayores deben ser incluidas de manera diferenciada dentro de cualquier programa de respuesta humanitaria y tienen el derecho a ser consultadas. Igualmente deben implementarse mecanismos que garanticen la protección de las personas mayores frente a situaciones de violencia, incluso intrafamiliar.

SEGUNDO:

Que los distintos niveles de gobierno, nacional, regional y local declaren a las personas mayores como población objeto de su política de prevención del COVID-19, valorando en cada entidad geográfica la presencia de personas de 60 años y más, sectorizando sus lugares de mayor concentración y estableciendo un mapeo de los casos que requieren especial soporte.

TERCERO:

Que desde el ejecutivo nacional se diseñe un programa de apoyo y soporte domiciliario para las personas mayores. Este programa debe contener los siguientes componentes: provisión de alimentos, dotación de medicinas, atención médica y psicológica domiciliaria para los casos que así lo requieran, traslado a unidades de diálisis u a otros protocolos médicos. Este programa debe estar activo durante todo el tiempo que permanezca vigente la medida de cuarentena social.

CUARTO:

Que se privilegie la dotación de insumos, medicinas y alimentos a las entidades de atención de personas mayores, indistintamente de su condición privada o pública (ancianatos, casas hogares, clínicas de reposo, sanatorios mentales), tomando en cuenta que las personas mayores dependientes están más expuestas a la privación de derechos sociales y económicos.

QUINTO:

Que es necesario buscar urgentemente alternativas para que 700 mil pensionados que nos disponen de tarjetas de débito hagan efectivo su pago y que motivado a la suspensión de la actividad bancaria no podrán retirar su menguado ingreso. Asimismo, es necesario garantizar que la asignación de cualquier ayuda económica, sea de carácter universal, y prescindir de cualquier otro tipo de acreditación para su otorgamiento, que no sea la cédula de identidad.

SEXTO:

Que es imperioso privilegiar la dotación de los protocolos farmacológicos para las personas mayores con padecimientos crónicos como cáncer, esclerosis múltiple, VIH, padecimientos mentales y otros que en sí mismos suponen riesgos letales. Así como para diabetes, hipertensión, infecciones respiratorias agudas, depresión y convulsión, cuyos índices de escasez en once ciudades de Venezuela superan el 60%

SÉPTIMO:

Que desde el ejecutivo nacional se estudie URGENTEMENTE la manera de compensar a toda persona mayor cuya única fuente de ingreso sea el arrendamiento de un inmueble o habitación. La medida tomada recientemente de exonerar los pagos de alquiler de inmuebles o locales comerciales es regresiva, ya que solo beneficia al arrendatario y deja desprotegido al arrendador. Hay un importante número de personas mayores que son arrendadores, incluso en zonas populares.

OCTAVO:

Que el ejecutivo nacional y las representaciones diplomáticas venezolanas acreditadas en los países donde rige el Convenio de Seguridad Social (España, Portugal, Italia, Chile, Ecuador y Uruguay) establezcan algún plan especial de ayuda a los más de 12.000 pensionados que desde hace 40 meses han visto suspendidos los pagos de sus pensiones.

NOVENO:

Que la Asamblea Nacional emita un decreto legislativo en el cual se declare a la población adulta mayor de toda Venezuela como prioridad en la asignación de recursos para atender la emergencia.

DÉCIMO:

Que se brinden facilidades logísticas y garantías de protección a todas las organizaciones de la sociedad civil venezolana, incluso organizaciones internacionales que actualmente estén desplegando programas de ayuda humanitaria, dirigidos a las personas mayores en cualquier parte del país.

Promueve y suscribe: Convite Asociación Civil

Organizaciones de la sociedad civil que suscriben:

