La Democracia No Se Suspende. Mesa redonda

La Democracia No Se Suspende. Mesa redonda.

En Venezuela prevalece un contexto de total incertidumbre, mezclado con una delicada situación de emergencia humanitaria enmarcada en una crisis política, social y económica, experimentándose un retroceso en todas las esferas de la sociedad venezolana, especialmente en el ámbito de la recuperación de la democracia en el país. No obstante, se afirma que eventos como la mesa redonda realizada el 20 de mayo de 2020, promueven hallar soluciones en conjunto, y sobre todo desde la sociedad civil, para avanzar en acciones de incidencia y reposicionar el tema electoral en las agendas de los tomadores de decisión.

Retos Políticos en Contexto de Crisis Social y de Pandemia

El primer ponente inicia su intervención diciendo que para algunos sectores es imposible hablar en este momento de elecciones en Venezuela, considerando su delicada situación, incluso participar en ellas nos convertiría en cómplices del régimen de Maduro. Esta visión es compartida por algunos de los diputados del bando opositor de la Asamblea Nacional (AN), quienes han considerado que ir a elecciones en este contexto sería caer en una trampa del régimen.

Esta preocupación se ha extendido a buena parte de la población, la cual padece de una profunda desesperanza electoral sin faltarle razones: (i) el deterioro de las condiciones electorales se ha profundizado luego de la victoria opositora del año 2015 –última elección que cumplió con las condiciones mínimas en parámetros democráticos; (ii) se ilegalizaron los partidos de oposición; (iii) la empresa SMARTMATIC se retiró del país luego de denunciar una diferencia entre los resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para la elección de la Asamblea Nacional Constituyente; (iv) los electores y centros electorales han sido redistribuidos siguiendo criterios políticos; (v) la crisis migratoria, que movilizó a buena parte de la población, reconfiguró el registro nacional electoral tanto a nivel nacional como internacional -20% de los electores han abandonado el país desde el 2016; (vi) otra parte de importante de la población ha migrado internamente hacia las grandes ciudades, huyendo del deterioro de las condiciones de vida y de los servicios públicos; (vii) otro elemento a destacar lo constituye el incendio de los galpones del CNE, cuyo evento destruyó casi la totalidad de la plataforma para el ejercicio del voto automatizado –plataforma que permitía un conjunto de garantías para auditar el proceso de votación; (viii) adicionalmente, tenemos el evento pandémico que azota al mundo, lo cual impone mayores complicaciones al ejercicio del voto –si seguimos las consideraciones de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, el pico de la COVID-19 podría llegar al país hacia el último trimestre del año, precisamente cuando debería realizarse las elecciones parlamentarias; (ix) la confianza en el organismo electoral es casi nulo.

En este marco de ideas, el ponente afirma que no es descabellado pensar que nos encontramos en el peor momento del sistema electoral venezolano. No obstante, el gran reto de los que nos reunimos hoy acá, y del resto de actores interesados en la recuperación de la democracia en Venezuela, es invertir la ecuación referida a que las elecciones son una trampa del régimen; solo es posible enfrentar la crisis humanitaria, sanitaria, social, económica y política si se lucha por mejores condiciones electorales, si se denuncia el ventajismo electoral y si se revela al mundo incesantemente cómo las instituciones del Estado se alinean para impedir la manifestación de la voluntad popular.

A esto añade que la elección parlamentaria que tenemos por delante no es una elección más, sino la elección de la última institución legítima del país. En este sentido, sería insensato dejarse arrebatar la única institución actualmente legítima. Por lo cual, el reto presente no es sencillo, los obstáculos son muchos y el tiempo es escaso. Sin embargo, el costo social y político de renunciar a esta elección sería demasiado alto. Al respecto, agrega, para finalizar, que los sucesos de inicios del mes de mayo demuestran una relación directa entre la pérdida de confianza en el voto y las aventuras violentas, lo cual complica aún más la situación actual.

Complicaciones del Contexto Electoral y sus Implicaciones Técnicas

El segundo ponente abre su exposición planteando que el debate electoral habría que enfocarlo en cómo se han ido agregando complicaciones a la situación del sistema electoral. En enero, se observaron demandas de mejoras a las condiciones políticas y técnicas; en marzo, se agregan se agregaron otras demandas referidas a cómo recomponer el sistema electoral luego del incendio de los galpones del CNE, donde hubo una pérdida del 98% del hardware electoral; y ahora, se tienen las consideraciones de índole sanitario.

De acuerdo con el ponente, el proceso electoral venezolano está compuesto de 40 fases, las cuales se pueden convertir en focos potenciales de infección por coronavirus. En este sentido, no sería justo colocar al ciudadano en la disyuntiva de ejercer el derecho al voto o proteger su estado de salud. Lamentablemente, las instituciones venezolanas, tanto del régimen de Maduro como del gobierno interino de Guaidó, no están pensando en resolver los asuntos técnicos electorales ni en las condiciones sanitarias de unas eventuales elecciones.

Al respecto, el ponente recordó que el presidente del Comité de Postulaciones Electorales, Ángel Medina, dijo que dicho comité no se iba a reintegrar a sus funciones hasta que cese el confinamiento sanitario; es decir, de parte de factores de oposición, estamos en una suerte de receso institucional, corriendo el riesgo de que todas las condiciones técnicas para diseñar un  nuevo sistema de votación recaiga en el actual CNE, o en su defecto un nuevo CNE esté condicionado por funcionarios afectos al régimen de Maduro.

Ante esto, se considera que lo más razonable es comenzar a presentar propuestas para: (i) resolver el tema técnico; (ii) recuperar el hardware necesario; (iii) valorar la posibilidad de diseñar un nuevo sistema de votación, y (iv) afrontar unas elecciones en un contexto de pandemia –revisar los ejemplos de Uruguay, Paraguay, Bolivia y Ecuador nos pueden servir de modelo para encarar los desafíos sanitarios en procesos electorales.

Es probable que al régimen de Maduro le interese celebrar las elecciones a toda costa este año, no obstante, habría que analizar cómo se recibirán tales resultados por parte de la oposición y de la comunidad internacional. Se prevé que una elección bajo este contexto va a carecer de condiciones políticas y técnicas, así como de condiciones sanitarias.

COVID-19 y su Incidencia Política

El tercer ponente comienza su exposición sosteniendo que la COVID-19 ha generado dos grandes preocupaciones: (i) su impacto sanitario, social y económico; y (ii) su impacto sobre la democracia. Sobre este último punto, hay especial preocupación acerca de cómo la pandemia tiene influencia en el acercamiento o no con formas de gobierno autoritarias, lo que para el caso venezolano representa un acercamiento a un autoritarismo puro. En ese sentido, habría que valorar la importancia de la elección como elemento fundamental dentro de las democracias, aunque no es, naturalmente, lo único que las define; por lo cual es mandatorio exigir que las elecciones sean siempre consideradas como el elemento sin el cual no hay democracia alguna.

De acuerdo con el ponente, unas elecciones en Venezuela plantean grandes desafíos para todos por las condiciones ya comentadas. No obstante, según el expositor habría que preguntarse qué habría que hacer para celebrar unas elecciones en Venezuela e un contexto de pandemia, para lo cual sugiere: (i) realizar una evaluación rigurosa del impacto de la pandemia en el país; (ii) considerar los elementos de persecución política y de violación de derechos humanos; (iii) procurar un gran acuerdo nacional que permita que las principales fuerzas políticas puedan participar en una elección que cumpla con las condiciones mínimas requeridas, lo cual incluiría una administración electoral imparcial y confiable, y la observación de la comunidad internacional; (iv) innovar en materia de sistemas electorales, es preciso pensar más allá de los esquemas tradicionales de votación, como por ejemplo, el voto anticipado, las elecciones de más de un día, o el voto electrónico; (v) considerar a los más de cinco millones de venezolanos fuera del país, lo que supone una revisión del marco legal vigente; (vi) revisar las buenas prácticas de otros países; (vii) valorar la posibilidad de realizar campañas electorales por internet; (viii) revisar las inscripciones de candidaturas y de la capacitación electoral. Finaliza sosteniendo que todo esto es impensable si no se cuenta con: el consenso nacional; la inclusión de todos los actores; la intención de celebrar unas elecciones transparentes, libres; y con el apoyo y asistencia de la comunidad internacional. Para ello, se podría aprovechar las gestiones de la actual AN, la cual pudiera revisar el marco legal y elegir un CNE de acuerdo con los estándares internacionales.

Intervenciones de los Asistentes

Una vez terminadas las ponencias, se da oportunidad a los asistentes de expresar sus opiniones, las cuales versaron sobre lo siguiente:

Sobre lo político:

  • Resulta obligatorio llegar a un acuerdo político nacional que permita superar la crisis política, social y económica que atraviesa el país. Si se coloca a la pandemia como un elemento que imposibilita el evento electoral, entonces nunca se celebrarán unas elecciones en el país.
  • Es preciso generar presión al Comité de Postulaciones de la AN para que genere un cronograma mínimo para designar un nuevo CNE, y que sea este ente el que vaya destrabando la situación electoral en el marco de unos requisitos mínimos.
  • Una eventual contienda parlamentaria deberá enfrentarse con el desafío de superar la propuesta de un grupo político referida a generar la máxima presión posible al régimen. Dentro de esa estrategia no se prevé la realización de elecciones en Venezuela en el corto plazo. Por lo cual, como sociedad civil debemos contraargumentar esa estrategia y posicionar la relevancia de celebrar unas elecciones en el país, considerando como posibles aliados a los partidos que no comparten dicha estrategia. 
  • Se tiene la impresión de que una vez el régimen de Maduro logre controlar la situación de la pandemia, éste hará todo lo posible por ganar el espacio de la AN –la cual no está desempeñando un rol importante en la situación de pandemia actual. El régimen de Maduro es el principal interesado en celebrar elecciones parlamentarias al considerar todas las condiciones ventajosas a su favor debido a las condiciones del contexto, principalmente el debilitamiento de la democracia. Ante ello, se propone que las organizaciones sociales posicionen la defensa de la importancia del bastión institucional de la AN, ya que es la institución que le brinda legitimidad a la presidencia interina, por lo cual es vital conservar la mayoría democrática en este órgano representativo.
  • No se deben apoyar salidas autoritarias a la crisis actual; el autoritarismo solo genera más autoritarismo.
  • Hay que valorar el plano internacional y evaluar quiénes pueden ser nuestros aliados; se evidencia un deterioro de la democracia a nivel internacional, por lo cual es preciso definir muy bien qué actores pueden contribuir a la recuperación de la democracia en Venezuela.
  • Es necesario elaborar una carta pública dirigida a quienes conforman el Comité de Postulaciones de AN, exigiendo reactivar sus actividades.

Sobre lo técnico:

  • Es oportuno diseñar una propuesta de modus operandi de elecciones en el contexto de pandemia, restricciones políticas, violaciones de derechos y de gasolina cero, para evitar que el oficialismo imponga condiciones electorales ventajosas en vista de la delicada situación.
  • Se deben diseñar estrategias que permitan facilitar el voto a distancia para los ciudadanos que se encuentran en el exterior.
  • Las estrategias electorales que se promuevan deben estar en el marco de unas condiciones mínimas para participar, sin ahondar en las condiciones maximalistas.
  • No solo se debe exigir que se reactive el Comité de Postulaciones de la AN, sino resolver el tema del hardware y el software, para lo cual nos debemos adelantar para dejar en claro cómo hacer con los temas técnicos y sanitarios, y no dejar ello solo en manos de los políticos. 
  • Se comparte imagen de un escenario probable de elecciones en donde se visualizan los puntos del procedimiento en los cuales habría riesgos de transmisión del SARS-Cov-2 (Ver Anexo 1).

Sobre lo ciudadano:

  • Es imperioso impulsar un llamado a elecciones parlamentarias y hacer suficiente peso en la opinión pública para que sea un objetivo de mayor interés nacional. Para lo cual, se debe preparar una campaña para que pudiera incluir talleres virtuales para la ciudadanía, entre otras actividades virtuales.
  • Debemos apuntar a la presión ciudadana a través de las redes sociales y a recuperar los espacios públicos a través de actividades que permitan recuperar la confianza en el voto, aprendiendo de la experiencia de otros países.
  • Es importante desarrollar estrategias para transmitir la información electoral a los sectores populares, apoyándonos en el descontento generalizado de las bases de la sociedad. Asimismo, debemos ejecutar acciones de formación a jóvenes, líderes comunitarios, haciendo énfasis en las regiones y en las zonas fronterizas.
  • Es relevante considerar que actualmente estamos en una situación que se encuentra al margen de la Constitución; nos encontramos en una dictadura, por lo cual no contamos con instituciones democráticas. No es un problema de los servicios, es un problema político. Por lo cual, debemos concentrarnos en recuperar el espacio ciudadano y fortalecer las acciones de la sociedad civil.
  • Es necesario considerar que hay una desconexión entre las instituciones  y la población, por lo cual hay una generación desinformada. En este sentido, es oportuno conectar la importancia de las elecciones con la coyuntura a nivel comunicacional porque, de lo contario, pudiera tener un efecto contraproducente y se corre el riesgo de descreditar la imagen de la sociedad civil.
  • Se hace necesario la formación en la observación electoral para los ciudadanos, para lo cual se ofrece materiales didácticos ya elaborados por organizaciones de la sociedad civil.
  • Se invita a la difusión de artículos escritos por las organizaciones realizadoras del evento, los cuales versan sobre los temas acá abordados.

Comentarios Finales de los Ponentes

En esta sección se recogen las consideraciones finales de los ponentes, entre las que destacan:

  • La importancia de rescatar los asuntos electorales para salir de la grave crisis que atraviesa el país y que se recrudece con el pasar del tiempo.
  • Existe una campaña de descrédito en contra del ejercicio del voto tanto desde el oficialismo como desde factores de la oposición. Ante esto, es oportuno realizar una campaña para rescatar y reposicionar la importancia de las elecciones, y para ello es necesario que se concreten alianzas tanto con actores internos como internacionales. Lo electoral no debe ser un problema sino una vía para comenzar a solucionar la crisis nacional.
  • Es importante resaltar lo que representa la migración venezolana, tanto al exterior como a lo interno, para unas elecciones parlamentarias, considerando la relevancia de la distribución demográfica y la conformación de los circuitos electorales.
  • El principal reto, además de contar con árbitro electoral imparcial, es rescatar en los ciudadanos el valor del voto como instrumento de cambio, así como posicionar los asuntos técnicos electorales, y las garantías electorales y sanitarias.
  • Hay que destacar la importancia de la participación de las organizaciones de la sociedad civil en el proceso electoral, y considerar que dichas organizaciones deben formar parte de un gran acuerdo político nacional, y ratificar su rol en la observación electoral.

Conclusiones

Como parte del cierre del evento, se ofrecen unas reflexiones finales que recogen los aportes de los participantes del evento:

  • Es preciso valorar espacios de encuentro como el presente, que generan confianza para participar y escuchar, y que reúne a una variedad destacada de actores. En este sentido, se hace oportuno establecer un grupo de asesores, conformado por parte de los participantes de este encuentro, para delinear propuestas, y así incidir en otros actores que también son clave para la recuperación de la democracia, y generar acciones de impacto al respecto.
  • Para recuperar la democracia es necesario reactivar el proceso electoral, lo que conlleva a considerar factores técnicos, sanitarios y políticos, los cuales no son independientes sino interdependientes. Así, las acciones que de acá se desprendan deben obedecer a una estrategia que contenga una visión combinada y global de dichos factores.
  • Se hace obligatorio involucrar a la ciudadanía a todo nivel de este proceso de recuperación de la democracia; la desesperanza debe convertirse en esperanza. Debemos procurar que cada ciudadano se sienta protagonista de dicho proceso, incluyendo a los ciudadanos que han emigrado.
  • Es importante ejecutar acciones a corto plazo a partir de las propuestas recibidas en este espacio, como, por ejemplo, enviar una carta pública al Comité de Postulaciones de la AN, lo cual puede irse adelantando en los días subsiguientes a este evento.
  • Es oportuno abrir un espacio de discusión directa entre los actores de la sociedad civil y actores político-partidistas; el propósito es tender un puente sólido de diálogo y trabajo conjunto entre la ciudadanía y los actores políticos.
  • La sociedad civil no debe ceder en su actuar de incidencia política para que estos temas sean de vital importancia para todos los sectores de la sociedad.
  • Se hace énfasis en la importancia del rol de las agencias de las Naciones Unidas, y de otras organizaciones internacionales, en la asistencia y observación electoral para la restitución de la democracia en el país.
  • El acompañamiento y la observación internacional es clave para cualquier proceso electoral en el país, así como valorar las experiencias de otros países en situaciones similares.
  • Se establece la intención de ejecutar un plan que considere más actores y más posibilidades de lograr los objetivos propuestos en este encuentro.
  • Finalmente, se indica que este evento forma parte de una estrategia global consensuada de la sociedad civil a largo plazo en pro de la restitución de los derechos políticos y civiles en Venezuela, de manera que a partir de este evento se espera ejecutar más actividades a tono con este objetivo. Al respecto, se aprovecha la oportunidad para invitar a todos los asistentes a otra mesa redonda para el 03 de junio del presente.
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Las elecciones son el puente para alcanzar la democracia.

Las elecciones son el puente para alcanzar la democracia.

El 21 de mayo de 2020 se realizó el foro La democracia no se suspende, en el programa Con La Luz moderado por la periodista Luz Mely Reyes de Efecto Cocuyo, que contó con la participación de Beatriz Borges, directora ejecutiva del Centro de Justicia y Paz (Cepaz); Griselda Colina, directora del Observatorio Global de Comunicación y Democracia; Luis Lander, director del Observatorio Electoral Venezolano y José Domingo Mujica, coordinador nacional de la Red de Observación Electoral de la Asamblea de Educación.

A modo de introducción, la periodista Luz Mely Reyes señaló que el 2020 es un año electoral en Venezuela, pero debido a la situación actual de la pandemia, han surgido interrogantes tales como ¿habrá elecciones parlamentarias?, ¿es posible más allá de las posturas políticas?

Ciudadanos preparados

Inició la conversación Griselda Colina, quien señaló que si bien el año 2020 es un año donde deben hacerse elecciones parlamentarias, el grupo de organizaciones que hace observación electoral en el país cree que para hacer las elecciones tienen que cumplirse no solamente con los plazos y los lapsos que están determinados en la ley y con las necesidades que plantea la realidad actual, sino que las garantías ciudadanas deben estar plenamente acordadas y es preciso que las personas sientan que con ese voto están realmente ayudando a resolver la situación del país.

La elección, reiteró Colina, tiene que servir para darle un cauce a la crisis política en Venezuela. Lo más importante es que los ciudadanos nos preparemos para la elección, sepamos cuál es el rol que nos toca y podamos asumirlo con el compromiso y los riesgos que conlleva.

Para José Domingo Mujica  la posibilidad de que haya o no elecciones está también en las manos de la ciudadanía. Solicitar que se convoque el proceso electoral y exigir el respeto de sus derechos políticos es clave para darle rumbo a realización de esas elecciones.

A pesar de la crisis extrema que padece el país, y que coloca a los ciudadanos en la necesidad de atender sus necesidades primarias, la solución de esta situación pasa también por la utilización de las diferentes instancias ciudadanas en la representación del poder público: alcaldías, Asamblea Nacional, e instancias no oficiales, que tienen una vocería importante para superar la crisis.

Para iniciar el camino de las elecciones hay que comenzar exigiendo al Comité de Postulaciones que actúe para acercar la posibilidad de realización de elecciones con las garantías de equidad y seguridad necesarias. Exigiendo al Consejo Nacional Electoral (CNE) un cronograma para las parlamentarias, que tenga en cuenta el reto que significa un proceso electoral durante la pandemia, así como también atender a lo que tiene que ver con la renovación de la infraestructura electoral, que sufrió un daño grave como consecuencia del incendio en los depósitos del CNE.

Elecciones y pandemia

Luis Lander, hizo énfasis en que las elecciones son una herramienta que puede contribuir a superar la grave crisis que vive el país, o a empeorarla. Unas buenas elecciones, las cuales no se considera que deban ser perfectas pero si reconocidas por todos los actores políticos, la sociedad venezolana y la comunidad internacional, son fundamentales para salir de la crisis, pero si están cargadas de irregularidades y con actores políticos importantes que no reconozcan los resultados, ahondan aun más la crisis. Así ocurrió hace dos años.

Aunque correspondería que las elecciones parlamentarias se lleven a cabo a finales de 2020, habría que analizar cómo se van a hacer. La aparición inoportuna de la pandemia perturba el clima electoral en todas partes del mundo. Más de 50 países tenían pautadas elecciones a principios del año 2020 y en muchos se han suspendido, en unos se han tomado medidas extraordinarias para que más o menos funcionen y en otros realizarlas ha tenido consecuencias terribles, porque han sido foco de contagio.

Hacer unas buenas elecciones requiere tiempo, no se hacen de manera apresurada. Para tener unas elecciones razonablemente buenas es primordial renovar el CNE, para recuperar la credibilidad en el árbitro electoral, pues actualmente no goza de la confianza ciudadana. El Comité de Postulaciones, cuyas actividades fueron suspendidas por la cuarentena, debe reunirse de manera virtual, ante la prolongación de la misma, y comenzar sus labores.

No tiene sentido que el actual CNE elabore un cronograma electoral, e inicie unas actividades, y que las nuevas autoridades queden sujetas a decisiones que ya se tomaron. Es imperativo actualizar el registro electoral. Se habla de cerca de 2,5 a 3 millones de votantes que salieron del país, pero también es importante ver la migración interna, que ha crecido mucho. Y en las elecciones parlamentarias el tema de dónde vota el elector es importante, porque van a escoger a los diputados de su circunscripción.

Es necesario revisar la plataforma tecnológica electoral, hacer un catastro de los centros electorales para ver cómo están. Y en el contexto de la emergencia sanitaria es imperativo que se definan con tiempo protocolos sanitarios para tomar las medidas pertinentes.

Cómo exigir el derecho a elegir

Luz Mely Reyes consultó a Beatriz Borges, sobre el derecho a elegir y cómo exigirlo a pesar de la situación política venezolana.

Borges opinó que, desde la mirada de los derechos humanos, hay que entender que la palabra elección tiene un significado diferente en el contexto venezolano desde el derecho, desde la experticia técnica y desde el entendimiento político. Cuando hablamos de una ruptura de la institucionalidad democrática, del deslave institucional y la pérdida del estado de derecho, es disonante hablar de elecciones y democracia porque el contexto no avala la realización de elecciones auténticas.

Destacó que en Venezuela se han realizado eventos electorales que han tenido como fin la permanencia en el poder, y  ese es el significado que hoy en día tienen para muchos venezolanos las elecciones. Hay una pérdida de confianza del ciudadano en el voto como una posibilidad de cambio y transformación de la sociedad. Esa desconfianza la ha generado un sistema donde no hay plena democracia. El régimen ha aplicado que las elecciones se hacen cuando les conviene y no cuando se debe.

La pandemia de COVID-19 también tiene una implicación en este contexto venezolano, pues la cuarentena ha profundizado las políticas de persecución, la cuales afectan las garantías de ejercicio de los derechos políticos y a los procesos electorales, pues los derechos conexos se vulneran usando como justificativo el estado de alarma por la pandemia. Cuando se agrava la persecución y aumentan las represalias, no se favorece la realización de una elección auténtica.

Hay que pensar en cómo reconstruir el camino electoral. Desde la sociedad civil creemos que es importante no renunciar a los derechos políticos, porque el tema de la participación política es de los ciudadanos y comprende cómo elegimos quién va a definir el destino del país y garantizamos que haya alternabilidad en el poder.

El tener elecciones auténticas es un derecho, y también lo es el derecho a defender la democracia. Tenemos que recuperar este derecho. Pues la percepción es que las elecciones no sirven para lograr un cambio político y precisamente el problema político es la base de la crisis multidimensional en Venezuela. Tenemos que seguir luchando por encontrar un camino para reconstruir la democracia.

Los organismos internacionales pueden acompañarnos en ese camino. Por eso es importante no esperar el tiempo político y avanzar en el proceso técnico, enfrentando además el reto sanitario. Hay que seguir resolviendo aquello que se puede hacer en estos momentos y así estar preparados para afrontar un proceso electoral en el futuro.

No se puede abandonar la lucha electoral

Luz Mely Reyes señaló que para la incorporación de la ciudadanía a unas elecciones un gran peso lo tienen los partidos políticos, que no parecen muy ganados a avanzar de manera unitaria en las tareas electorales.

Indicó Mujica que los partidos políticos todavía no se han manifestado sobre una posible participación en elecciones, pero tampoco han dico que no concurrirán si son convocados. Lo que pasa es que el tema de la crisis de los servicios desplaza de una manera abrumadora los otros temas. Pero no hay que perder la esperanza en que los partidos comprendan que no pueden abandonar la lucha en el terreno electoral.

La dificultad de lograr unas elecciones válidas no nos puede hacer perder de vista la otra cara del voto popular, que ha servido como un instrumento de lucha por la democracia. Aun en condiciones de enfrentamiento con regímenes autoritarios. Una votación masiva para la defensa de la democracia y el rechazo al autoritarismo puede ser el detonante de cambios en la vida política de un país. Ese mensaje hay que hacerlo llegar al pueblo venezolano. No debemos abandonar al voto como un instrumento de lucha por la democracia. No es un acto perdido.

Reconstrucción del ejercicio electoral

Consultó la periodista Reyes sobre cómo se logra rescatar la importacia del derecho a elegir y cómo limpiar el ejercicio del voto de la sombra de la desconfianza.

Beatriz Borges reconoció que las elecciones son un tema doloroso, complejo y del que la ciudadanía rechaza hablar, porque no han significado tener la alternativa de un cambio en el poder, sino la reafirmación de un régimen no democrático. Pero para cambiar esto las elecciones necesitan del músculo ciudadano, no son solo un proceso técnico. Se requiere participación ciudadana, liderazgo comprometido y una constante reconstrucción del ejercicio electoral.

Hay mucha frustración porque quien está en el poder ha utilizado las elecciones para permanecer en él. Para que el retorno a la democracia sea sostenible debe hacerse a través de un proceso electoral. Es allí donde tiene un papel protagónico otra palabra que en Venezuea está casi prohibida, como es la negociación. Los acuerdos políticos son necesarios para poder reconstruir el camino. Urge tener esas elecciones posibles y llegar a acuerdos políticos para acercarnos a la democracia. Este es un trabajo no solamente de los partidos políticos, sino de todo el ecosistema de la democracia y de quienes creemos en ella. Si no se hace así, le dejamos la solución de la situación del país a otros. La democracia no puede ser suspendida indefinidamente. También en pandemia tenemos que seguir trabajando por recuperarla.

Elecciones en democracia y elecciones por la democracia

Luis Lander señaló que hay que diferenciar las elecciones en democracia de las elecciones por la democracia. Esto quiere decir que efectivamente se reconoce que no se está en las condiciones democráticas, pero la eventualidad de una elección puede transformarse en un elemento para efectivamente desde allí luchar por la democracia.

Destacó que hay mecanismos para la participación electoral a distancia que se pueden usar, tomando en cuenta la pandemia. Además en los actuales momentos la migración forzada de venezolanos al exterior representa una cantidad importante de votos. Para los votantes en el país eso requiere de una actualización profunda del registro electoral, que permita tener constancia de dónde están los electores ahora. Es necesario además tomar en cuenta los tiempos para los procesos que deben adelantarse.

Todas las acciones y procesos previos a las elecciones deben apuntar a la promoción de la confianza de la gente en el voto que va a ejercer de manera libre. Y que también se promueva la participación de la ciudadanía en cada una de las fases del proceso, entendiendo que esa participación no está limitada al día de la elección, que es un proceso muy amplio, donde hay una serie de roles que debe asumir un ciudadano. Donde hay derechos del elector y del que quiere ser elegido.

Los partidos deben entender que los ciudadanos estamos también luchando por sus derechos y que la vía de la solución pacífica, electoral y constitucional es una vía donde los ciudadanos los podemos acompañar. Las elecciones por la democracia deben ser parte de un acuerdo político, que garantice no solamente la alternabilidad y que las las minorías van a  eguir existiendo, sino que tiene que haber una coexistencia de las pluralidades politícas, expresó Griselda Colina.

Para Luz Mely Reyes es importante destacar que por el hecho de no vivir en una democracia, los que creemos en el voto no debemos dejar de luchar por los derechos políticos.

Mujica recalcó que la falta de gasolina es un enorme escollo a sortear en caso de unas elecciones, pues complica el traslado de quienes intervienen incluso como funcionarios en el proces electoral y el de los observadores.

Asistencia electoral de la ONU

Borges insistió en que el tema de la participación va mucho más allá del voto, tiene que ver con la esencia de la democracia. Cree que harán falta varios procesos para alcanzar la recuperación plena, pero hay que seguir construyendo los puentes necesarios para llegar a lo requerido con fe y convicción del camino que debemos transitar como ciudadanos, siendo los actores principales de la historia de la recuperación democrática en Venezuela.

Colina reiteró la importancia de la articulación entre organizaciones de la sociedad civil y los ciudadanos para sumar las distintas visiones, destrezas y capacidades. Dijo que se han hecho tres mesas donde se escucharon las diferentes posturas  y se llegó a una serie de recomendaciones que serán dadas a conocer próximamente.

Borges explicó que las Naciones Unidas tienen un rol importante en el proceso electoral. Es necesario que este organismo internacional entienda cómo puede ser aplicado un proceso de asistencia técnica electoral en Venezuela, donde se desplieguen sus capacidades para contribuir a la construcción de una elección auténtica. Este es un proceso que requiere tiempo y no puede ser convocado de un día para otro. Dijo que entienden la importancia del trabajo ciudadano, pero que no pueden solos porque el nivel de deterioro es grande. La experiencia de Naciones Unidas es fundamental y por eso han pedido al secretario general de Naciones Unidas, a la Oficina de Asuntos Electorales y al Departamento de Asuntos Políticos que se canalicen esos buenos oficios para Venezuela, no para unas elecciones exprés, ni para validar un proceso sin garantías, sino para construir el puente de retorno a la democracia.