  1. A.C. Centro de Animación Juvenil
  2. A.C. MÉDICOS UNIDOS DE VENEZUELA
  3. AC Amigos Trasplantados Francisco Valencia
  4. Acceso a la Justicia
  5. Acción Solidaria
  6. ACCSI
  7. ACIVA
  8. ACOANA
  9. Aconvida
  10. AJUP CHACAO
  11. Ajupeven
  12. Alfa Ciudadana
  13. Alianza Ciudadana
  14. Aprende más Centro de Formación y Atención Integral
  15. APUFAT-UCV Sindicato Nacional de Profesionales Universitarios en Funciones Administrativas y Técnicas de la UCV Argelia O Castillo Secretaria General
  16. Asamblea de Ciudadanos de Carabobo
  17. Asociación Civil Vida y Luz (Asoviluz)
  18. Asociación Civil Centro de Educación Integral Gurrufio
  19. Asociación civil Cuadra Segura Guacara Guigue
  20. Asociación Civil Mujeres en Línea
  21. Asociación de jubilados y Pensionados de Venezuela en Andalucía
  22. Asociación de Jubilados y Pensionados de Venezuela en Andalucía España (AJUPEVEN)
  23. Asociación de Pensionados Venezolanos en Canarias ASOPEVEC
  24. Asociación de Pensionados y Jubilados de Venezuela en Uruguay APEJUVENUR
  25. Asociación de Profesionales Universitarios APUFAT UCV
  26. Asociación de Trabajadores Autónomos, Emprendedores y Microempresarios Atraem
  27. Asociación de Trasplantes de Venezuela
  28. Asociación Nacional de jubilados (AS) y pensionados (AS) del Ministerio del Poder Popular para la Salud y entes adscritos Anjupminsa
  29. Asociación por la Vida (Asovida) Merida
  30. Asociación Venezolana de Mujeres Josefa Márquez de Cordero
  31. Asopenjubilbao
  32. ASOPEVEC
  33. AsoSaber
  34. AVESA
  35. AVH
  36. B.I.O.
  37. Banco del Libro
  38. CADEF
  39. Caleidoscopio Humano
  40. Caracas Sostenible
  41. Catedra de Derechos Humanos de la Universidad Centro occidental
  42. Catedra de la Paz Universidad de los Andes
  43. Catia Posible
  44. Cecodap
  45. Cendif-Unimet
  46. Centro de Derechos Humanos de la Universidad Metropolitana
  47. Centro de Formación Para La Democracia
  48. Centro de Formación para la Democracia CFD Nicolasa Caraballo
  49. Centro de Investigaciones Económicas y Sociales (CIES)
  50. Centro de las mujeres
  51. Centro Monseñor Arias Blanco
  52. Civilis AC
  53. Clima21 – Ambiente y Derechos Humanos
  54. CODEHCIU
  55. CODEVIDA
  56. Codhez
  57. Colegio de Odontólogos del Táchira
  58. Comisión Nacional de DDHH de la Federación de Colegios de Abogados de Venezuela, del estado Apure
  59. Comisión Nacional de DDHH de la Federación de Colegios de Abogados de Venezuela Mérida
  60. Comisión Nacional de Derechos Humanos de la Federación de Colegios de Abogados de Venezuela del Estado Lara
  61. Comité de DDHH de la Carucieña Barquisimeto
  62. Comunidad del barrio las flores
  63. Confederación de Trabajadores de Venezuela en el Estado Guárico
  64. Consejo comunal Prebo
  65. Consejo Comunal Trigal Centro Sector 1
  66. Consorven
  67. Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional
  68. Convite Asociación Civil
  69. Coordinación de los DDHH de los Colegios de Abogados estado Guárico
  70. Crea País
  71. Creemos Alianza Ciudadana
  72. Defensa en Acción
  73. Defiende Venezuela
  74. Democracia Emprendedora
  75. Dirección General de Extensión Social Universitaria UCAB
  76. EDEPA A.C.
  77. Epikeia Observatorio Universitario de Derechos Humanos
  78. Equipo Voluntario de Ayuda Humanitaria EVAH
  79. Estado Táchira
  80. Exalumnos Salesianos
  81. EXCUBITUS
  82. FETRASALUD
  83. Frente Nacional de Mujeres
  84. FUNCAMAMA
  85. Fundación Aguaclara
  86. Fundación CELTA
  87. Fundación Ecocivico
  88. Fundación Emprendedores Solidarios
  89. Fundación Jóvenes por los Derechos humanos Venezuela
  90. Fundación Lucelia
  91. Fundación para el Desarrollo Integral FUNDESI
  92. Fundación Pro Bono Venezuela, ProVene
  93. Fundación Prodefensa del Derecho a la Educación y la Niñez
  94. Fundación Váyalo
  95. FundaRedes
  96. HelpAge
  97. Hombres por la Equidad e Igualdad
  98. INVESP
  99. IVSS Y UNIVIDAD CENTRAL DE VENEZUELA
  100. Jubilados y Pensionados de Venezuela
  101. Justicia y Paz OP Venezuela
  102. Labo Ciudadano
  103. Laboratorio de Paz
  104. Liga merideña contra el sida
  105. MAPANI VENEZUELA
  106. Mavid Carabobo
  107. Mérida cátedra de la paz
  108. Metro de Caracas
  109. MID movimiento independiente democrático del Táchira
  110. Monitor Social AC
  111. Montalbán en Movimiento
  112. Movimiento Ciudadano Dale Letra
  113. Movivargas
  114. Mujer y Ciudadana a.c.
  115. Mulier
  116. MUV Táchira
  117. No Permitas Malos Tratos
  118. Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de Los Andes
  119. Observatorio Venezolano de la Salud
  120. Observatorio Venezolano de Prisiones
  121. Observatorio Venezolano de Violencia
  122. OPEM República Dominicana
  123. Oportunidad AC
  124. Padres Organizados de Venezuela
  125. Parroquia San Alberto Hurtado
  126. Pensionados en el exterior
  127. Plataforma Agroalimentaria Nacional Luis Hidalgo
  128. PROENA
  129. Programa de atención al adulto mayor
  130. Proiuris
  131. PROMEDEHUM
  132. Provea
  133. Psicodehu
  134. Red por los Derechos Humanos de Niños Niñas y Adolescentes, REDHNNA.
  135. Red Venezolana de Gente Positiva
  136. REDAC
  137. REDHANZ
  138. Revista SIC del Centro Gumilla
  139. Senosayuda
  140. Sinergia
  141. Sociedad Civil FAVL Mérida
  142. StopVIH
  143. Ufajup
  144. Una Ventana a la Libertad
  145. Uniandes
  146. Unión Afirmativa
  147. Vecinos Organizados Sabana Larga
  148. Venezuela Ciudadana
  149. Vicaría de DDHH de la Arquidiócesis de Barquisimeto
  150. Voto Joven

Personas que suscriben:

  1. Adelaida Guevara Pulgar
  2. Adelba Taffin
  3. Adriana Carrillo
  4. Adriana Pérez
  5. Agustina Dominguez
  6. Aixa Armas
  7. Aixa Díaz
  8. Alba Purroy
  9. Alberto Nieves
  10. Alecia Nass
  11. Alejandra Bemporad
  12. Alejandra Olivares Hidalgo
  13. Alejandro Álvarez Iragorry
  14. Alejandro López R
  15. Alfonso Maldonado
  16. Alfredo I. Wietstruck G.
  17. Alfredo Padilla
  18. Amelia Quintero
  19. Amely Pajares
  20. Amilton Domínguez
  21. Ana Eizaguirre
  22. Ana Julia Allen
  23. Ana Marcelina Array
  24. Ana María Burguillos
  25. Ana María Di Leo F
  26. Ana Pérez
  27. Ana Rosa Núñez Castellano
  28. Ana Segovia
  29. Ana T eresa Machillanda
  30. Anabella Lillo
  31. Andrea Parra
  32. Andrés Coba R
  33. Andy Delgado Blanco
  34. Ángel Cáceres
  35. Ángel Zambrano
  36. Antonio Malaver
  37. Arquimedes Reyes
  38. Beatriz Cisneros
  39. Beatriz Gerbasi
  40. Beatriz Vento
  41. Caribay Medina
  42. Carlos Aponte
  43. Carlos Eugenio Núñez Castellano
  44. Carlos Siboni
  45. Carlos Trapani
  46. Carmen Castellano
  47. Carmen Delia Rodríguez
  48. Carmen E. Dos Reis
  49. Carmen García
  50. Carmen González Coronel
  51. Carmen Martínez de Grijalva
  52. Carolina Arnal
  53. Carolina Reyes
  54. Catedra de la Paz Universidad de los Andes
  55. Cesar Enrique Key Mujica
  56. Charo Mendez Rivas
  57. Chistian Burgazzi
  58. Clara Contreras
  59. Claudia Lazo
  60. Consuelo Iranzo
  61. Daniela José Cardozo Morales
  62. Darlene Zambrano
  63. David Vargas
  64. Deborah Van Berkel
  65. Deydy García
  66. Deysi del Carmen Zurita Palacios
  67. Deysi Zurita
  68. Dhayana Carolina Fernández Matos
  69. Diana lobo
  70. Dickson Segovia
  71. Dinoris Mercedes Melendez
  72. Disnoyra Navas
  73. Dolores Alicia Palacios
  74. Dorkis Castro
  75. Edicberto Gutiérrez
  76. Eduardo Franco
  77. Eladio Yépez Gudiño
  78. Elba Parra E.
  79. Elba Soto
  80. Elena Hernández
  81. Eleonora Angulo
  82. Elizabeth Mérida
  83. Elizabeth Petersen
  84. Elsa Amada Key Mujica
  85. Estefanía Mendoza
  86. Esther Núñez
  87. Feliciano Reyna
  88. Félix Arellano
  89. Fernando Aranguen
  90. Fidel Eduardo Orozco
  91. Flor de Maria López Ramírez
  92. Francia Hernández
  93. Francine Jacome
  94. Francisco Hernández
  95. Francisco Jose Gatel
  96. Francisco Lugo
  97. Francisco Valencia
  98. Gabriel Alejandro Linares Key
  99. Gabriel Aranguren
  100. Gabriel David Hernández Sánchez
  101. Gabriela Buada Blondell
  102. Gabriele Merz
  103. Gipsy Gómez
  104. Gladys Mogollón
  105. Gloria Lopez
  106. Gloria Perdomo
  107. Gloriana Faria
  108. Gracia Salazar
  109. Gretna El Halabi
  110. Guadalupe Burelli
  111. Guillermo Barrios
  112. Gustavo Delgado Perdomo
  113. Héctor Monsalve
  114. Henry Jaspe
  115. Henry T ovar
  116. Iker Angola
  117. Ilvia Rojas
  118. Ingrid Orjuela
  119. Iraní Acosta Villanueva
  120. Iris Rosas
  121. Ivonne Almeida Freire
  122. Jacinto Jose Key Mujica
  123. Jacqueline Richter
  124. Jaime Lorenzo
  125. Javier Manrique
  126. Javier T arazona
  127. Jhessimar Brito
  128. Jo DElia
  129. Johan Rodríguez Perozo
  130. José Amador Díaz González
  131. José Andrés Escorche
  132. José Colmenares Delgado
  133. José Gregorio Moreno
  134. José Luis Martínez
  135. Josefa Triana Pérez
  136. Juan Jorge Ocanto Acosta
  137. Juan Moreno
  138. Judith Brazon
  139. Judith C. Vega Mejía
  140. Judith Martinez Rodríguez
  141. Julio Cesar Mancheno
  142. Karla Ávila
  143. Larida Bisogno Moreno
  144. Larida Bisogno Moreno
  145. Laura Louza
  146. Leonel Amarista
  147. Lesbia Sánchez
  148. Lexys Rendón
  149. Lilia Arvelo
  150. Liliana Peña
  151. Liliana Rodríguez
  152. Lisbeth Cordero
  153. Lope Cobeña
  154. Lorena Liendo Rey
  155. Luis Aijon
  156. Luis Alvarado Bruzual
  157. Luis Cano
  158. Luis Eduardo Rodríguez Herrera
  159. Luis Figueroa
  160. Luis Francisco Cabeza
  161. Luis Hidalgo
  162. Luis Martinez R
  163. Luis Ordoñez
  164. Luis Ramos
  165. Luis Roja
  166. Luisa Amelia Irureta Núñez
  167. Luisa Martínez
  168. Luisa Rodríguez Tariba
  169. Luz Beltrán
  170. Magaly Huggins
  171. Magda Boschetti
  172. Magdalena Boersner
  173. Mahycol linares
  174. Maira Cárdenas
  175. Mairis Balza
  176. Marcela Bustamante
  177. Marcelino Hernández De León
  178. María Andreina Muñoz Tebar
  179. María Angélica González Márquez
  180. Marí¬a Auxiliadora Paredes García
  181. María Beatriz Medina
  182. Maria De Oteyza
  183. María del Carmen Alvarado
  184. María del Carmen Luis
  185. María del Carmen Miguez
  186. Maria del Rosario Bocchetti Guerra
  187. María E Villegas
  188. Maria Elena Flores
  189. María Eugenia Gil Beroes
  190. María Francisca Moreno
  191. Marí¬a Gabriela Ponce
  192. Maria Inés Fernández
  193. María Inés Silva de Casanova
  194. María López
  195. María Luisa Ávila
  196. Maria R. Sánchez de Delgado
  197. María Teresa Pitero Suárez
  198. María Transito Hernández
  199. María Virginia Arráez
  200. Mariangela González
  201. Mariano Herrera
  202. Mariapia Bevilacqua
  203. Mariela Machado
  204. Mariela Navarro
  205. Mariela Ramírez
  206. Mario D’Andrea
  207. Mario Rodríguez Nelo
  208. Maritza E Morles Aldana
  209. Marjorie Sosa
  210. Marlo Chacón
  211. Mary Doris Da Silva
  212. Mary Mogollón
  213. Marysabel Cadenas
  214. Maurelena Remiro Galindo
  215. Mayela Carrillo
  216. Mercedes Velandia
  217. Merly Monsalve
  218. Milagros Del Valle Villarroel
  219. Mildred Chacón
  220. Moisés Carvallo Núñez
  221. Nancy josefina González Martínez
  222. Nelson Freitez
  223. Nicolasa Caraballo
  224. Ninfa Magaly Pirela
  225. Norka González
  226. Norma Chávez De Escobar
  227. Olga Krnjajsky
  228. Omaira Griselda Quiñonez de Abreu
  229. Omaira Margarita Suárez de Rodríguez
  230. Oneyda Oliveros
  231. Oscar Silva
  232. Patrizzia Latini
  233. Pedro González Caro
  234. Pedro Rivas
  235. Rafael Marcano Torres
  236. Raúl Herrera, s.j.
  237. Rayza Blassi
  238. Reinhard Dufresne
  239. Rigoberto Lobo
  240. Rocio San Miguel
  241. Rosa C. Sánchez González
  242. Rosa Elena Acevedo
  243. Rosanna Cariello
  244. Sabas Castillo
  245. Sandra al Nijjar
  246. Silva Camero
  247. Silvia De Oteyza
  248. Sonia Angarita
  249. Sybil Caballero
  250. Thais Maingon
  251. Tibisay Betancourt Parra
  252. Vanessa Cartaya
  253. Vanessa Moreno Losada
  254. Verónica Colina
  255. Vicenta Paredes Guerrero
  256. Vilma Rigoris
  257. Virginia Galera
  258. Walter Trejo Urquiola
  259. Wanda Cedeño
  260. Wileyma Meneses
  261. Wilfredo Castro
  262. Wladimir Tovar
  263. Xiomara Montilla
  264. Yakeling Benarroche
  265. Yanela Barrios
  266. Yiniba ortega
  267. Yonathan Pernía
  268. Yoreima Miranda
  269. Yumary Desiree Sayago Velandia
  270. Zaida Mora
  271. Zezarina Guevara
  272. Zobeira Herrera
  273. Zulmy García

También te puede interesar:

AVERU expresó solidaridad a Venezuela por efecto del COVID-19

Comparte

AVERU expresó solidaridad a Venezuela por efecto del COVID-19

Comunicados

La Asociación Venezolana de Rectores Universitarios (Averu) expresó su solidaridad ante la angustia que atraviesa la comunidad universitaria y la población venezolana por el efecto del COVID-19, situación agudizada por la emergencia humanitaria que sufre la nación.

La Asociación Venezolana de Rectores.

1. En virtud de la grave situación que sufren nuestras comunidades universitarias y la sociedad civil venezolana en general, ante la declaratoria de pandemia emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por la expansión a nivel mundial del COVID-19, aunado a las medidas preventivas dictadas por el Ejecutivo Nacional los días 13, 15 y 16 de marzo de 2020 de declaratoria de Alarma y cuarentena social a nivel nacional que implica suspensión de clases y de todas las actividades laborales y comerciales, excepto las cadenas de alimento, servicio de salud, seguridad y transporte.

2. Consciente de la grave crisis humanitaria que afecta a todos los venezolanos, y a la situación de empobrecimiento del personal docente y demás trabajadores del sector universitario, debido a la imposición de salarios que no alcanzan para el sostenimiento personal y familiar.

3. Debido al contexto de crisis nacional agudizado por la amenaza del COVID-19, que hace necesaria la implementación de medidas urgentes que ayuden a sobrellevar la grave y dura coyuntura que puede afectar a toda la población.

Expone:

1. Consideramos que las acciones económicas y sociales para contener los efectos del COVID-19, no pueden ser realizadas aisladas ni inconsultas. Se debe convocar a un equipo de expertos de todas las áreas para lograr que no se profundice la crisis venezolana y evitar que el virus se propague y ocasione un colapso general del sistema de salud y del aparato productivo nacional.

2. Ante este contexto nacional, es imprescindible la aplicación de políticas públicas dirigidas a la atención de la población y al sector productivo, para lo cual debe tomarse en consideración la plena vigencia de las garantías constitucionales, los derechos humanos fundamentales y las libertades económicas y políticas.

3. Es importante un acuerdo social que permita el acceso a los organismos internacionales para lograr la ayuda o prestamos financieros necesarios para lograr la reactivación de la actividad económica nacional.

4. Es necesaria la implementación de ayudas económicas que faciliten a la población la adquisición de alimentos, medicinas y otros insumos esenciales para afrontar el colapso social sin discriminaciones.

5. De forma prioritaria, se debe garantizar al sector laboral, público y privado, la continuidad del pago de los salarios y demás beneficios laborales, así como la inmediata suspensión o prórroga de la declaración y pago del Impuesto Sobre la Renta cuyo plazo vence el 31 de marzo del presente año. Para esto se debiera considerar el otorgamiento al sector productivo de préstamos, tasas preferenciales y medidas fiscales y así evitar la paralización de la actividad productiva o el cierre de empresas.

6. De manera especial, solicitamos para el personal que labora en nuestras universidades, la remisión oportuna de los recursos para lograr el pago por adelantado de los salarios durante la cuarentena social nacional; así como la aprobación de un bono mensual para cubrir de forma urgente la provisión de alimentos y medicamentos y atenuar las carencias económicas que sufre el sector universitario.

7. Dentro del marco del Plan Nacional universitario de prevención ANTICOVD-19, las universidades que representamos aplican las medidas de contingencia emitidas por el Ministerio del Poder Popular Para la Educación Universitaria, en el caso de actividades vitales y plan de preservación de instalaciones de servicios se requiere la colaboración de ese despacho para que el personal esencial que debe asistir a las instalaciones, tenga acceso al suministro de gasolina o gasoil, autorización o salvoconducto para circular hasta la sede de la universidad de forma segura y sin contratiempo con las autoridades policiales y militares.

8. Damos nuestro reconocimiento a todo el personal médico y de salud por la loable e incansable tarea, sin cuya labor es imposible atender a la población afectada por el COVID-19. En este sentido advertimos que es de vital importancia se les suministre los insumos, equipos de protección, medicinas, facilidades de transporte y de seguridad personal.

9. Esta Asociación de Rectores Universitarios, considera que para lograr paliar esta crisis sanitaria es apremiante recurrir a la ayuda humanitaria internacional, y la asistencia de organismos internacionales especializados en el área de salud para garantizar de manera efectiva el trato de la pandemia declarada por la Organización Mundial de Salud.