Los panelistas concluyeron afirmando que los derechos no se pueden dar por sentado, que se deben ejercer, luchar y lograr, trabajando a diario por ellos.

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Necesitamos una concertación entre todos y un acuerdo nacional inclusivo.

“SE OYE UNA VOZ DE ALGUIEN QUE LLORA AMARGAMENTE”

(Jer 31,15)

Necesitamos una concertación entre todos y un acuerdo nacional inclusivo.

  1. Estamos viviendo momentos muy problemáticos en nuestro país; por una parte, compartimos con el mundo entero la grave situación de la pandemia del COVID-19 que se extiende masivamente en el país, pero, por otra parte, sufrimos los estragos de los graves problemas económicos, políticos y sociales que se intensifican cada día más generando sufrimiento e incertidumbre en la población.
  2. Los arzobispos y obispos de Venezuela, pastores de esta iglesia y hermanos que vivimos en medio de nuestro pueblo y optamos preferencialmente por los pobres, compartimos esta dramática situación de dolor, violencia, y sufrimiento que padece la inmensa mayoría de los venezolanos y que hemos calificado como moralmente intolerable. La presencia de la pandemia no ha hecho sino poner en evidencia las múltiples carencias que sufre el pueblo y la incapacidad de dar respuestas adecuadas a ellas, más allá de soluciones parciales, necesarias, pero insuficientes, pues los males hay que arrancarlos de raíz.
  3. Las medidas de cuarentena social y aislamiento lograron frenar por un tiempo la cadena de contagio de la enfermedad. En la última semana, ha aumentado alarmantemente el número de contagiados. Algunos de ellos son venezolanos migrantes que, ante la crisis global, están regresando al país. Se imponen, además del aislamiento al que son sometidos especialmente en las zonas fronterizas, programas de ayuda para su debida atención y una digna reincorporación social.
  4. En esta difícil situación, hay que agradecer a los médicos, enfermeras y trabajadores del sector salud, por los esfuerzos que están haciendo al prestar la debida asistencia a los enfermos, sin contar muchas veces con los medicamentos, equipos e insumos en los centros de salud para evitar el contagio ni con la necesaria agilización del expendio de combustible para el cumplimiento de sus funciones. Es urgente, que, para el tratamiento de la enfermedad, las autoridades tomen más en cuenta las opiniones de los médicos, académicos e investigadores, así como garantizar la libertad de los comunicadores en su deber de informar a la población.
  5. La mayoría de la población ha tenido un gran comportamiento cívico, acatando la cuarentena y medidas sanitarias. En medio de las carencias, se han multiplicado gestos de solidaridad entre los vecinos y de atención a los más pobres y desvalidos. La Iglesia católica, conjuntamente con otras Iglesias cristianas y confesiones religiosas, están acompañando a la población con la oración continua y propuestas creativas. Las “Cáritas”, a nivel parroquial, diocesano y nacional, y otras organizaciones sociales siguen comprometidas en la atención a las personas más vulnerables, al distribuir medicinas y alimentos en la medida de sus posibilidades. Se hace necesario elaborar, lo más pronto posible, con la amplia participación de todos los sectores sociales, una hoja de ruta de levantamiento de la cuarentena que incluya la facilitación de la movilización de los trabajadores, la reactivación de la economía y del comercio, la apertura progresiva de los templos para las celebraciones litúrgicas, en el respeto a las normas sanitarias que aconseje la emergencia. No se puede administrar la crisis solo como un arma de control social y político.
  6. No obstante, escuchamos en medio de la cuarentena social un inmenso clamor que sube al cielo ante el desamparo de millones de hombres y mujeres sin recursos económicos, sin comida, sin medicinas, sin trabajo, sin servicios adecuados de electricidad, agua, transporte, gas doméstico y combustible… Nuestro pueblo, todo, sin distinción, está inmerso en una cadena de calamidades. Como dice el profeta Jeremías: “se oye una voz de alguien que llora amargamente” (Jr 31,15); por eso nos sentimos llamados como Jesús, quien “sintió compasión por las gentes porque estaban angustiadas y desamparadas” y les mostró el amor y misericordia de Dios (cf. Mt 9,36), a hacernos eco de los sufrimientos y expectativas de la gente que llora amargamente, caminando juntos en la búsqueda de soluciones.
  7. La merma de la capacidad de producción y distribución de bienes se ve agravada porque en esta crisis muchas empresas y comercios que ya se venían debilitando antes de la pandemia, no logran pagar a sus trabajadores. Económicamente vemos al país a la deriva, sin planes económicos ante la posibilidad del cierre de empresas y que muchos trabajadores queden sin empleo; igualmente ocurre con los trabajadores de la economía informal que son la mayoría de ellos. Sin el sustento diario, habrá más hambre y sufrimiento en las familias. El país está cerca de una quiebra económica de grandes proporciones. El malestar de la gente por las múltiples carencias se ha expresado en diversas protestas que, en ocasiones, han sido reprimidas con violencia, pero no se puede contener el hambre con represión. Las actuaciones de algunos cuerpos de seguridad quedan en la oscuridad y constituyen en muchos casos violaciones a los derechos humanos. Se añade también el hostigamiento a algunos líderes comunitarios, periodistas y médicos, e incluso la persecución y el encarcelamiento, sin el debido proceso, de algunos activistas políticos.
  8. Es inaceptable que continúe la situación que vivimos. Ya ha quedado atrás el tiempo de las palabras: debemos comprender no solo los síntomas, sino sus causas económicas, políticas y sociales; no debemos reducirnos a aliviar los efectos, sino acompañar y alentar los procesos para que se den las transformaciones y los cambios necesarios a nivel político, social y económico. Lo más urgente a la vista de la inmensa catástrofe nacional, material, institucional y social que padecemos es una acción moral de gran calado, una sacudida ética y una convergencia político- social que nos encauce hacia el gran deseo común: un cambio fundamental que, partiendo de las necesidades y deseos del pueblo mayoritariamente sufriente, violentado en su dignidad y derechos, asuma en ejercicio de su soberanía el protagonismo de su propio destino de justicia, libertad y paz, todo esto enmarcado en el respeto a los derechos humanos y a la justa institucionalidad.
  9. No es eliminando al que piensa diferente que se saldrá de esta crisis, sino incluyendo en la búsqueda de soluciones concertadas a todos los factores políticos y a las distintas instituciones que hacen vida en el ámbito nacional: militares, académicos, universitarios, empresarios, profesionales, estudiantes y trabajadores, organizaciones no gubernamentales, confesiones religiosas y todos en general. La desunión y el perenne enfrentamiento agravan la situación y nos hunden más como pueblo. Venezuela no podrá salir de esta situación, si el pueblo todo no interpela definitivamente a las autoridades y al conjunto del liderazgo político, social y cultural, y se declara en emergencia nacional. Es urgente superar la actual exclusión política, social, económica y hasta espiritual, con la conciencia y voluntad inequívocas de un cambio fundamental acordado con el máximo de legalidad y legitimidad, sin violencias y en paz. Para ello, urge lograr la reconciliación y el perdón, construyendo caminos de justicia y vida. Necesitamos un nuevo clima espiritual y liderazgos renovados que, superando la corrupción y el fraccionalismo, sean capaces de inspirar y movilizar los ánimos y el trabajo creativo de todos.
  10. Llamamos, pues, escuchando a nuestro pueblo, a un acuerdo nacional inclusivo de largo alcance que salve a Venezuela de la gravísima crisis en la que se encuentra sumergida y a iniciar procesos para rescatar y recuperar el país social, política y económicamente. Dejar el radicalismo y el favoritismo para pensar en los demás, en los pobres, en los olvidados de siempre, para que Venezuela vuelva a tener esperanza en la que todos cabemos sin distingos. La insostenibilidad moral de la situación actual exige ese cambio radical, ir a la raíz, al fondo, en función de la vida, libertad, solidaridad, fraternidad, exigidas por el Dios del amor y por la confesión de fe en la dignidad y fraternidad humanas. El mejor aporte que como ciudadanos podemos hacerle al país, es que desde nuestras instituciones sociales acompañemos la búsqueda de una salida, que necesariamente pasa por la inclusión de todos, el diseño de un nuevo modelo de país y la conformación de instituciones públicas, con valores democráticos, que sirvan al pueblo y procuren el desarrollo humano integral y social. Esto implicará nuevos liderazgos políticos que enrumben al país hacia el progreso y se deslastren de ideologías asfixiantes y tóxicas que generan sufrimiento y muerte. Así la esperanza renacerá con disposición misericordiosa y samaritana.
  11. El Venerable Doctor José Gregorio Hernández, ejemplo de laico comprometido en el servicio de asistencia a los enfermos como médico abnegado y de investigador en la búsqueda de conocimientos científicos para la curación de diversas enfermedades, nos alienta y anima, en vísperas de su esperada beatificación, a seguir el camino que él transitó como hombre, médico y cristiano comprometido con su pueblo. José Gregorio es un símbolo de unión del país y camino de esperanza. La Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela, nos bendiga en la culminación de este mes de mayo dedicado a tantas devociones marianas e interceda ante Dios por el cese de la enfermedad y de la profunda crisis que vivimos.

Caracas, 28 de mayo de 2020.

Con nuestra bendición,

Los arzobispos y obispos de Venezuela

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Venezuela: Desafíos electorales en tiempos de COVID-19

Héctor Briceño 

Politólogo, profesor del CENDES de la UCV, actualmente doctorando en Ciencia política en la Universidad de Rostock, Alemania.  


Venezuela: Desafíos electorales en tiempos de COVID-19

La llegada del COVID-19 ha impuesto grandes retos electorales en todo el mundo. De 70 países que habían programados elecciones durante los dos primeros trimestres del año, 50 decidieron posponerlas para evitar la propagación del virus, mientras los restantes 20 los realizaron con resultados muy variados.

En todos esos casos el desafío ha sido evitar que la crisis sanitaria se transforme en una crisis política, intentando construir un equilibrio entre el riesgo que implica posponer las elecciones y la obligación de proteger la vida de las personas.

En Venezuela, sin embargo, la pandemia llega en el marco de una profunda crisis política que le antecede, por lo que el Covid se transforma, en el contexto electoral, en una variable adicional que debe resolverse junto a otras incógnitas de una muy complicada ecuación.

¿Cuáles son las otras incógnitas de la ecuación?

En primer lugar, en el país se ha extendido una profunda desesperanza electoral. Y no faltan razones. El deterioro de las condiciones electorales se ha acelerado luego de las elecciones parlamentarias de 2015, la última elección democrática realizada en el país.

A partir de entonces, se ilegalizaron los más importantes partidos políticos de oposición, la empresa Smartmatic se retiró del país, luego de denunciar una diferencia entre los resultados anunciados y los recogidos por el sistema automatizado durante la elección de la ANC en 2017. Meses después, durante las elecciones de gobernadores los electores y centros electorales fueron redistribuidos para castigar a los electores opositores. La crisis migratoria, que ha movilizado a una proporción importante de venezolanos ha reconfigurado su distribución tanto en el territorio nacional como en el mundo. Cerca del 20% de los electores ha abandonado el país desde 2016 para escapar de la crisis interna. Y otra cantidad importante han migrado internamente huyendo del deterioro de las condiciones de vida y de la escasez de servicios públicos que azota con especial dureza las zonas rurales, para refugiarse en las grandes ciudades y que gozan de privilegios como agua y electricidad.

Más recientemente, un incendio en los galpones del CNE destruyó casi la totalidad de la plataforma para el ejercicio del voto automatizado que permitía un conjunto de garantías para auditar el proceso de votación.

Por último, pero no por ello menos importante, las autoridades electorales mantienen su doble estatus de gran desprestigio e ilegitimidad, mientras la Asamblea Nacional ha detenido indefinidamente el proceso de designación de nuevas autoridades.

En resumen, no es exagerado afirmar que nos encontramos en el peor momento del sistema electoral venezolano.

Así, el principal desafío electoral es invertir la ecuación de la desesperanza. Reconstruir la confianza en el voto como herramienta de cambio frente a aquellos que afirman que no se debe hablar de elecciones en medio de la crisis o que “las elecciones son una trampa del gobierno en la que no se debe caer”.

Al contrario, solo es posible enfrentar la compleja crisis estructural que atraviesa el país (crisis humanitaria, sanitaria, social, económica y política), si se lucha por mejorar las condiciones electorales, denunciando el ventajismo electoral, revelando al mundo, una y otra vez, como la institucionalidad de estado se alinea para impedir la manifestación de la voluntad popular.

Las razones para confiar en las elecciones como herramienta de cambio son muchas. Incluso en las condiciones actuales.

La victoria democrática obtenida en las parlamentarias de 2015 no fue solo una sorpresa, sino también el resultado del esfuerzo conjunto de múltiples actores orientados por un mismo objetivo: luchar contra toda la maquinaria institucional del Estado para permitir que la voluntad popular se pudiese expresar libremente. Así, convergieron partidos políticos, medios de comunicación, organizaciones sociales, sindicatos, gremios, comunidad internacional, observadores electorales nacionales e internacionales, en una lucha por alcanzar las mejores condiciones electorales posibles. Perseverancia que fue reconocida por millones de ciudadanos que decidieron participar, aún en contra de los peligros, adversidades y desconfianza que rodearon esa elección.

A ese esfuerzo le siguieron otros: en 2016 el intento de activar el referéndum revocatorio presidencial. En 2017 la denuncia de la inconstitucionalidad de la elección de la Asamblea Nacional Constituyente y la participación en las elecciones de gobernadores del mismo año. Finalmente, en 2018 las denuncias de las condiciones electorales de las presidenciales.

Todas esas experiencias son relatos, no de fracasos sino de victorias electorales que han permitido contener un régimen que, obsesionado con el poder, desea el control total del país. No ha llegado ahí en parte gracias a la lucha electoral.

La elección parlamentaria por delante no es una elección más, sino la elección de la última institución legítima del país. Por lo que el reto no es sencillo. Los obstáculos son muchos, el tiempo es escaso, y aún así el costo de renunciar a la elección es demasiado alto. La legitimidad de la Asamblea Nacional no es infinita nacional ni internacionalmente. Permitir que el gobierno gane unas elecciones por forfeit, sin siquiera pelear por el cambio de las condiciones complicaría aún más la grave crisis política.

Adicionalmente, la pérdida de la confianza en el voto y la abdicación electoral incentivan las aventuras violentas. Y violencia y democracia son antagónicas. La historia de las transiciones recientes así lo confirma. La inmensa mayoría de las democracias que surgieron durante los últimos 50 años, nacieron de procesos electorales, mientras que los métodos de lucha violentos frente a gobiernos autoritarios culminaron casi siempre en la imposición de otros gobiernos autoritarios de distinto cuño. Por ello, la lucha por elecciones justas es también la mejor garantía del triunfo de la democracia y para evitar que se construya un nuevo autoritarismo.

Finalmente, las elecciones son el único mecanismo que coloca la responsabilidad de la reconstrucción de la democracia en las manos de todos los venezolanos, convirtiéndolos así en los protagonistas de su propio destino.