Caracas a los veintitrés (24) días del mes de marzo 2020

CECILIA GARCÍA-AROCHA MÁRQUEZ, UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA

MARIO BONUCCI ROSSINI, UNIVERSIDAD DE LOS ANDES

JUDITH AULAR DE DURÁN, UNIVERSIDAD DEL ZULIA

JESSY DIVO DE ROMERO, UNIVERSIDAD DE CARABOBO

MILENA BRAVO DE ROMERO, UNIVERSIDAD DE ORIENTE

RAÚL LÓPEZ SAYAGO, UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR

EDGAR ALVARADO RECTOR (E), UNIVERSIDAD CENTROCCIDENTAL LISANDRO ALVARADO

RAÚL CASANOVA OSTOS, UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DEL TÁCHIRA

RITA ELENA AÑEZ, UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL POLITÉCNICA ANTONIO JOSÉ DE SUCRE

FRANCISCO JOSÉ VIRTUOSO ARRIETA, UNIVERSIDAD CATÓLICA ANDRÉS BELLO

BENJAMIN SCHARIFKER PODOLSKY, UNIVERSIDAD METROPOLITANA

FRANCISCO FEBRES-CORDERO CARRILLO, UNIVERSIDAD MONTEÁVILA

ANTONIETA ROSALES DE OXFORD, UNIVERSIDAD DE MARGARITA

JUAN PEDRO PEREIRA MEDINA, UNIVERSIDAD YACAMBÚ

Comparte

Acuerdos por la dignidad y la vida

Frente a la pandemia provocada por el corona virus 19 (COVID-19), proteger la vida y la dignidad de las personas debe estar en el centro de todas las decisiones que se tomen actualmente en el país.

Como resultado de decisiones políticas erradas, erosión del estado derecho, desmantelamiento institucional y gran corrupción, desde hace varios años la población venezolana ha vivido un progresivo deterioro de sus condiciones de vida, que en 2016 resultó en una emergencia humanitaria compleja con gravísimas consecuencias: generalización del hambre, precarización del acceso a la salud y a la educación y la migración forzosa de casi 5 millones de personas.

El deterioro en la provisión de servicios esenciales como el agua, la electricidad, el transporte público, contribuyó con la profundización de los daños. Este proceso lento hizo posible que sectores diversos de la población pudieran adoptar estrategias de sobrevivencia, dentro de la precarización general: muchas personas, familias y comunidades utilizaron sus capacidades y su creatividad para continuar procurándose medios de vida y apoyándose solidariamente; otras se defendieron por medio de subsidios del estado, en dinero y especies, aunque sus montos, calidad y alcance fueran insuficientes, y su implementación respondiera a criterios politizados y discriminatorios.

Sin embargo, el impacto de la pandemia es inmediato, en términos de sufrimiento y pérdida de vidas humanas, y puede ser devastador para Venezuela. Aún en los países donde los sistemas de salud pública y privada tienen capacidad de respuesta, como Italia y España, el avance del COVID-19 ha alcanzado a miles de personas en muy poco tiempo y compromete gravemente las capacidades de atención médica.

La pandemia exige además un enorme esfuerzo por parte del personal de salud, orden público, aseo urbano, distribución de alimentos, transporte
y, en general, de toda la población, a la que se exhorta a mantenerse en cuarentena o, en el caso de personas afectadas, en aislamiento.

Para las mayorías vulnerables en Venezuela, que ya sufren los efectos de la emergencia humanitaria compleja, no es suficiente ni posible manejar la propagación del COVID-2019 solamente con medidas de control, si no se les provee de medios de vida ni acceso a servicios básicos.

De no ser así, no puede obligarse a que se confinen en sus hogares a quienes viven al día, no tienen agua corriente durante semanas, sufren de cortes de electricidad durante horas o días y tienen que hacer colas semanales por bombonas de gas. El contexto venezolano no es el mismo que el de los países cuyas poblaciones pueden soportar cuarentenas o aislamientos obligatorios.

Este momento de urgencia y de alta responsabilidad nos apremia a exigir a quienes tienen hoy ejercen la conducción política en Venezuela a llegar a acuerdos para preservar la vida de la mayoría vulnerable de la población venezolana y de garantizarle condiciones de vida digna, mientras nos enfrentamos a los graves impactos de la pandemia del COVID-19.

En primer lugar, es imperativo designar un grupo de alto nivel, interdisciplinario e interinstitucional, conformado por personas expertas nombradas sin consideraciones de tipo ideológico-políticas, provenientes de los ámbitos de la salud, la alimentación, la economía, la organización comunitaria, para coordinar la respuesta nacional al COVID19.

Este grupo debe tener capacidad e independencia de acción y de vinculación con agencias humanitarias internacionales y con organizaciones de sociedad civil nacional e internacional. Las acciones de la Fuerza Armada Nacional y órganos de orden público deben estar subordinadas a sus mandatos. Dicho grupo debe contar con acceso irrestricto a la información pública y llevar además la vocería conjunta de la respuesta.

La población debe estar informada regularmente sobre los retos que plantea la situación sanitaria, económica y humanitaria y las brechas de capacidades en todo el territorio nacional así como de los adelantos en las decisiones y acciones, por los medios públicos y privados, en ruedas de prensa abiertas. Esta será la manera de generar confianza a la población.

La respuesta urgente y necesaria a la amenaza que presenta el COVID-19 solo será posible mediante acuerdos entre los factores que hoy se disputan el espacio de poder político en el país.

Por una parte, el gobierno del Sr. Nicolás Maduro, con control fáctico de la respuesta interna y capacidad para abrir al país a una respuesta humanitaria con apoyo de toda la comunidad internacional, en las dimensiones que hace falta y sin restricciones indebidas, para la entrada de medicinas, insumos, alimentos, y su posterior distribución en todo el territorio nacional.

Por su parte, la Asamblea Nacional y su Presidente, el Sr. Juan Guaidó, tienen la confianza y el reconocimiento de 60 gobiernos e instituciones financieras multilaterales, y podrían muy rápidamente solicitar la flexibilización condicionada de sanciones generales y aprobar recursos financieros y en especies para socorrer a la población.

Gobierno y Asamblea Nacional son imprescindibles para dar viabilidad a la respuesta necesaria para salvar vidas y ofrecer condiciones de dignidad para las mayorías vulnerables del país.

En los términos de estos acuerdos, todos los recursos aprobados deben contar con los mecanismos de control para su implementación transparente y con rendición de cuentas. Las agencias internacionales, el sector público y privado, las iglesias, la sociedad civil nacional e internacional, con sus niveles diversos en recursos humanos y técnicos y de alcance geográfico, tienen la capacidad para socorrer a la población más vulnerable, siempre y cuando el acceso sea garantizado, incluyendo transporte y combustible.

Asimismo, deben respetarse y garantizarse los derechos humanos de la población, cesar de inmediato todas las acciones de represión por parte de órganos de seguridad y grupos armados, y acoger las recomendaciones de la Alta Comisionada, quien señaló que “ahora más que nunca los gobiernos deberían poner en libertad a todos los reclusos detenidos sin motivos jurídicos suficientes, entre otros a los presos políticos”, y de más de 20 relatores especiales de derechos humanos de Naciones Unidas, referidas a que “los estados no deben abusar de medidas de emergencia para violar derechos humanos”.

Solo garantizando mecanismos de protección de los derechos humanos
y generando espacios de confianza para la población será posible que las personas soliciten ayuda, acojan medidas de prevención y resguardo y se ayuden solidaria y responsablemente entre ellas.

Los acuerdos políticos necesarios para resolver las condiciones de fondo que generaron la emergencia humanitaria compleja, ahora agravada por la velocidad del impacto del COVID-19, pueden ser tratados como parte de este
proceso, sin retrasar la implementación perentoria de la respuesta humanitaria.

Los gobiernos de Noruega, Canadá y los Estados Unidos, de los países de América Latina, del Caribe y de la Unión Europea, así como los de Rusia, China y Cuba, países todos impactados también por el COVID-19, tienen como nunca antes la oportunidad de respaldar y acompañar estos acuerdos humanitarios y políticos.

No queremos una Venezuela devastada, miles de vidas están en juego, no hay tiempo que perder.

Feliciano Reyna Ganteaume
25 de marzo, 2020

También te puede interesar :

Un Pacto sobre el Coronavirus

Comparte

Un Pacto sobre el Coronavirus

Captura de pantalla de la publiación original

Hay temas que, por su complejidad, dificultades, lo delicado y sensible políticamente hablando, uno preferiría dejar de lado, como lo es este de un pacto o acuerdo entre el régimen y la oposición, representada por la Asamblea Nacional, para enfrentar el coronavirus; pero no es posible dejarlo de lado, a conciencia de que no despierta muchas simpatías.

Aclaro desde un comienzo que comparto la necesidad de este acuerdo. Lo considero indispensable y necesario para el país. Si países como Italia, España e Inglaterra necesitan de la ayuda internacional para superar esta epidemia, ¿Cómo no vamos a necesitar nosotros –dada la pésima condición sanitaria y económica en que vivimos– de cualquier esfuerzo que redunde en conseguir apoyo internacional? Mas aun, sí he dicho y puesto por escrito, varias veces, en mis artículos semanales, que no será posible salir de la situación política que nos agobia desde hace 20 años, sin un acuerdo y hasta una amnistía para los culpables de algunos delitos y fechorías que han llevado al país a la ruina, ¿Como no estar de acuerdo con un pacto que ayude a la sufrida población venezolana a mitigar y evitar los daños ocasionados por la pandemia del coronavirus?, y me refiero a un acuerdo con el chavismo/madurismo y sus apoyos militares, con estos, con los que nos están mal gobernando actualmente. No se trata de “perdonar” al gobierno o pasar por alto los desmanes cometidos, sino de un acuerdo para evitar mayores males al pueblo venezolano.

Además, sin ninguna duda, como bien dice la Red de Observadores Electorales: “…sin la actuación concertada de todos los sectores, comenzando por los políticos, no tendremos fuerza suficiente para enfrentar con éxito este colosal reto… todos los sectores, oficialismo y oposición por igual, deben adecuar su comportamiento a la grave situación de emergencia que tenemos ya encima, y establecer vías de colaboración para enfrentar con fuerza la amenaza… Solos no podemos. Requerimos de la ayuda de organismos internacionales y de países con disposición a hacerlo. Para ello es imprescindible concertar las gestiones del oficialismo y de la oposición para hacer posible alcanzar resultados satisfactorios.” [i] Dicho esto, entremos en el análisis pues este es un tema al que hay que limarle muchas asperezas.

Retóricas aparte, nadie en su sano juicio va a decir “No” a cualquier acuerdo que se denomine humanitario; pero me queda claro –por las opiniones vertidas que he escuchado y leído, por las salvedades y reservas expresadas, por las condiciones que se interponen, por los reclamos que se hacen–, que veo difícil que éste se pueda llevar a cabo. En la balanza está pesando más el plato de los resentimientos acumulados, los abusos y vejámenes cometidos, las cuentas por cobrar, la desconfianza acerca de la “buena” intención del régimen.

Tratando de explicarme a mí mismo lo que ocurre y poner argumentos sobre la mesa, que animen una reflexión, noto un primer elemento y es que, aunque se tenga la disposición anímica para un acuerdo y se crea también en la necesidad del mismo, muchas personas piensan que para iniciar cualquier discusión no se puede aceptar que se ponga por delante lo que consideran un chantaje: el de la “objetividad”, el de “la culpa es de todos”, el del “todos tenemos responsabilidades”, etc. Cierto, no todos tenemos las mismas “culpas” y responsabilidades en lo ocurrido en el país durante estos 20 años. ¿Pero es el momento de ponerlas sobre la mesa o es el momento de hacer algún esfuerzo para tratar de salvar la vida de miles de venezolanos?

Estamos viendo en nuestras calles, sobre todo en los sectores más populares, que por más disposición que tenga la población en cumplir con la cuarentena, a un grandísimo porcentaje de ella, que vive del día a día, que no tiene capacidad de acumulación o de ahorro, se le hace muy difícil no salir a la calle a tratar de obtener algún ingreso que le permita llevar la comida a su mesa. Esa es la población del país que debemos tomar en cuenta, que se debe auxiliar, porque es la más vulnerable a cualquier pandemia, máxime en un país de las pésimas condiciones sanitarias como el nuestro. Sí el virus entra en Venezuela con la fuerza con la que ha entrado en otros países, aquí no quedara títere con cabeza, y disculpen lo drástico de la frase.