La lucha por las elecciones comienza por la designación de nuevas autoridades a través de un proceso apegado a la normativa electoral. El comité de postulaciones electorales instalado desde marzo por la Asamblea Nacional tiene por delante las siguientes tareas: aprobar su reglamento interno y la metodología de evaluación de credenciales, la apertura del período de postulaciones, la recepción y revisión de las postulaciones, objeciones y descargos, para finalmente elaborar una lista con los seleccionados para presentarla a la Asamblea Nacional, a la cual le corresponde designar los nuevos rectores con una votación de las dos terceras partes.

Es también imprescindible diseñar un ciclo electoral apoyado en herramientas tecnológicas a distancia que permitan romper los posibles focos de transmisión del coronavirus y evitar conformación de una potencial cadena de contagio, que obliguen a escoger entre el derecho a la vida y el derecho a elegir. Es necesario organizar elecciones y votar en condiciones que no pongan en peligro la vida de la gente, especialmente de las poblaciones más vulnerables. Por ello es recomendable pensar en sistemas híbridos a lo largo del ciclo electoral.

Donde unos ven problemas otros ven oportunidades. Hasta el momento, lamentablemente, el Gobierno ha aprovechado la pandemia para afianzar su control político, persiguiendo a opositores, encarcelando a periodistas, amenazando a intelectuales. La oposición, también ha querido aprovechar la pandemia para continuar acorralando internacionalmente al gobierno, posicionando su legitimidad internacional como llave de acceso a la ayuda humanitaria internacional para generar con ello la presión necesaria para producir un cambio político. En este escenario, el último de los grandes desafíos es evitar que la pandemia se convierta en una herramienta electoral. Por ejemplo, al utilizarla para incentivar o desincentivar electores, al crear condiciones que pongan en peligro la vida de un determinado grupo de electores.


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¿Es posible hacer elecciones en medio de la cuarentena del COVID-19?

Eugenio Martínez

Es comunicador social especializado en análisis de temas electorales y políticos. Como periodista dio cobertura a las 23 elecciones en Venezuela celebradas en Venezuela entre 1998 y 2015. Se desempeñó durante 17 años como responsable de la cobertura electoral del diario El Universal. Conferencista y articulistas en varios portales alternativos entre ellos Prodavinci, Noticias Electorales, y Diario Las Americas. Coordinador de la unidad de datos y fact.checking de Efecto Cocuyo. Es autor del libro de análisis del proceso comicial del año 2006 en Venezuela ¿Por qué pasó lo que pasó? y Co-autor del libro Más allá del movimiento estudiantil en donde se analiza a la nueva generación política de Venezuela.


¿Es posible hacer elecciones en medio de la cuarentena del COVID-19?

Nicolás Maduro volvió a colocar el debate electoral en la palestra. “Estamos esperando que se creen las mejores condiciones para flexibilizar la cuarenta nacional (…) para proceder a reiniciar el proceso para designar a los rectores del Consejo Nacional Electoral y para evaluar la pertinencia o no de la convocatoria para este año de las elecciones para el Parlamento”.

No obstante, las medidas para reducir la propagación del coronavirus agregan una complejidad mayor al debate sobre la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral y a las garantías electorales que debe tener un proceso en Venezuela.

Según Ian Bremmer, presidente de Euroasia Group la “anormalidad” que provoca el coronavirus y las medidas para reducir su propagación se pueden prolongar hasta 2021.

Esta nueva realidad no puede provocar que la democracia se suspenda indefinidamente. Es el momento de comenzar a valorar los cambios institucionales y técnicos que se requieren para evitar que los procesos democráticos queden paralizados y a la vez evitar que, en caso que se convoquen elecciones, los ciudadanos deban escoger entre ejercer el derecho a elegir o evitar un posible contagio de coronavirus.

Desde la perspectiva política el COVID-19 está dividiendo (en una perspectiva política y electoral) en dos grupos muy marcados a los países: los países autoritarios o con sistemas híbridos que se aprovechan de las medidas de cuarenta para profundizar sus controles y los países democráticos que justificadamente han pospuestos sus procesos, pero con suficientes controles institucionales para evitar que quienes tienen el poder se valgan de él para manipular a su favor la posposición. 

Según IDEA Internacional entre el 21 de febrero y 29 de abril, al menos 52 países y territorios pospusieron sus elecciones debido al COVID-19.

No obstante, en ese mismo lapso, una veintena de países siguieron adelante con sus elecciones. Algunas de ellos, como es el caso de Corea del Sur, lo hicieron de forma notable logrando un récord de participación en casi tres décadas (66.2 %) para una elección parlamentaria.

Otros, tuvieron experiencias lamentables. Mali celebró la primera vuelta de elecciones comenzando el brote de COVID-19 y la segunda vuelta en medio de la etapa de contagio y sin muchas medidas de prevención.  En este caso, los ciudadanos optaron por no ejercer su derecho, para evitar contagiarse provocando la disminución significativa de la participación.

El caso de Polonia también es relevante. Las elecciones debían celebrarse el pasado 10 de mayo y fueron suspendidas, en medio de una debate legal sobre la imposición que pretendía realizar el gobernante partido Ley y Justicia (PiS) para que todos los votos se emitireran por correo postal.

El debate de cómo realizar las elecciones en el medio de la panemia alcanza incluso a EEUU, en donde las primarias demócratas ya sufrieron el impacto del COVID-19.

Desde The Brooking Institute se han realizado tres recomendaciones básicas que deben evaluarse para evitar que el COVID-19 afecte significativamente el desarrollo de la elección presidencial del mes de noviembre.

Los especialistas han sugerido evaluar la posibilidad de aumentar el número de personas que vota por correo, enmendar las leyes para permitir la votación en ausencia o establecer lugares de votación anticipada en función de los datos de avance del COVID-19 en los estados.

El caso de Estados Unido es muy particular pero puede servir de referencia para la discusión.

Dos tercios de los estadounidenses (67%), incluido el 80% de los demócratas e independientes de tendencia demócrata y la mitad de los republicanos creen que es muy probable que el brote de COVID-19 pueda afectar significativamente la capacidad de los electores para votar en las elecciones presidenciales de noviembre, según el más reciente estudio de PewResearch.

Según el estudio existe un amplio apoyo para que se aumente la posibilidad de votar por correo, aunque aún no existe apoyo mayoritario para que toda la votación se realice por este método.

Los resultados de PewResearch sugieren que  “en general, alrededor de seis de cada diez estadounidenses (59%) dicen que tienen al menos algo de confianza en que las elecciones presidenciales de noviembre se llevarán a cabo de manera justa y precisa, mientras que una proporción similar (63%) expresa confianza en que todos los ciudadanos que desean votar en el elección podrán hacerlo”.

No obstante, el estudio refleja “amplias diferencias partidistas en estos puntos de vista, con los republicanos mucho más seguros que los demócratas en la imparcialidad y accesibilidad de las elecciones”.

Según el estudio de PewResearch “si bien las tres cuartas partes de los republicanos dicen que están, al menos, algo seguros de que las próximas elecciones se llevarán a cabo de manera justa y precisa, solo el 46% de los demócratas opinan igual”.

Este estudio de PewResearch se realizó entre el 7 y 12 de abril. Se entrevistaron a 4.917 adultos estadounidenses.

¿Qué hacer en Venezuela?

Resulta evidente que antes de adecuar el proceso electoral en Venezuela es necesario lograr un arbitraje electoral institucional e imparcial que se aboque a la reconstrucción del sistema automatizado de votación.

Lamentablemente en Venezuela pocos están pensando en el reto adicional que supone realizar elecciones en medio de la crisis del COVID-19.

A este nueva institucionalidad le corresponderá evitar que los electores tengan ahora un nuevo dilema: contagiarse o votar.

No debe olvidarse que el proceso electoral puede tener hasta 40 etapas que pueden convertirse en fuentes potenciales de contagios comunitarios.

En Venezuela resultan inviables opciones de voto remoto que se valoran en otros países como emitir el sufragio por correo o utilizar voto vía internet. No obstante, esta última opción no debería descartarse para los electores que se encuentran fuera del país.

Para los países, como Venezuela, que no pueden aplicar opciones masivas de voto remoto es esencial enfocarse en disminuir la posibilidad de contagio, pensando en ocho acciones básicas:

  • Registro de electores y verificación de votantes sin contacto.
  • Selección y entrenamiento de personal electoral, miembros de mesas, etc de forma remota
  • Evaluar la distribución de electores y de centros de votación según las variables de grupos de riesgos y clústeres geográficos de contagio.
  • Implementar en toda la cadena electoral procedimientos y protocolos para mitigar contagio.
  • Incluir protocolos de desinfección segura de la boleta electoral y el resto del material electoral utilizado el día de la elección.
  • Aumentar los procesos digitales el organismo electoral puede realizar.

Durante el seminario de “Votación en Tiempos de Coronavirus” organizado por Transparencia Electoral, Eduardo Correia, vicepresidente de la unidad electoral de Smartmatic, explicó que las autoridades electorales de la región deben comenzar a preparar estrategias de adaptación y preparación para la realización de procesos electorales bajo el contexto actual.

Entre las recomendaciones de Correia destaca la necesidad de “levantar la información de los centros de votación tradicionales, para evaluar cuáles espacios cumplen con los criterios necesarios para la adopción de las medidas sanitarias recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.

En este levantamiento de información se debe “incluir el análisis de las dimensiones de cada local de votación, para modelar el flujo de los electores por mesa de manera segura, garantizando que se puedan mitigar puntos de contacto y mantener las distancias mínimas en los centros de votación”.

Adicionalmente propone recurrir “de manera mucho más activa a herramientas que permitan el entrenamiento virtual, e inclusive la evaluación remota para temas de búsqueda y selección de personal”, incorporar a los procesos electorales protocolos de mejores prácticas basadas en estudios científicos, entre estos planes se pueden incluir campañas de conciencización, equipos de protección personal (PPE), unidades de desinfección automatizadas, y monitoreo en vivo para validar el cumplimiento de los protocolos.

Por otra parte, insiste en la necesidad de trabajar con protocolos de desinfección de los espacios donde hay una exposición importante al contagio: desde almacenes de impresión de boletas, de distribución y recibimiento de kits electorales, hasta los centros de votación y centros de procesamiento de boletas y resultados. La tecnología permite desinfectar incluso las boletas y los materiales de votación con los que interactúan votantes, trabajadores y funcionarios electorales.

Según Correia las tecnologías bien diseñadas juegan un papel crucial para ayudar a los gobiernos a continuar con sus procesos electorales”.

La experiencias que puedan tomarse

El debate sobre elecciones en medio de una pandemia ya se ha dado en Bolivia, Chile, Ecuador, República Dominicana, Paraguya o Uruguay.

De los casos de República Dominicana, Paraguay y Uruguay debe tomarse el ejemplo de que las decisiones de posponer eventos electorales fueron ampliamente consultadas entre los partidos y la sociedad social. Las autoridades electorales no impusieron sus criterios.

El debate en Bolivia tambiñen puede servir para evaluar algunos temas en Venezuela.

Salvador Romero recordaba recientemente que esta no es solo una crisis sanitaria, sino es una crisis económica y en ete contexto adecuar los procesos electorales a las nuevas normas requiere un incremento significativo del presupuesto, además que plantea nuevas interrogantes: ¿Cómo garantizar la observación internacional y nacional en medio de las medidas para evitar el COVID-19?

El debate en Ecuador también puede dar guiar algunos elementos en Venezuela.
Para las elecciones generales de febrero el CNE se plantea escalar la jornada electoral en varios días, para poder segmentar por clústeres a zonas o población de riesgo. Esta medida pudiese aplicarse en Venezuela.

No obstante, el paso previo es definir la designación de un nuevo organismo electoral, y a partir de ahí decidir como recuperar el sistema (98% del hardware se perdió en el incendio de marzo) y como adaptar el sistema a la realidad que impone el COVID-19.

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Venezuela, el COVID 19 y elecciones íntegras

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Venezuela, el COVID 19 y elecciones íntegras


Jesús Castellanos Vásquez

Licenciado en Ciencias Políticas y Administrativas (UCV). Especialista en Comunicación Organizacional (UCAB) y Magister en Gestión y Políticas Públicas (U. de Chile). Candidato a Doctor en Ciencias, mención Ciencias Políticas (UCV). Profesor de la Especialización de Procesos y Sistemas Electorales de la UCV. Funcionario (j) de Consejo Nacional Electoral de Venezuela (1992-2016). Consultor de organizaciones como IDEA Internacional y Transparencia Electoral de Argentina y colaborador de Aceproject y del Proyecto Integridad Electoral de las Universidades de Harvard y Sydney.


Con este artículo de Jesus Castellanos Vásquez, el Centro de Justicia y Paz (Cepaz), el Observatorio Global de Comunicación y Democracia (OGCD), el Movimiento Ciudadano Dale Letra y Sinergia (Red Venezolana de OSC), presentamos una serie de artículos, reflexiones e ideas para el debate sobre la vulneración de los derechos políticos y la recuperación de la democracia en Venezuela.


El COVID-19 ha generado efectos en todos los ámbitos de la vida humana, incluyendo el político, y más específicamente, en los regímenes y en las elecciones. IDEA Internacional ha contabilizado cincuenta y dos países o territorios que pospusieron  elecciones o referendos a causa de la mencionada pandemia, mientras que veinte han decidido celebrarlos; de allí que resulte de sumo interés conocer, v.g., las estrategias instrumentadas en las elecciones parlamentarias de Corea del Sur, las municipales francesas en primera vuelta (la segunda vuelta fue pospuesta dada la alta abstención) o los debates actuales consecuencia de la postergación del plebiscito de entrada en Chile o por el uso del voto por correo en Polonia.

El presente artículo pretende evaluar la posibilidad de celebrar elecciones íntegras en Venezuela, observando su contexto y ahora bajo el fenómeno del COVID-19.

Suspender una elección, incluso por emergencias de esta naturaleza, no es un asunto menor. Además de la obvia lesión a la dinámica democrática, se corren diversos riesgos, a saber, institucionales (de confianza), políticos (conflictividad interna), legales (incumplimiento inconstitucional), financieros y operaciones.  De hecho, las pandemias son terrenos fértiles para el nacimiento o recrudecimiento de formas autoritarias tal como lo sostiene el “Pandemic backslinding risk index”, el cual indica que cuarenta y ocho países, incluyendo a Venezuela, tienen un alto riesgo de un decline democrático mientras que treinta y cuatro poseen uno medio, de acuerdo a variables como: violaciones significativas a uno o más estándares democráticos por situaciones de emergencia y tendencia autoritaria.