Sí, hay muchas razones para desconfiar y pensar que el régimen no nos habla con la verdad y no se nos dice cuál es la real situación de la epidemia, con cifras “duras” y demostrables, pues sabemos que es absurdo tan solo pensar que en todos los países la afectación del virus crece exponencialmente y aquí crece linealmente, sobre todo si simultáneamente se cierran las fronteras del país, se declara la cuarentena y se sacan a los cuerpos represivos del estado –FAES, DGCIM, GNB, PNB– a la calle, a tomar zonas del país para forzar la cuarentena, a tomar bombas de gasolina y a llevarse presos a médicos y periodistas que reclaman, informan o denuncian. No es coherente esa “normalidad” o “situación contenida” de que se nos habla, pero deseamos que así sea, que los casos sean pocos, que la situación está “contenida”, porque pensar lo contrario es pensar en una situación de gran peligro y sufrimiento para nuestro pueblo.

Es cierto que la voluntad inicial para un acuerdo debe partir del gobierno, que es quien, con la fuerza física y los medios del estado a su disposición, controla el país; pero también es cierto que la oposición debe hacer un esfuerzo por posponer algunos de sus objetivos. No se trata de agachar la cabeza, ni de olvidar o negar quien es el único responsable de la crisis económica y financiera, del desastre hospitalario, de la destrucción de la industria petrolera y la falta de gasolina, de la ruina de la industria y otros males que bien conocemos; de lo que se trata es de posponer, para otro momento, todos esos justos reclamos y asignación de responsabilidades.

Si creemos en la necesidad de un acuerdo, para frenar otra desgracia que se sume a las que ya tiene el país, sería tonto pedir al gobierno que, por escrito en un acuerdo, reconozca todo eso; bien sabemos que es probable que lo único que le interesa al gobierno y a sus funcionarios es salvar el pescuezo y que suena a ganar tiempo, a querer aprovechar la coyuntura para fortalecerse. Pero es políticamente más sustantivo y poderoso que la oposición sepa dejar de lado momentáneamente –como hemos dicho– algunas justas reivindicaciones y el pueblo, en su momento, sabrá agradecer esa decisión.

Sería interminable enumerar las condiciones que se pueden poner al régimen para lograr un acuerdo que permita ayudar a la población a pasar con éxito por esta epidemia, que la situación a la que han llevado al país la hace muy difícil; pero, es el momento para la oposición de tomar decisiones, que como siempre ha hecho, buscan favorecer al pueblo venezolano para superar esta situación, que nos vuelva más fuertes para afrontar la tarea de rescatar al país de la crisis política en el que está sumido.

Aunque por el momento no se nota, de parte del régimen, una intención seria de negociar de una forma distinta a las oportunidades anteriores, que han sido un fracaso y una vez más se ve que el gobierno quiere un acuerdo para que le levanten sanciones, que le den recursos, pero sin arriesgar nada y que así va a ser muy difícil avanzar en esa dirección; pero aun cuando sea difícil, la oposición debe continuar el esfuerzo y que en todo caso sea la intransigencia y sectarismo del régimen el que frustre un acuerdo que busque ayudar al pueblo a superar esta epidemia.

Por si fuera poco lo señalado y que connotadas figuras venezolanas estén poniendo objeciones y condiciones a un posible acuerdo, ahora el Departamento de Justicia de los EEUU le acaba de poner una piedra de molino en el cuello, al declarar como terrorista al gobierno venezolano y poner precio a la cabeza de algunos de sus líderes. No obstante que eso hace aún más difíciles las cosas, el esfuerzo no debe cesar, al menos no por parte de la oposición, pues la amenaza de esta pandemia se hace cada día más inminente y hace crecer la incertidumbre y vulnerabilidad de los venezolanos.

Leer publicación original aquí

También te puede interesar:

Venezuela: es hora de enfrentar juntos al COVID

Comparte

Imprescindible un acuerdo político para enfrentar el coronavirus

Comunicados
Captura de pantalla de la publicación original

El coronavirus se nos volvió pandemia y tiene tomado el planeta. Se dice que no ha habido desde la Segunda Guerra Mundial nada que haya generado tal sensación de vulnerabilidad en el mundo. En este caso en lo más básico, la salud, pero con consecuencias graves en todas las esferas de la vida humana, entre las que, desde luego, está la economía.

Se trata de un espécimen microscópico del que los científicos confiesan no saber todo lo que de él hay que saber, cuya vacuna no pareciera estar a la vuelta de la esquina y que ha puesto en jaque al mundo, modificando en forma radical la manera como transcurre la vida en todos los países. Nuestra idea de la convivencia social está siendo puesta a prueba como nunca antes. El mundo está en cuarentena, la gente en sus casas agobiada por interrogantes y preocupaciones acerca de lo que ocurre y de lo que vendrá en el futuro cercano.

Como en otras partes, en Venezuela el Gobierno decretó el estado de alarma en el ámbito nacional y ha ido tomando medidas que, con sus variantes, se fundamentan en los protocolos aconsejados por la Organización Mundial de la Salud y organismos similares a escala internacional, pero en medio de debilidades severas en su sistema de salud pública y una situación de emergencia sanitaria diagnosticada hace varios años, como ha documentado la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

En el contexto anterior, el OEV estima imprescindible un acuerdo político para encarar esta emergencia. Un acuerdo que haga a un lado las diferencias inherentes a la polarización y ponga en el centro la grave situación por la que están hoy en día pasando todos los venezolanos, así como las secuelas que inevitablemente dejará por un buen tiempo esta pandemia en todos nosotros, no importa el lado ideológico o político en donde nos ubiquemos.

No es este, así pues, el momento de querer sacar provecho político de la tragedia que estamos padeciendo. Es el momento de unir a todos los sectores, políticos y sociales, en torno a la búsqueda de financiamiento, apertura de un canal humanitario, la revisión de sanciones y todo lo que sea necesario enfrentar en esta crisis.

Esta pandemia nos pone por delante un desafío que llamamos a enfrentar con calma y que requiere la solidaridad entre todos los venezolanos, que cada quien desde su posición y desde sus posibilidades, la asuma como una tarea propia. Y, valga la reiteración, exige como condición necesaria alcanzar todos los acuerdos que hagan falta entre los distintos actores políticos.


Leer publicación original aquí

También te puede interesar:

Venezuela: es hora de enfrentar juntos al COVID

Comparte

Venezuela: es hora de enfrentar juntos al COVID

Comunicados
Captura de pantalla de la publicación original

La Red de Observación Electoral de la Asamblea de Educación (ROAE) emitió un comunicado en el que llama la atención sobre la gravedad de la pandemia en el país, de las nefastas consecuencias que se prevén y, fundamentalmente, de la necesidad de que todos los sectores nacionales se unan para enfrentar el mortal virus.