Según Levitsky y Ziblatt, los autócratas “aman” las emergencias pues constituyen una oportunidad para: 1) construir apoyos públicos, gracias a la crisis y la generación, por ella, de una mayor tolerancia ciudadana; 2) silenciar al opositor ante la gravedad de las circunstancias y 3) erigir la figura del ejecutivo, incluso en desconocimiento de la constitución, por encima del resto de los poderes públicos.  A dicho tenor, Roth sostiene que el Coronavirus ofrece una excusa para silenciar la crítica y consolidar el poder, evidenciándose en múltiples casos: China, Tailandia, Venezuela, Turquía, Brasil e incluso Hungría, dadas las acciones del Primer Ministro Orbán para asegurar un estado de emergencia indefinido.Para Youngs hay dos grupos de países: los “autoritarios o que caminan por esa vía y aprovechan para profundizar esas tendencias y los democrático que por razones justificadas aplazan elecciones pero supuestamente con garantías de que los gobiernos no podrán manipular la situación”. Kevin Casas, en esa misma línea, destaca: “Sería necio negar a los gobiernos la posibilidad de limitar las libertades, en forma temporal y bajo supervisión de legisladores y jueces, durante una emergencia. Mi preocupación es que esto se convierta en la norma de los regímenes democráticos, no solo porque los lideres autoritarios los exijan sino porque una ciudadanía atemorizada lo consientan”

El COVID-19 llega a Venezuela en uno de los peores momentos de su historia. Tal como lo señala el Informe Global Humanitarian response Plan COVID 19 (2020), Nuestro país se encuentra en una situación especialmente delicada dada su limitada capacidad para la atención de la pandemia producto de la escasez de alimentos y suministros, falta de agua y electricidad y la migración de profesionales de la salud, a lo que se agrega, una enorme crisis económica, problemas con la gasolina y distribución de bienes;  esto viene a complementar lo ya expuesto en el Informe de la Alta Comisionada de la Naciones Unidas para los Derechos Humanos en la República Bolivariana de Venezuela (2019), en lo referente a la crisis de los derechos económicos y sociales (alimentación, salud). En dicho informe también se puede constatar la condición autoritaria del régimen (violaciones a la libertad de opinión y expresión, represión selectiva y persecución por motivos políticos, ataque a actores críticos al régimen, uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias, torturas y malos tratos), ratificado en Freedom in the World 2020 en el que se califica a Venezuela como un país no libre debido al incumplimiento de estándares democráticos internacionales en derechos políticos  (elecciones, participación política y pluralismo, funcionamiento del gobierno) y civiles (libertad de expresión, de asociación y reunión, respeto a la Ley, autonomía personal y derechos individuales).

Nicolás Maduro, quien detenta la Presidencia de la República en Venezuela tras los comicios fraudulentos de 2018, informó que “no sabía si va a haber elecciones este año porque tenemos prioridad”, pudiendo con ello violentar, además del mandato constitucional de celebrar elecciones parlamentarias cada cinco año, lo cual correspondería este año, la competencia legal del Consejo Nacional Electoral (CNE) de convocarlas o en su defecto, suspenderlas. Ante esto ¿Es posible celebrar elecciones libres en Venezuela?

En las circunstancias previas a la pandemia, ya era cuesta arriba efectuar elecciones integras en el país, entre otras razones, por la naturaleza no democrática del régimen traducida en la inexistencia del respeto al Estado de Derecho, subordinación del resto de los poderes públicos, incluyendo al CNE y a excepción de una fracción de la Asamblea Nacional, ilegalización de la mayoría de los partidos políticos de oposición. El COVID-19 solo ha venido a agravar aún más la realización de comicios en Venezuela conforme a estándares democráticos, al facilitarle “armas” a Maduro para radicalizar su gestión autoritaria.

No son pocas las recomendaciones que encontramos sobre elecciones y el COVID-19. Querido, alerta sobre la importancia de la calidad institucional de la administración electoral, junto a la validez del uso de la tecnología electoral y del voto temprano. El IIDDH, por su parte, propone todo un marco en el que se incluyen campañas electorales virtuales, previa revisión del marco legal; fuerte capacitación ciudadana; personas jóvenes para integrar las mesas electorales; precauciones en la elaboración del material electoral; acondicionamiento de Centros de Votación (creación de nuevos, requerimiento del distanciamiento social, equipamiento de material sanitario, adecuación de protocolos). Adicionalmente, sugiere la posibilidad de votar en dos días o más y/o extender el horario de votación, amén de crear horarios exclusivos (rubros de prioridad).

En conclusión, en la Venezuela actual, para desarrollar elecciones integras lo primero es restituir las condiciones mínimas democráticas. No hay otra opción, Superado esto, proponemos:

  1. Evaluar de forma rigurosa la situación del COVID-19 en Venezuela;
  2. Buscar acuerdo nacional: Elecciones y COVID-19;

Y en caso de celebrarse las elecciones:

  1. Revisar prácticas exitosas de elecciones bajo el COVID-19;
  2. Revisar y modificar la legislación vigente para permitir: a) registro electoral y votación para los venezolanos en el exterior por internet y opcional para  los residentes en territorio nacional y b) Voto anticipado presencial (no postal). Posibilidad de por lo menos dos días de votación y horarios exclusivos para grupos vulnerables;
  3. Incorporar y/o incrementar elementos de tecnología electoral (educación ciudadana, capacitación, postulaciones, campaña electoral, escrutinio y totalización etc.);
  4. Incorporar todos los mecanismos de seguridad en la elaboración del material electoral y su distribución, instalación de las Mesas Electorales etc.;
  5. Adecuar los Centros de Votación (número, horarios, protocolos de seguridad, integración (lo de personas jóvenes resulta válido), etc. y  
  6. Buscar asistencia, observación y apoyo financiero internacional. 

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Las respuestas de los Estados a la amenaza del Covid 19 no deberían impedir las libertades de reunión y asociación.

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Palabras del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación, Clément Voule (fuente original) (Traducción No Oficial Examen ONU Venezuela)

Ningún país o gobierno puede resolver la crisis solo; Las organizaciones de la sociedad civil deben ser vistas como socios estratégicos en la lucha contra la pandemia. Por lo tanto, estoy preocupado por la información que he recibido de las consultas en línea con la sociedad civil de todo el mundo, lo que sugiere varias tendencias y limitaciones preocupantes, incluida la capacidad de la sociedad civil para apoyar una respuesta efectiva.

Particularmente preocupantes son los casos en que los gobiernos han aprovechado la crisis para suspender las garantías constitucionales, aprobar leyes de emergencia y gobernar por decreto, desarrollos que varios expertos en derechos humanos de la ONU, incluido el Relator Especial, ya han advertido

 El acceso a Internet es particularmente crucial en tiempos de crisis; Las limitaciones existentes y nuevas sobre el acceso a Internet, o la censura de determinados sitios web y formas de información, son por lo tanto particularmente preocupantes en este período.

Primero: asegurar que las nuevas medidas legales respeten los derechos humanos. Es vital que tanto el proceso como el contenido de cualquier nueva medida aprobada cumplan con las obligaciones de derechos humanos. Las consultas con la sociedad civil deben realizarse, si es posible, antes de que se adopten nuevas medidas. Cuando se adoptan nuevas leyes o reglamentos, cualquier limitación de los derechos impuestos debe estar de acuerdo con los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad. Es inadmisible declarar restricciones generales sobre los derechos humanos y las libertades fundamentales. Se deben prever exenciones para los actores de la sociedad civil, particularmente aquellos que controlan los derechos humanos, los sindicatos, los servicios sociales que brindan asistencia humanitaria y los periodistas que cubren la gestión de la crisis. La información sobre cualquier medida nueva adoptada debe difundirse ampliamente y traducirse a los idiomas locales e indígenas. y se debe dar el tiempo apropiado para que el público se familiarice con estas leyes antes de que se impongan sanciones penales. En ningún caso se pueden aplicar las leyes o reglamentos de manera discriminatoria, y la información que explica cómo se están poniendo en práctica las nuevas medidas debe estar a disposición del público y ser fácilmente consultable por todos. Se debe garantizar la supervisión independiente y la revisión de las medidas tomadas durante la crisis, a fin de garantizar la aplicación no discriminatoria de la ley durante toda la crisis. Además, en todos los casos, es vital que las sanciones aplicadas no sean desproporcionadas, que no contribuyan a la propagación de infecciones y que tengan en cuenta las contingencias del momento,

Segundo: garantizar que la emergencia de salud pública no se utilice como pretexto para infracciones de derechos. Es imperativo que la crisis no se use como pretexto para suprimir los derechos en general o los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación en particular. La crisis no justifica el uso excesivo de la fuerza al dispersar las asambleas, como ha subrayado el Relator Especial sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias , ni que se impongan sanciones desproporcionadas. Los Estados tienen la obligación de informar al Secretario General de las Naciones Unidas si se ha declarado un estado de emergencia y cuándo se ha declarado y de cualquier derogación resultante de los derechos, que deben cumplir con los Principios de Siracusa. Es vital que se eliminen las limitaciones impuestas y que se restablezca el pleno disfrute de los derechos a la libertad de reunión y asociación pacíficas cuando finalice la emergencia de salud pública causada por Covid-19. En este sentido, los Estados deberían incorporar cláusulas de extinción en cualquier estado de emergencia o leyes aprobadas en relación con la crisis actual, garantizando su vencimiento automático cuando finalice la emergencia de salud pública. Además, es particularmente importante en el contexto de una crisis que se fortalezcan los controles y equilibrios judiciales y parlamentarios, a fin de evitar un poder excesivo y amplio en el poder ejecutivo, y garantizar un control sobre el ejercicio arbitrario de la autoridad ejecutiva.

Tercero : la democracia no puede posponerse indefinidamente.El Relator Especial reconoce que el diseño de enfoques electorales apropiados en el contexto de la pandemia mundial actual es complejo, y que no hay soluciones fáciles. Las limitaciones en las asambleas en muchos países afectan la capacidad de las personas para hacer campaña y participar en manifestaciones, para llevar a cabo actividades de divulgación y para monitorear los procesos electorales. La capacidad de la sociedad civil para comprometerse con los candidatos, o con el público en general en el contexto de las elecciones, también está limitada. A la luz de estas circunstancias desafiantes, es aún más importante, como se destaca a continuación, que se respete la libertad de expresión y que se garanticen plenamente los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación en línea. Los Estados deberían proporcionar transparencia en sus procesos de toma de decisiones en el contexto de las elecciones, además, y debe consultar con la sociedad civil para determinar los enfoques apropiados. Si bien en algunos casos pueden ser necesarias limitaciones al voto en persona, los Estados deberían tomar todas las medidas posibles para garantizar la celebración oportuna de las elecciones, incluso mediante la utilización de procedimientos de votación alternativos, como las boletas por correo. En todos los casos, debe garantizarse la integridad de los procesos electorales.

Cuarto: asegurar la participación inclusiva.La ciudadanía activa es clave en tiempos de crisis. La sociedad civil debe considerarse como un socio esencial de los gobiernos para responder a la crisis actual, en términos de ayudar a enmarcar políticas inclusivas, difundir información, construir enfoques compartidos y cooperativos, y brindar apoyo social a las comunidades vulnerables. Los Estados deben garantizar el pleno respeto del derecho a la libertad de asociación, incluso mediante el registro de asociaciones sin restricciones y garantizando que las organizaciones de la sociedad civil puedan realizar actividades de promoción libremente, incluso a nivel internacional. Los estados también deben apoyar la participación de las organizaciones de la sociedad civil en el diseño e implementación de estrategias efectivas de salud pública. Los Estados deberían brindar apoyo financiero a las organizaciones de la sociedad civil que brinden un apoyo social vital, incluyendo en particular organizaciones que apoyan y abogan por personas con discapacidades y comunidades vulnerables. Los estados deben garantizar que la capacidad de dichas organizaciones para acceder a las comunidades a las que sirven no se limite de manera inapropiada. Además, la crisis no debe utilizarse para evitar que las organizaciones de la sociedad civil, los abogados defensores y los periodistas realicen un trabajo vital de monitoreo de la policía, las cárceles, los centros de detención de migrantes y otros componentes de los procesos legales estatales. 

Quinto: garantizar la libertad de asociación y reunión en línea.Los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación se aplican en línea tal como lo hacen fuera de línea. En este momento, cuando las asambleas físicas están restringidas, es aún más necesario garantizar el acceso y el uso de Internet. Además de abstenerse de restricciones como el cierre de Internet o la censura en línea, los Estados deben tomar medidas para garantizar que el acceso a Internet se extienda a toda la población mundial y que sea asequible. En el contexto específico de las organizaciones de la sociedad civil, los Estados deben asegurarse de que puedan completar sus registros en línea y deben brindarles la oportunidad de participar, a través de foros en línea, en el desarrollo de políticas. En todos los casos, asegurar el derechos a la libertad de reunión pacífica y asociación en línea requiere que el derecho a la privacidad de los individuos sean completamente respetado y protegido.

Sexto: proteger los derechos laborales a la libertad de asociación y reunión. El derecho a la libertad de asociación se extiende al derecho a formar sindicatos y otras formas de asociación dentro del lugar de trabajo, y el derecho a la libertad de reunión pacífica se extiende al derecho de huelga . La crisis subraya la necesidad de protecciones y medidas en el lugar de trabajo que garanticen el derecho a la salud de todos los empleados. En ningún caso se puede despedir a los empleados por organizarse, ni por hablar sobre la necesidad de una mayor protección y seguridad en sus lugares de trabajo.

Séptimo: se debe garantizar la libertad de expresión. Debe garantizarse el derecho de los actores de la sociedad civil, incluidos los periodistas y los defensores de los derechos humanos, a buscar, recibir e impartir libremente ideas e información, ya sea sobre la crisis y su gestión u otros temas. En particular, deben evitarse las leyes que penalizan las «noticias falsas» como tales, que tienen una larga historia de abusos, incluso mediante el despliegue para atacar a los defensores de los derechos humanos.  

Octavo: debe garantizarse la participación de la sociedad civil en las instituciones multilaterales.La ONU y otras instituciones multilaterales deben tomar medidas para garantizar que las organizaciones de la sociedad civil puedan continuar participando en todas las decisiones políticas, incluidas las relacionadas con la respuesta Covid-19, especialmente en el caso de las asociaciones público-privadas. También debe continuar haciendo transmisiones disponibles y material de archivo de sesiones abiertas de los órganos de derechos humanos de la ONU y otras reuniones, y cuando sea factible, debe facilitar la participación de la sociedad civil a través de un enlace de video. Las agencias y los organismos de las Naciones Unidas deben emprender un acercamiento proactivo a las organizaciones de la sociedad civil en ausencia de reuniones en persona, con la debida consideración de adaptar las reuniones y consultas en línea a las necesidades de seguridad de los defensores de los derechos humanos y los desafíos para ejercer la libertad de asociación en línea. Los equipos de las Naciones Unidas en los países son particularmente importantes en este momento,

Noveno: la solidaridad internacional es más necesaria que nunca . Las limitaciones financieras limitan drásticamente la capacidad de la sociedad civil para contribuir a la respuesta a la crisis de Covid-19. Incluso antes de la crisis, el acceso de la sociedad civil a la financiación estaba limitado por las leyes que restringían el apoyo transfronterizo. Los Estados deberían derogar las leyes que restringen indebidamente la capacidad de la sociedad civil para acceder al financiamiento, incluido el internacional en particular. Además, siempre que sea posible, los estados deben proporcionar apoyo financiero y de otro tipo a las organizaciones de la sociedad civil, y deben reconocer el papel clave que desempeñan muchas organizaciones de la sociedad civil para garantizar la salud pública en general.

Décimo: implicaciones futuras de Covid-19 y responder a los llamados populares a la reforma. Finalmente, el Relator Especial quisiera observar que el año anterior a la crisis actual estuvo marcado por una ola de protestas sin precedentes en todo el mundo. Si bien las demandas y preocupaciones de los manifestantes diferían de un contexto a otro, los manifestantes pidieron sistemáticamente una gobernanza más democrática, un mayor respeto por los derechos humanos, una mayor igualdad, el fin de la austeridad y pasos significativos para combatir el cambio climático y la corrupción generalizada. Es improbable que la crisis actual alivie estas demandas; en todo caso, la recesión económica causada por la crisis, combinada con medidas financieras que mejoran la desigualdad, solo servirá para exacerbar las causas subyacentes. Es vital en este contexto que las respuestas de los Estados a la crisis tengan plenamente en cuenta las demandas de los ciudadanos, y que los estados tomen medidas para adoptar estructuras de gobernanza más democráticas, para mejorar la protección de los derechos y su cumplimiento, para reducir la desigualdad, y asegurar que la transición a fuentes de energía más ecológicas y sostenibles reciban mayor atención y apoyo.

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El derecho a comunicación y la libertad de información son tan necesarios como el agua y el jabón para protegernos de la pandemia

ComunicadoDerechoInformacion

Pronunciamiento conjunto promovido por la Universidad Central de Venezuela, el Instituto de Investigaciones de la Comunicación de la UCV y el Observatorio Global de Comunicación y Democracia.

En momentos en los que Venezuela y la humanidad entera están afectados por la pandemia COVID-19, las instituciones, organizaciones no gubernamentales y ciudadanos que suscribimos este pronunciamiento, expresamos la importancia categórica del derecho a la comunicación y la libertad de información como derechos inalienables de todos los ciudadanos.

Es indispensable que toda la población cuente con la información precisa, oportuna, adecuada, libre y plural que propicie tomar las acciones de protección y prevención necesarias, tal como lo garantizan el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948); el artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos (1978); el artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966); y el Art. 58 de la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela.

Tanto la Carta Magna como la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción, establecen en sus artículos 337 y 7, las obligaciones que tiene el Estado venezolano de preservar el derecho a la información aún en casos de declaración de Estados de Excepción. La contingencia que vive el país por la pandemia COVID-19, impone que se respete este derecho a fin de garantizar que los ciudadanos cuenten con insumos informativos suficientes para tomar las decisiones de prevención frente a la propagación del virus.

Es importante que sean las autoridades venezolanas con competencia técnica y científica en materia de salud, quienes ofrezcan información completa y oportuna sobre la situación del COVID-19, a través de mensajes institucionales no politizados, de alta calidad informativa, orientados a restaurar la confianza de la población. Asimismo, recordamos la obligación en que están los gobiernos regionales y locales, el personal de salud y  las organizaciones e instituciones públicas y privadas vinculadas al área, de realizar las acciones adecuadas para evitar la propagación del virus y garantizar, a todos los habitantes del país, el derecho a la vida.

De igual forma recordamos la obligación que tienen los Poderes Públicos de ofrecer información completa y precisa, sobre los recursos disponibles para enfrentar la pandemia que, en el caso de Venezuela, se agudiza por la Emergencia Humanitaria Compleja por la que atraviesa el país. Es de vital importancia conocer los alcances de las ayudas recibidas, los mecanismos de distribución y de contraloría transparente, los modos de acceso de la población a medicamentos y atención médica prioritaria, como una de las materias pendientes en el caso venezolano.

El Instituto Nacional de Higiene “Rafael Rangel”, centro de referencia nacional para el procesamiento y análisis de las muestras de casos sospechosos de COVID-19, debe informar de forma permanente y oportuna, al país y a la comunidad internacional;   y con datos basados en evidencias, acerca del número de muestras recibidas,  el número de casos positivos y negativos por regiones,  el número de fallecimientos,  de manera que las diversas instancias,  dependencias y grupos organizados concernidos adopten las medidas urgentes de prevención y control de la pandemia en cada localidad del país. Dicha información debe considerarse como un servicio público.

Es de vital importancia que las instituciones gubernamentales garanticen la seguridad y el trabajo de médicos, enfermeras y personal auxiliar de salud, de periodistas, fotógrafos, camarógrafos, de los defensores de derechos humanos, familiares y amigos de personas afectadas con el virus. Exigimos que cesen las amenazas, el hostigamiento y las detenciones arbitrarias ocurridas en los últimos días en el país a mano de los cuerpos de seguridad del Estado.

En Venezuela debe prevalecer imperativamente, el Derecho a la Vida, el respeto por las libertades de comunicar, informar y opinar, la garantía de acceso a las fuentes oficiales y a la información confiable, así como la incorporación de datos verificados y actualizados, de todos los actores involucrados en el problema.

Quienes suscribimos este comunicado, conscientes de la importancia vital de la información y la comunicación en situaciones como las que vive hoy la humanidad, conscientes además del atraso tecnológico y las deficiencias de todo el sistema de telecomunicaciones de Venezuela, instamos a las instituciones públicas y a las empresas privadas a adoptar las medidas necesarias,  a fin de garantizar a los ciudadanía el acceso universal e igualitario a los servicios de internet y de telefonía de calidad,  en tanto que garantías de acceso pleno a los Derechos Digitales de la población.

En Caracas a los 10 días del mes de abril de 2020.

  • Morella Alvarado Miquilena. Directora ININCO UCV
  • Elizabeth Safar. Ex Directora ININCO UCV
  • Óscar Lucien. Ex Director ININCO UCV
  • Carlos Guzmán. Investigador activo y ex director ININCO UCV
  • Gustavo Hernández. Ex Director del ININCO y actual director del CIC-UCAB.
  • María Fernanda Madriz. Investigadora activa ININCO UCV
  • Luisa Torrealba Mesa. Investigadora activa ININCO UCV
  • Erick García. Investigador ININCO UCV
  • Griselda Colina. Investigadora Asociada ININCO UCV

Suscriben:

  1. A C. Radar de los Barrios
  2. A.C. Expresion Libre
  3. Acción Solidaria
  4. ACCSI Acción Ciudadana Contra el SIDA
  5. Asociación Civil Medianálisis
  6. Asociación de Periodistas Venezolanos en el Extranjero (Apevex)
  7. Caleidoscopio Humano
  8. CDCH UCV e Instituto de Biomedicina, Medicina UCV
  9. Centro para la paz y los derechos humanos de la UCV
  10. Civilis Derechos Humanos
  11. COFAVIC
  12. Colegio de Locutores del Edo. Portuguesa
  13. Colegio Nacional de Periodistas Seccional Distrito Capital ,Caracas
  14. Colegio Nacional de Periodistas. Junta directiva nacional
  15. Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional
  16. Diarioelvistazo.com
  17. Dirección del Programa de Comunicación Social de la Universidad Católica Cecilio Acosta
  18. EL CARUPANERO DIGITAL
  19. Escuela de Comunicación Social UCV
  20. Expresión Libre
  21. Facultad de Humanidades. UCV
  22. Fundacion Aguaclara
  23. Fundación CELTA
  24. Fundación Centro Gumilla
  25. Fundación Lucelia
  26. Fundación Prodefensa del Derecho a la Educación y la Niñez
  27. Fundamujer
  28. Fundesmu
  29. Instituto de Geografia FHE UCV
  30. Invecom UCV
  31. IUTA
  32. Labo Ciudadano
  33. Laboratorio de Paz
  34. Médicos Unidos Venezuela
  35. Movimiento Ciudadano Dale letra
  36. Observatorio Venezolano de Fake News
  37. Organización StopVIH
  38. Periodista en Carabobo
  39. Personal
  40. Profesores Ucevistas por la Unidad de las Fuerzas Democráticas
  41. PROVEA
  42. Radio Musikero
  43. Radio Onda 105.1
  44. Sec Gral CNP seccional Ciudad Guayana
  45. UCV,Escuela de Bibliotecología/APIU
  46. Una Ventana a la Libertad
  47. UNESR

Adscripciones personales:

  1. Acianela Montes de Oca. Periodista
  2. Adalberto Castellanos
  3. Alejandro Terenzani UCV
  4. Alicia Aguilar, periodista
  5. Amira Muci
  6. Ana carolina arias
  7. Anamaria González Oxford
  8. Andrés Rojas Jiménez
  9. Ángel Zambrano Cobo
  10. Anibal Pedrique.Consejero estudiantil (p) – Facultad de Humanidades y Educación UCV.
  11. Aurimer Josefina Meza
  12. Belkis Aguirre
  13. Carlos Castillo
  14. Carlos Molina Graterol. Profesor UCV
  15. Carlos Nieto Palma
  16. Carlos Roa Viana, periodista
  17. Carmen Añez
  18. Carol Carrero Marrero
  19. Cecilia Rodriguez
  20. César Batiz, periodista
  21. Cesar Saavedra
  22. Daniel Sanchez M.
  23. Daniela Martucci
  24. Déborah Van Berkel
  25. Deny Pirela
  26. Dickson Segovia
  27. Edgar Cárdenas
  28. Edgar López, periodista
  29. Eduardo Caballero Ardila
  30. Elizabeth Piña , UCV
  31. Elizabeth Wright Lascurain
  32. Elsy Manzanares
  33. Elvis Rafael Rodríguez Carmona
  34. Emilio Quintero
  35. Enrique Silva
  36. Eva Maritza Riera Leal
  37. Faitha Nahmens Larrazabal
  38. Felipe González Roa.Periodista. Profesor universitario
  39. Felix J. Tapia
  40. Florencia Tovar
  41. Freddy Morillo B
  42. Freddy Muñoz-Aguiar
  43. Gabriela Buada Blondell. Periodista, profesora universitaria y defensora de DDHH
  44. Grecia Almeida
  45. Gregoria Diaz
  46. Gregorio Salazar
  47. Gustavo Márquez – UCV
  48. Gustavo Márquez Marín, Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución
  49. Hermanlyg Rios
  50. Hlayaly valera
  51. Holy Castillo
  52. Ignacio Martinez Valladares
  53. Iria Puyosa / Universidad Central de Venezuela
  54. Isabel Gonzalez
  55. Isabella Picón, activista @labociudadano
  56. Ivonne Andara Berrios. CNP
  57. Javier Samuel Paredes, Periodista, profesor UCAB
  58. Jeiv Vicente Gómez Marín, medico especialista en obstetricia y ginecología, medicina materno fetal, profesor UCV
  59. Jenny Muñoz Coronado periodista
  60. Jesús Agustín Hernández Guzman
  61. Jesús Chúo Torrealba, periodista
  62. Jhonatan Rodríguez
  63. Johan Rodríguez Perozo
  64. José Ángel Cuadra R., Comunicador Social UCAB.
  65. José Domingo Blanco Estrada
  66. José Gregorio Afonso Castilla. UCV
  67. Karenia Cordova S
  68. Leda Piñero
  69. Leonidas Morillo
  70. Liduzka Derett, Lic Comunicación Social, instructor Fotografía escuela de Comunicación Social, UCV.
  71. Liliana Ortega
  72. LisethLote Moreno
  73. Liuyenkis Mejías,UCV
  74. Llubinka Laaser
  75. Luis Vasquez
  76. Luis Zambrano
  77. Ma. Pilar Puig
  78. Magaly Ramírez
  79. Manuel Zapata. Director Fundación Centro Gumilla
  80. Margarita Lampo
  81. María Eugenia Cisneros Araujo
  82. Maria Eugenia Grillet Marquez
  83. María Eugenia Martínez
  84. María Gabriela Colmenares España
  85. María Jesús Roca Prieto
  86. Mariangel Moro Colmenárez
  87. Mariangela Da Corte Guarepe
  88. Mariela Ramírez
  89. Mariela Torrealba UCV
  90. Marinela Hernández
  91. Marion Echenagucia
  92. Marisol Decarli
  93. Maruja Dagnino
  94. Mayte Navarro
  95. Milagros Montiel Roa
  96. Militza Perez Guevara
  97. Mireya Goldwasser
  98. Mireya Lozada. UCV
  99. Misle González
  100. Monica Jimenez UCAB
  101. Moraima Guanipa
  102. Nilsa Varela Vargas
  103. Norelkis Alicia Riera Romero
  104. Odell Lopez
  105. Oletta López José Félix
  106. Pedro José Rivas
  107. Pedro Ramírez
  108. Pia Revollo. Defensora de DDHH
  109. Rafael Godoy UCV. Profesor UCV
  110. Rafael Martínez Alviarez.CNP Distrito Capital
  111. Rafael Tovar
  112. Raúl Llovera Mayz
  113. Reinhard Dufresne
  114. Roberto Ruiz
  115. Rocio San Miguel. Defensora de DDHH
  116. Rosario Hernández
  117. Rosibel Torres
  118. Samuel J. Pérez Hermida, Profesor UCV
  119. Sergio Otero Castro prof. UCV
  120. Silvia Alegrett
  121. Tibisay Ascención Pino
  122. Tibisay, Romero
  123. Vanessa Moreno Losada
  124. Víctor Rago Albujas
  125. Vidal Rodríguez Lemoine
  126. Vidal RodriguezLemoine
  127. Vidal Saez ucv
  128. Yasmín Monsalve Reaño
  129. Yaya Andueza, periodista.
  130. Yelitza Linares. Periodista
  131. Yira Yoyotte
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Comunicado Urgente: “Personas trasplantadas y con condiciones renales ante la emergencia sanitaria”

Comunicados

Via Promedehum

Ante la imposibilidad de que las personas trasplantadas y con necesidades de hemodiálisis puedan movilizarse de manera adecuada por el Estado Mérida debido al no suministro de combustible para vehículos, expresamos la exigencia de respuestas urgentes.

Observamos con mucha preocupación que el desabastecimiento de combustible en el estado Mérida había alcanzado un nivel nunca visto, con la llegada del COVID-19 se suspendió dicho suministro, el cual quedó aparentemente reservado solo para ciertas prioridades sanitarias; teóricamente, en estas prioridades se tomó en cuenta las personas trasplantadas y con necesidades de diálisis que, en el área metropolitana de Mérida, El Vigía y Tovar asciende a la importante cantidad de 300 personas; de las que, no todas las que tienen vehículo propio están siendo beneficiadas con el suministro de combustible. Además, tampoco hemos sabido de respuestas para quienes necesitan trasladarse desde otros municipios y usualmente se movilizan en transporte público.

Por otro lado, estas personas se consideran un grupo de riesgo debido a su estado inmunológico, por lo tanto, las medidas que se tomen debe ser las adecuadas para la protección de su vida.

Consideramos de fundamental importancia, también que las autoridades competentes retomen de manera urgente el suministro de inmunosupresores para las personas trasplantadas; sabemos que en Mérida por lo menos 28 pacientes trasplantados, tienen 8 meses sin recibir uno de los medicamentos que necesitan tomar constantemente llamado Tacrolimus, y por el cual podrían padecer un
rechazo del trasplante.

Es importante destacar que la situación en la que se encuentran en cuanto a su salud, las personas trasplantadas y con necesidades de diálisis y las que han fallecido, ha sido determinada por la prolongada y sostenida escasez de tratamientos, salubridad en los espacios sanitarios e inconvenientes derivados directamente de la emergencia humanitaria compleja.

Desde el año 2018 hemos exigido a los representantes regionales se declare en emergencia el estado Mérida por parte de la Gobernación del Estado, lo cual solo ocurrió debido al COVID 19 sin que se hayan producido cambios notables en nuestra ya complicada situación.