“La vida de muchos compatriotas depende de que actuemos con el mayor sentido de solidaridad y responsabilidad, y exhibamos capacidad y rapidez en esta desafortunada coyuntura”.

El COVID-19 llegó al país: es hora de enfrentarlo juntos

Como era de esperarse, la pandemia del COVID-19 se instaló en Venezuela. Ante esta descomunal amenaza es imperioso que revisemos nuestra situación y nuestras conductas, en aras de la preservación del bien mas preciado de la nación: la vida de los venezolanos.

Hasta ahora, buena parte de la población ha respondido con la mayor responsabilidad, acatando la medida de cuarentena y mostrando un alto grado de comprensión del problema.

Pero no basta con que la ciudadanía cumpla con la parte que le corresponde. Los dirigentes políticos del país, de todos los sectores, oficialismo y oposición por igual, deben adecuar su comportamiento a la grave situación de emergencia que tenemos ya encima, y establecer vías de colaboración para enfrentar con fuerza la amenaza.

Es menester enfatizar que es un deber de todos, de los profesionales de la salud y de áreas afines, así como de las organizaciones de la sociedad civil y de la comunidad en general, pero sobre todo de las direcciones políticas, ayudar a preparar el país para enfrentar el peor escenario imaginable. Solo así el ineludible impacto de la pandemia puede ser reducido significativamente.

De nada sirve el auto engaño que da por suficiente el estado de nuestro sistema de salud. Se sabe que incluso los países que cuentan con sistemas de reconocida solidez han sido desbordados por la agresión de la pandemia. De manera que corresponde actuar con la mayor celeridad para fortalecer tanto como se pueda nuestro sistema de atención médica.

Pero, además, es necesario e ineludible que la información sobre la situación con respecto a la evolución de la pandemia en el país esté a cargo de voceros calificados, tales como especialistas en epidemiología, que ofrezcan explicaciones e indicaciones confiables a la población, y evitar así que se produzcan declaraciones inexactas, frecuentemente con sesgo político, que siembran confusión en la ciudadanía e inducen comportamientos que pueden agravar la situación.

Es un hecho que nuestro esfuerzo pasa por lograr los recursos necesarios para cumplir las tareas que la lucha contra la pandemia impone. Solos no podemos. Requerimos de la ayuda de organismos internacionales y de países con disposición a hacerlo. Para ello es imprescindible concertar las gestiones del oficialismo y de la oposición para hacer posible alcanzar resultados satisfactorios.

Cabe advertir sobre el enorme peligro que conllevaría que se impusiera entre los dirigentes del país la posición de dar por sentado que la pandemia no tendrá incidencias mayores entre nosotros, a pesar de las evidencias que nos llegan de otros países. Esa sería una actitud extremadamente irresponsable que pondría en juego la vida de muchos venezolanos. Mas vale que nos lo tomemos en serio y que actuemos con determinación y a tiempo para prevenir daños mayores.

Quienes formamos parte de la Red de Observación Electoral (ROAE) estamos de acuerdo con quienes piensan que, sin la actuación concertada de todos los sectores, comenzando por los políticos, no tendremos fuerza suficiente para enfrentar con éxito este colosal reto. La vida de muchos compatriotas depende de que actuemos con el mayor sentido de solidaridad y responsabilidad, y exhibamos capacidad y rapidez en esta desafortunada coyuntura.

Caracas, 25 de marzo de 2020

Comparte

Unión Europea estima urgente un acuerdo en Venezuela para enfrentar la pandemia

Captura de pantalla de la publicación original
23/03/2020

La aparición del coronavirus requiere «más que nunca» un acuerdo en Venezuela para facilitar la ayuda humanitaria, indicó este viernes la portavoz de la diplomacia europea, Virginie Battu.

La funcionaria estimó que Estados Unidos aumentó su estrategia de «presión» contra el gobierno venezolano con la recompensa que anunció por informaciones sobre Nicolás Maduro.

«Venezuela se enfrenta actualmente a un enorme desafío en el contexto de la crisis del coronavirus», subrayó Battu en rueda de prensa de la Comisión Europea ofrecida este viernes.

«El pueblo venezolano necesita más que nunca que sus actores políticos logren un acuerdo para permitir que llegue más ayuda humanitaria internacional al país», expresó Battu.

Por su parte el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, apoyó el lunes de esta semana el pedido de Venezuela al FMI de un préstamo de emergencia por cinco mil millones de dólares, defendiendo además que la política de sanciones estadounidense no debería afectar a la ayuda humanitaria.

Respondiendo preguntas sobre la posición de la UE en relación con el reciente anuncio del Gobierno estadounidense de vincular al presidente Maduro y funcionarios de alto rango de su equipo gubernamental, la vocera recordó que «Estados Unidos ha puesto en marcha medidas de presión progresivas en el contexto de la crisis política» y esa decisión «se inscribe en esta política».

La UE, que impuso un embargo de armas y sanciones a 25 funcionarios venezolanos, aboga por una «solución política y democrática, aceptada por todos los actores venezolanos e incluyendo una vía electoral negociada», recordó Battu.
Lee la versión original aquí

También te puede interesar
Venezuela solo sobrevivirá al coronavirus si sus líderes trabajan en conjunto

Comparte

Luís Vicente León: Un acuerdo nacional es esencial para lograr ayuda internacional

captura Twitter

Un acuerdo nacional entre gobierno y oposición institucional, es esencial para lograr la ayuda internacional para que Venezuela pueda enfrentar la pandemia ocasionada por el coronavirus. Este planteamiento lo hizo el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, quien advirtió que uno de los requisitos para los organismos con capacidad de ofrecer financiamiento a nuestro país, es la legitimidad de las instituciones.

«¿Cuándo se producen acuerdos entre enemigos políticos aparentemente irreconciliables?  Sólo cuando ambos están desesperados por intercambiar cosas que a ambos les resultan vitales. Y eso está pasando en este momento. Evadir el proceso de negociación sería una pendejada para todos» expresó León a través de su cuenta en twitter, en una serie de publicaciones que copiamos a continuación:

Comparte