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VOCES DE LA SOCIEDAD VENEZOLANA DEMANDAN UN MECANISMO URGENTE DE CONCERTACIÓN SOCIAL Y POLÍTICA PARA RESPONDER A LA PANDEMIA DEL COVID-19

Cabecera Blog

Voces de la sociedad civil venezolana hacen un llamado a los actores políticos a trabajar en una solución que permita la articulación de lo necesario para atender la emergencia humanitaria agravada por la pandemia, más allá de la gestión del conflicto político, tomando en cuenta que el avance del Covid-19 y sus consecuencias sobre la vida de los venezolanos exige medidas inmediatas que reconstruyan las capacidades institucionales del Estado venezolano para poder asistir y proteger a la población.

El país se enfrenta a la pandemia en medio de una emergencia humanitaria compleja. Entender este contexto y las debilidades estructurales de Venezuela para enfrentar la emergencia sanitaria y humana que se nos avecina nos impulsa a demandar a los actores políticos que tienen hoy la responsabilidad en la conducción del Estado, así como a la Asamblea Nacional, y los distintos sectores sociales a asumir la responsabilidad histórica de abrir los caminos que permitan adoptar medidas urgentes, efectivas y necesarias para preservar la vida de la mayoría vulnerable a los graves impactos de la pandemia del COVID-19, y en base a ello hacemos las siguientes recomendaciones:

  1. Enmarcar todas las acciones que se adelanten en el respeto y garantía de los derechos humanos de la población, entendiendo que la sola asistencia es insuficiente si no brinda protección
  2. Crear un mecanismo de interlocución entre los equipos interdisciplinarios ya conformados por ambos actores políticos y un Consejo Asesor de la Sociedad Civil, integrado por personas expertas, nombradas sin consideraciones de tipo ideológico-políticas, de los ámbitos de la salud, la alimentación, la economía, la organización comunitaria, para avanzar unidos junto a los organismos multilaterales en la coordinación de la respuesta nacional al COVID-19 con el concurso de todos los sectores de la vida nacional.
  3. Poner todos los recursos disponibles para que la atención médica necesaria sea accesible a todos los sectores de la población, especialmente a los sectores vulnerables de bajos ingresos, niños, niñas y adolescentes, mujeres, personas mayores, personas con discapacidad, comunidades indígenas en ciudades y zonas remotas y personas en cárceles y centros de detención.
  4. Tomar todas las medidas posibles para proteger a los trabajadores del sector salud, incluyendo el que cuenten con todos los insumos, equipos y condiciones necesarias para realizar su labor en las actuales circunstancias.
  5. Garantizar la emisión de salvoconductos y suministro de combustible a transportistas de alimentos y medicamentos, con el fin de proteger los circuitos de abastecimiento e igualmente al personal de salud, actores en acción humanitaria y defensa de derechos humanos, personal de medios de comunicación y personas con condiciones crónicas de salud que deben asistir a centros hospitalarios para recibir tratamiento.
  6. Atender los casos de personas que quedaron en terminales dentro y fuera del país sin recursos y posibilidades de trasladarse.
  7. Coordinar las acciones de la Fuerza Armada Nacional y demás órganos de orden público, así como protección civil y bomberos según las recomendaciones emanadas por los equipos de expertos que hacen frente a la pandemia y su apego a las normas internacionales de respeto a los derechos humanos. Prohibir las actuaciones de grupos de civiles armados en labores de orden público.
  8. Garantizar el acceso irrestricto a la información pública y permitir el libre ejercicio de los medios de comunicación, así como facilitar los medios de protección a su personal, con el fin de garantizar el derecho a la información de la población.
  9. Acordar que la vocería de la autoridad sanitaria que informe regularmente sobre los retos y adelantos de las decisiones y acciones, por los medios públicos y privados, en alocuciones abiertas y periódicas sea ejercida por el Ministerio del Poder Popular para la Salud.
  10. Incorporar políticas para garantizar los servicios públicos y medios de vida de toda la población, con especial foco en los sectores más vulnerables, como los trabajadores informales y por cuenta propia, adultos mayores, jubilados y pensionados, trabajadores asalariados cuya remuneración mensual no cubre el costo de la canasta alimentaria y personas en situación de pobreza, personas en situación de calle, que no cuentan con recursos acumulados para permanecer en aislamiento durante un largo período.
  11. Atender con extrema urgencia las necesidades de salud, agua e higiene de las personas privadas de libertad, y las específicas de las personas enfermas, mujeres y menores de edad en cárceles y centros de detención, además de reducir el número de reclusos mediante medidas humanitarias para quienes estén en condiciones especialmente vulnerables y no acarren peligro, y poner en libertad a todos las personas presas o detenidas de forma arbitraria por motivos políticos.
  12. Los beneficios de estas medidas deben ser distribuidos a través de mecanismos universales, sin mediaciones de adscripción que condicionen a los beneficiarios. Debe contemplarse un mecanismo para las personas no bancarizadas y valorar que hay un alto porcentaje de personas, especialmente mayores que no cuentan con tarjetas de débito. Así mismo se deben gestionar y activar grupos de apoyos domiciliarios que permitan identificar y brindar asistencia a personas mayores que viven en situación de soledad o personas con discapacidad.
  13. Garantizar la prioridad absoluta en el acceso a políticas públicas, programas y servicios a niños, niñas y adolescentes. De forma especial resulta indispensable asegurar la operatividad del sistema de protección de niños niñas y adolescentes conforme a lo establecido en la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, así como establecer una propuesta estructurada y viable para garantizar el acceso a la educación, tomando en consideración las dificultades en el acceso a internet y otras plataformas de comunicación. Debe orientarse adecuadamente a los padres y cuidadores para acompañar a los niños y adolescentes en este proceso.
  14. Valorar la utilización del Mecanismo Humanitario de País de la Organización de Naciones Unidas, desplegado bajo los sólidos principios de Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad e Independencia Operativa, como espacio institucional compartido por los sectores políticos, para canalizar la ejecución y contraloría de proyectos urgentes para atender, en medio de la pandemia, a la población. Esto implicaría abrir un espacio de cooperación entre ambos actores políticos con la participación de la Comunidad Internacional en el que sectores de la sociedad civil venezolana podrían colaborar como garantes de cumplimiento.

Convocamos a todos los sectores de la vida nacional, a la Comunidad Internacional y los Organismos Multilaterales, organizaciones de sociedad civil hermanas de otros países, personalidades y en especial a los gobiernos de Noruega, Canadá, los Estados Unidos, la Unión Europea, gobiernos de América Latina y el Caribe, Rusia, China, Cuba, a demandar, respaldar y acompañar estos acuerdos humanitarios y políticos en favor del pueblo de Venezuela.

Caracas, 04 de abril de 2020


Adhesiones de organizaciones:

  1. A todo Pulmón
  2. A.C El Paraguero
  3. A.C. Gestión de Cambio
  4. A.C. Radar de los Barrios
  5. A.C. Reforma Judicial
  6. A.C.MEDICOS UNIDOS DE VENEZUELA
  7. Acceso a la Justicia
  8. Acción Solidaria
  9. ACOANA
  10. Aconvida
  11. Activados Panamá
  12. Aderisco
  13. Alfa Ciudadana
  14. Alianza Venezolana Por La Salud
  15. Alternativa 1 «La Venezuela que viene»
  16. Aproupel-IMPM
  17. APUNELLEZ
  18. Aquí Cabemos Todos
  19. Aragua en Red
  20. Arco Laboral Metro de Caracas
  21. ARQUIDIÓCESIS ANGLICANA DE VENEZUELA
  22. Art-Wort
  23. Asamblea de Ciudadanos de Candelaria
  24. Asociación Civil Amigos de Junín
  25. Asociación Civil Centro de Educación Integral Gurrufio
  26. Asociación Civil Saber es Poder-AsoSaber
  27. Asociación Civil Sumate
  28. Asociación Civil Uniandes
  29. Asociacion de Profedores Jubilafos de la Upel Maracay (APROJUPEL MARACAY)
  30. Asociacion de Profesores de la UNEFM (APUNEFM)
  31. Asociación de Profesores de la Universidad de Carabobo
  32. Asociación de Profesores de LUZ (APUZ)
  33. Asociacion de Trasplantes de Venezuela
  34. Asociacion del Personal Academico de la Universidad Nacional Abierta-APAUNA
  35. Asociación GRAN CINE
  36. Asociación Venezolana de Mujeres
  37. Asociación Venezolana para la Hemofilia
  38. Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa. AVESA
  39. Athena – Lab para el cambio social
  40. Banco del Libro
  41. Baruta En Movimiento
  42. Caleidoscopio Humano
  43. Caracas Ciudad Plural
  44. Catia Posible
  45. Caviar Consultores
  46. CECODAP
  47. Cendif-Unimet
  48. Centro de Acción y Defensa por los Derechos Humanos (Cadef)
  49. Centro de Animación Juvenil
  50. Centro de Desarrollo Integral Sucre – CEDISUC
  51. Centro de Formación Para La Democracia (CFD)
  52. Centro de Justicia y Paz – Cepaz
  53. Centro de Servicio Social Comunitario Pablo Rivero Cardona
  54. Centro para la Paz y los derechos humanos de la UCV
  55. Ciudadanía Activa
  56. Ciudadanía con Compromiso A.C
  57. Civilis Derechos Humanos
  58. CLAMA INSUT
  59. Clima 21-Ambiente y Derechos Humanos
  60. Coalición Sindical Nacional
  61. Comision de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Venezolana
  62. Comisión Nacional de DDHH de la Federación del Colegios de Abogados de Venezuela del Estado Táchira
  63. Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez)
  64. Comisión para los Derechos Humanos y la Ciudadanía -CODEHCIU-
  65. Comunidad en Movimiento A.C
  66. Conciencia Ciudadana A.C
  67. CONICET
  68. Consejo Comunal las Colinas de Mañongo
  69. Consejo Evangélico de Venezuela
  70. Convite AC
  71. Crea País
  72. Creemos Alianza Ciudadana Chacao
  73. Creemos Alianza Ciudadana Libertador
  74. Creemos Alianza Ciudadana Zulia
  75. Defensa en Accion
  76. Defensoría Internacional de los Derechos Humanos (Capítulo Venezuela) Representada en la Comisión de los derechos humanos de las Naciones Unidas en Ginebra.
  77. ECORINA
  78. EDEPA
  79. EQUILIBRIO HATILLANO
  80. EXCUBITUS Derechos Humanos en Educación
  81. Expresionlibre org.ve
  82. FADESS
  83. Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV)
  84. Federación de Colegios de Bioanalistas de Venezuela (FECOBIOVE)
  85. Federación Unitaria de Sindicatos Bolivarianos del edo. Carabobo (FUSBEC)
  86. Federación Venezolana de Maestros
  87. Foro Ciudadano
  88. Foro Hatillano
  89. Frente en Defensa del Norte de Caracas
  90. Fuerza Ciudadana Democratica -Campo Elias
  91. Funcamama
  92. Fundacion Aguaclara
  93. Fundación Amigos del turismo Venezuela «FATURVEN»
  94. Fundación Ayúdate
  95. Fundación Basura Cero
  96. Fundación Centro Gumilla
  97. Fundación CIIDER
  98. Fundación Comunidades Ciudadanas del Municipio Sucre
  99. Fundación de Egresados UNET, Fundeunet
  100. Fundación de Lucha Contra el Cáncer
  101. Fundación Especialmente Amigos
  102. Fundación Hecho en Venezuela / Grupo ECOEM
  103. Fundación HUMANA
  104. Fundación Lucelia
  105. Fundación Mavid Carabobo
  106. Fundación Tierra Viva
  107. Fundacion Wayuu Taya
  108. Fundación Yo estoy aquí
  109. Gente del Deporte
  110. Geografia Viva
  111. GobiérnaTec
  112. Grupo de Pensamiento Democristiano Patricio Aylwin
  113. Grupo Propuesta Ciudadana (Perú)
  114. Iglesia Anglicana en Venezuela
  115. Instituto de Investigaciones de la Comunicación ININCO UCV
  116. Instituto Mead de Venezuela A.C
  117. Instituto Progresista
  118. Intersectorial de Trabajadores de Venezuela (ITV)
  119. Intersectorial Nacional de Jubilados y Pensionados
  120. INVESP
  121. Junquito En Movimiento
  122. Justicia y Paz OP Venezuela
  123. Labo Ciudadano
  124. Laboratorio de Paz
  125. Meals4hope-Alimentando Esperanza
  126. Monagas Cuenta S.C.
  127. MONITOR SOCIAL AC
  128. Montalbán en Movimiento
  129. Movimiento Ciudadano Dale Letra
  130. MOVIMIENTO INDEPENDIENTE DEMOCRÁTICO (MID)
  131. Movimiento Sindical de Base(MOSBASE)
  132. Mujer y Ciudadanía A.C
  133. Observatorio de Salud Sociedad Civil
  134. Observatorio de Universidades OBU
  135. Observatorio Electoral Venezolano (OEV)
  136. Observatorio Global de Comunicación y Democracia
  137. Observatorio Hannah Arendt
  138. Observatorio Venezolano de Prisiones
  139. ONG Entre Ciudadanos
  140. Ong Hombres por la Eguidad e Igualdad
  141. Opción Venezuela.AC.
  142. Oportunidad AC
  143. Organización Mundial Por La Paz En Venezuela (Roma)
  144. Orpanac ( Organización para la Prevención Nacional de la Corrupción)
  145. Parroquia San Alberto Hurtado, Parte Alta de La Vega
  146. Piloneras
  147. Positivos en Colectivo
  148. Prepara Familia
  149. PROADOPCION, A. C.
  150. Profesores Ucevistas por la Unidad de las Fuerzas Democráticas
  151. Promoción Educación y Defensa en DDHH – PROMEDEHUM
  152. Provea
  153. Proyecta Ciudadanía A.C
  154. Proyecto Hikola
  155. Proyecto Roscio
  156. Psicodehu
  157. Quiero Un Pais
  158. Red Anzoategui Unida por los Derechos Humanos (REDAUDH)
  159. Red de Activistas Ciudadanos por los Derechos Humanos (Redac)
  160. Red de Observación Electoral de Asamblea de Educación
  161. Red de Organizaciones de Derechos Humanos del Estado Anzoategui Redhanz
  162. Red Joven Venezuela
  163. Red Universitaria por los DDHH, Reduni
  164. Red Venezolana de Gente Positiva
  165. REDHNNA, Red por los Derechos Humanos de niñas, niños y adolescentes
  166. Respuestas al Desarrollo Asociacion Civil
  167. Reunificados ORG.
  168. Revista SIC del Centro Gumilla
  169. Semillas de paz
  170. SenosAyuda A.C.
  171. Sinergia,Red Venezolana de Organizaciones de Sociedad Civil
  172. Sociedad Civil (FALV capítulo Trujillo)
  173. Sociedad Civil Activa
  174. Sociedad Civil Empresarial Antolin
  175. Sociedad Civil. Venezuela sin barreras sociales
  176. Sociedad Hominis Iura (SOHI)
  177. Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatria
  178. Sociedad. Civil Organizada Margarita.SCOMGTA
  179. SOS Pacientes Renales
  180. StopVIH
  181. SUNEP-INPARQUES
  182. SUNOFUTRAJUP MPPRE
  183. Superatec AC
  184. Una Ventana a la Libertad
  185. Únete por los Derechos Humanos.
  186. Unicristina de Venezuela
  187. Unidad de Acción Sindical, Social y GremialZulia
  188. Unidad Visión Venezuela
  189. Unión Vecinal para la Participación Ciudadana
  190. UNITAS, Unión Nacional de Instituciones para el Trabajo de Acción Social, red de ong de Bolivia
  191. Urgent Action for Democracy and Development
  192. Vicaria de DDHH de la Arquidiócesis de Caracas
  193. Voces Vitales de Venezuela
  194. Voto Joven
  195. Wola (Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos)

Adhesiones personales

  1. Abilio López P
  2. Adriana Carrillo
  3. Adriana Morán
  4. Aimara Rodríguez
  5. Aimé Tillett
  6. Alain Letort
  7. Alba Gaban
  8. Alba Purroy
  9. Alberto Arteaga Sánchez
  10. Alberto Centeno
  11. Alejandra Olivares Hidalgo
  12. Alejandra Pardi
  13. Alejandro Álvarez Iragorry. Defensor de Derechos Humanos Ambientales
  14. Alejandro Luy
  15. Alessandra Bottà
  16. Alexander Leal
  17. Alexander Medina
  18. Alexandra Téllez
  19. Alexis Mercado (UCV)
  20. Alícia T Arcaya
  21. Alinis Aranguren Agreda
  22. Alix Garcia UCV
  23. Ana Luisa Ces
  24. Ana María Marin Mendoza
  25. Ana Mendez
  26. Ana Méndez
  27. Ana Mercedes Morales L.
  28. Anais López. Socióloga
  29. Andrés Caleca
  30. Andrés Febres-Cordero E.
  31. Andrés Stambouli
  32. Andy Delgado Blanco
  33. Angel Briceño
  34. Ángel Zambrano Cobo
  35. Ant Vilma Rigoris
  36. Antonia Luque
  37. Antonio Briceño
  38. Antulio Rosales, Universidad de Oslo
  39. Ariana Tarhan
  40. Arq Leonardo Quiñones
  41. Asdrubal Romero
  42. Asliberth Arcano
  43. Augusto Fernández
  44. Aura Sofía Díaz
  45. Aurea Vasquez
  46. Beatriz Bellorin
  47. Beatriz Cisneros Alzuru
  48. Beatriz González Vivas
  49. Beatriz Marín Bolívar
  50. Beatriz Santini
  51. Bernardo Rotundo
  52. Brenda Garrido
  53. Camilo Hernandez
  54. Carlos Aponte Blank
  55. Carlos Delgado Flores
  56. Carlos Franceschi
  57. Carlos Guerra Garcia
  58. Carlos Gutiérrez
  59. Carlos Infante
  60. Carlos Julio Rojas
  61. Carlos Molina
  62. Carlos Nieto Palma
  63. Carlos Oteyza
  64. Carlos Paris
  65. Carlos Vielma
  66. Carlos Viera
  67. Carlota Salazar Calderon
  68. Carmen Piemonti
  69. Carmen Carrasquel
  70. Carmen E González Salas
  71. Carmen Elena Isasi
  72. Carmen González Coronel. Docente universitaria. Trabajadora comunitaria
  73. Carmen Sosa
  74. Carole Leal Curiel
  75. Cecilia Garcia Arocha Marquez.UCV
  76. César Vásquez
  77. César Augusto Carballo Mena
  78. César Batiz
  79. Charo Mendez Rivas
  80. Claudia Arias
  81. Claudia Blanco
  82. Claudia E Requejo
  83. Claudia Nikken
  84. Claudia Valladares
  85. Colette Capriles
  86. Concepcion Urrutia
  87. Corina González
  88. Cruz Arreaza
  89. Dámaris González
  90. Daniel Duque
  91. Daniela Karoni
  92. Daniella Hernández Hermoso
  93. Danisbel Gómez Morillo
  94. David De los Reyes
  95. Déborah Van Berkel
  96. Douglas Gómez
  97. Edgar Alfredo Quero
  98. Edgard Soto
  99. Eduard Rondón
  100. Eduardo Matute Alfonzo
  101. Eduardo Torres
  102. Einar Goyo Ponte
  103. Elba Soto Ibarra
  104. ELBA YUDITH MEDINA MORENO
  105. Elias José Gómez Salom
  106. Elio Herrera
  107. Elíseo Sierra
  108. Elismenia Blanco
  109. Elizabeth León
  110. Elizabeth Marín
  111. Elizabeth Méndez de Elguezabal
  112. Elizabeth Ramirez
  113. Elizabeth Safar, profesora jubilada ININCO- UCV
  114. Elizabeth Sterling Vidal
  115. Elsa Cardozo
  116. Enmanuel Sandia
  117. Ennio Ortiz
  118. Enrique Larrañaga
  119. Enrique Peña Cimarro
  120. Enrique Sierra
  121. Enrique Urdaneta Fontiveros. Profesor Titular de Derecho Civil en la UCAB
  122. Enrique Vásquez
  123. Euglis Palma
  124. Evelyn Khazen
  125. Ezequiel Bellorin Font
  126. Fausto Miranda
  127. Felix Seijas Rodríguez
  128. Fernando Garlin Politis
  129. Fernando Rangel
  130. Fernando Rodriguez ucv,
  131. Flavia Pesci Feltri
  132. Florangel Arriaga
  133. Francelia Ruiz
  134. Franci Sánchez Zambrano
  135. Francisco Alfaro Pareja. Politólogo. Investigador externo de la Universidad Simón Bolívar.
  136. Francisco Camacho
  137. Francisco González Cruz
  138. Francisco J. Hernández
  139. Francisco Martínez- ExPresidente FEDECAMARAS
  140. Francisco Rodríguez
  141. Gabriel Aranguren
  142. Gabriel Hurtado
  143. Gabriel Ruan
  144. Gabriela Buada Blondell
  145. Gabriela Soler Correa
  146. Gerardo Luis Lugo Rengifo
  147. Germán Cabrera T.
  148. Giannina Olivieri
  149. Gilberto Guerrero Quintero
  150. Gilianys Quintero
  151. Ginne Uzcátegui
  152. Gipsy Gómez
  153. Gladys Delgado
  154. Gladys Mogollon
  155. Gloria Correa
  156. Gorka Carnevali
  157. Griselda Colina Hibirma
  158. Guillermo Ascanio
  159. Guillermo Carrasco
  160. Gustavo Hernández Salazar
  161. Gustavo Márquez Marín
  162. Héctor Vizcaya
  163. Hélène Sánchez Rose
  164. Hermanlyg Rios
  165. Hernán Zamora Rapale
  166. Humberto Rojas Mujica
  167. Huniades Urbina-Medina
  168. Ignaria Irina Arraiz León
  169. Igor Barreto
  170. Ileana Itriago
  171. Ilvia Rojas
  172. Indira Urbaneja
  173. Inés Quintero
  174. Inger Pedreáñez
  175. Iokine Rodriguez
  176. Iraima Rondón G
  177. Irene Murillo
  178. Iris Palma
  179. Irving Rivas
  180. Isabel Idárraga
  181. Isabel Quiroz
  182. Isabella Picón
  183. Isabelle Sánchez Rose
  184. Ismael Pérez Vigil
  185. Ivanova Decán Gambús
  186. Ivonne Torres Simo
  187. Jacqueline Richter
  188. Jaime Lorenzo
  189. Janette Jiménez
  190. Javier Higgins
  191. Jesús Castellanos Vásquez
  192. Jesús Chuo Torrealba
  193. Jesus Delgado
  194. Jesús Valero Gómez
  195. Jorge Alvarez
  196. Jorge Cruz
  197. Jorge Guerrero
  198. José Gregorio Delgado
  199. Jose Aguilar. ULA
  200. José Ángel Ferreira
  201. José Bernardo Guevara
  202. José David Parra
  203. José Domingo Mujica
  204. José Francisco Soto Latosegui
  205. José G González
  206. José Gregorio Afonso Castilla
  207. José Gregorio Darwich O
  208. José Gregorio Fernández
  209. Jose Luis Fernandez-Shaw
  210. José Luis Jiménez Ramírez
  211. José Luis Sánchez Trujillo
  212. José Manuel Muñoz R
  213. José Montoya
  214. José Rafael Peña Farías
  215. Juan Berríos Ortigoza
  216. Juan Carlos La Rosa Velazco
  217. Juan Escobar
  218. Juan Luis Sosa
  219. Juan Suárez Reyes
  220. Judith Brazon
  221. Judith Varillas
  222. Julio Mendina
  223. Jylman Red Jurado
  224. Karina Estraño
  225. Karla Barcos
  226. Katiuska Camargo
  227. Katiuska Di Eugenio
  228. Kelving Mendoza
  229. Keta Stephany. Secretaria de Información de FAPUV.
  230. Kethy Mendoza
  231. Keybell Díaz
  232. Keymer Ávila, Investigador y Profesor Universitario (UCV).
  233. Kira Kariakin
  234. Krupskaya Calderón. Ciudadana
  235. Laura Díaz
  236. Laura Paola Chitty M
  237. Lázaro Álvarez
  238. León Arismendi
  239. Leonor Itriago M.
  240. Leopoldo Romero
  241. Lilian Carrillo
  242. Liliana Requejo
  243. Lionel Hernández
  244. Lissette Gonzalez
  245. Lorena Liendo Rey
  246. Lucia Ravelo
  247. Luis Alberto Ossa
  248. Luis Cano
  249. Luis Crespo
  250. Luis E.Martinez Rojas
  251. Luís J. Espinoza
  252. Luis Loaiza
  253. Luis Marciales Rodríguez
  254. Luisa M Pulido
  255. Luisa Palacios
  256. Luisa Pernalete
  257. Luisabeth Pernalete
  258. Luisana Subero
  259. Luz Mely Reyes
  260. Magin Serfaty Poch
  261. Manfredo González M.
  262. Manuel Albino
  263. Manuel Mir
  264. Manuel Silva-Ferrer
  265. Manuel Veracierta
  266. Manuel Zapata, SJ. Director de la Fundación Centro Gumilla
  267. Marcial Márquez
  268. Marcos Salazar
  269. Marelis Alayon
  270. Margarita López Maya
  271. María Alejandra Correa
  272. María Angélica León Roux
  273. Maria Antonieta Mendez
  274. María Auxiliadora Mejias
  275. María Auxiliadora Rondón
  276. María Beatriz Medina
  277. María Carmela Rodríguez, Médico
  278. María Carolina Uzcátegui – Ex Presidente Consecomercio
  279. Maria Cristina Parra
  280. Maria de la Trinidad Itriago
  281. María del Pilar González
  282. María del Pilar Rodríguez Conde
  283. María E Escobar
  284. Maria Elena González Romero
  285. María Eugenia Arria Nucete
  286. María Eugenia Cisneros Araujo
  287. María Eugenia Martínez Padrón
  288. María Fernanda Madriz. Investigadora y docente ININCO UCV
  289. María Gabriela Colmenares
  290. María Gabriela Mata
  291. Maria Garrido
  292. Maria Ines de Fernandez
  293. María Isabel Otero Fernández
  294. María Isabel Peña
  295. Maria Luz Salas
  296. María Olga Aranda
  297. María Teresa Piñero Suárez
  298. María Teresa Urreiztieta
  299. Mariana Bacalao
  300. Mariana Ramirez
  301. Marianela Escalona Montesinos
  302. Mariano Herrera
  303. Maricruz Benítez Gimón
  304. Maricruz Fadul
  305. Mariela Ramirez
  306. Marino Alvarado Betancourt
  307. Marisela Hernandez. USB.
  308. Marisol Castillo
  309. Maritere Alvarado
  310. Marlene de Arreaza
  311. Marlo Chacón
  312. Martha Inés Moreno Sarmiento
  313. Maryhen Jiménez
  314. Mauricio Gutiérrez
  315. Mauro Martínez
  316. Mercedes Madriz B.
  317. Mercedes Muñoz
  318. Merlina Carrero
  319. Mibelis Acevedo Donís
  320. Michael Penfold
  321. Miguel Méndez Rodulfo
  322. Miguel Von Dangel
  323. Milagros Galeno Médica Internista
  324. Mileida Ramírez
  325. Mineau Reyes Mora
  326. Mireya Lozada
  327. Mirna Santoyo
  328. Mons. Jylmân Red Jurado
  329. Moraima Ascanio
  330. Moraima Hernández
  331. Morella Alvarado Miquilena
  332. Myriam Nikken
  333. Nancy Yanez
  334. Natacha de León
  335. Neil Jesús Martinez Meta
  336. Nelson Garrido
  337. Nestor Luis Luengo D
  338. Nilia Moreno
  339. Ninoska Briceño de Bellorin
  340. Norkys Salcedo
  341. Nowys Navas
  342. Nydia Ruiz
  343. Olga Pacheco
  344. Olimpia Tarallo
  345. Oly Millán Campos
  346. Omaira García
  347. Omar Ávila
  348. Oscar Arnal
  349. Óscar Gómez
  350. Óscar Lucien
  351. Oscar Murillo
  352. Pablo Miguel Peñaranda Hernández
  353. Patricia González
  354. Patricia Velasquez
  355. Paulo R. Méndez A.
  356. Pedro Delgado. Médico Psiquiatra
  357. Pedro González Caro
  358. Pia Revollo
  359. Porfirio Soler
  360. Porfirio Soler Soler
  361. Rafael Badell Madrid
  362. Rafael G. Curvelo E.
  363. Rafael J, Marín P.
  364. Ramón Jara
  365. Ramon Peña Ojeda
  366. Ramona Jara
  367. Reinaldo Ramos
  368. Ricardo Benaim
  369. Ricardo Jiménez
  370. Ricardo López
  371. Rigoberto Lobo Puentes
  372. Rocío Guijarro S.
  373. Rodrigo García-Alejo
  374. Rogelio Altez
  375. Roger Cedeño
  376. Rolando Peña/Art-Wort.
  377. Roman J. Duque Corredor
  378. Ronald Figueroa
  379. Rosimar Sosa
  380. Sandra Caula
  381. Sergio Dahbar
  382. Seymar Liscano
  383. Silvana Peñuela
  384. Soraida Pacheco
  385. Sulay García
  386. Susana Raffalli Arismendi
  387. Támara Herrera
  388. Teresa López
  389. Tibisay Bolivar
  390. Tibisay Elena Betancourt Parra
  391. Trinidad M Palma
  392. Tulio Olmos Gil
  393. Ursula Straka
  394. Valeska Martínez
  395. Vanessa Cartaya Febres
  396. Veronica Liprandi
  397. Verónica Zubillaga
  398. Vicente Díaz
  399. Vicente Perez
  400. Victor Rago Albujas
  401. Victoria Benarroch
  402. Victoria Benarroch. Mi libro de Vida. Un espacio para cada Historia.
  403. Viviana López Larralde
  404. Werner Corrales Leal
  405. William Requejo
  406. Williams Brito
  407. Wuilson Gitierrez
  408. Yajaira Perez
  409. Yamilette Sanguino Hernández
  410. Yaya Andueza, periodista
  411. Yelitza Linares
  412. Yely Rebolledo
  413. Yliana M Aguinagalde
  414. Yngrid Candela
  415. Yolanda Díaz
  416. Yorkman aguiar Abogado
  417. Yurizahima Quintana
  418. Zuleima Blanco
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