Validation Process of Political Parties. Executive Summary. Venezuela, 2017

Renovacion Partidos Políticos

Validation Process of Political Parties. Executive Summary.
Venezuela, 2017

The validation of political parties is a regular process established by the Law of Political Parties, Public Meetings and Manifestations (LPPRPM, for its initials in Spanish) *, billed in 1964 and partially reformed by the National Assembly in 2010.
According to this law, political parties should have renewed their memberships in December 2015, after the parliamentary elections held on December 6th. After a number of resorts and sentences by the TSJ (Tribunal Supremo de Justicia, the judiciary), as well as delays by the CNE (Consejo Nacional Electoral, the electoral organ), the process was scheduled for March 2017.

Read Executive Summary 

Comparte

Enrollment and Update of the Electoral Register.Executive Summary. Venezuela, 2017.

Registro Electoral Venezuela

Enrollment and Update of the Electoral Register.Executive Summary. Venezuela, 2017

The Electoral Register (ER) is the base instrument to carry out any kind of election. Citizens must be properly enrolled in order to have the right to vote and/or be elected*. Thus, the ER is considered the very heart of any electoral celebration. The citizens with a right to enroll are any Venezuelans who are 18 years old -until the very day of the election day-**. The execution of any election day requires doing of a number of activities that conform the whole electoral process and these are published along with the schedule. Among such activities, that need to take place
before the publishing of the schedule, are the enrollment and update of the Electoral Register.

Read Executive Summary 

Comparte

Informe Especial OGCD-Audiencia CIDH : Proceso Electoral y su impacto en los DDHH en Venezuela

Audiencias Publicas CIDH- 168 periodo de sesiones

Informe especial: Proceso Presidencial en Venezuela y su impacto en los DDHH

Informe elaborado por los especialistas del OGCD para ser presentado en la audiencia especial de oficio, convocada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en el marco de su 168 periodo de sesiones.

 

Ver Informe Especial OGCD-CIDH

Comparte

CONOCE LAS POLÍTICAS DE PRIVACIDAD Y CONDICIONES DE USO DEL OGCD

POLÍTICAS DE PRIVACIDAD Y CONDICIONES DE USO DEL OBSERVATORIO GLOBAL DE COMUNICACIÓN Y DEMOCRACIA

Una vez que el usuario ingresa a este sitio, los servidores del Observatorio Global de Comunicación y Democracia conservan cierta información sobre el usuario, como las direcciones asignadas por el Protocolo de Internet (IP), la navegación por el sitio, el programa informático utilizado y el tiempo empleado, junto con otros datos similares.

Esta información no identificará concretamente al usuario y se utilizará internamente sólo para analizar el tráfico del sitio. Si el usuario revela alguna información singular que lo identifique, como su nombre, dirección u otros datos, en formularios almacenados en este sitio, dicha información se utilizará sólo para fines estadísticos y no será objeto de difusión general. Sin embargo, el OGCD no serán en modo alguno responsables de la seguridad de esa información.

La utilización de este sitio supone la aceptación de las siguientes condiciones:

(a) El Observatorio Global de Comunicación y Democracia mantienen este sitio en la Web (el «sitio») en atención a quienes deseen acceder a él (los «usuarios»). La información aquí presentada tiene fines exclusivamente informativos. El Observatorio Global de Comunicación y Democracia autorizan a los usuarios a visitar el sitio y a descargar y copiar la información, los documentos y los materiales (denominados colectivamente «materiales») que contiene para su uso personal y no comercial, sin derecho alguno a revenderlos o distribuirlos ni a preparar compilaciones o trabajos derivados de ellos, con sujeción a las condiciones expuestas a continuación, así como a las restricciones de carácter más específico que puedan aplicarse a determinados materiales incluidos en este sitio;

(b) El Observatorio Global de Comunicación y Democracia administra este sitio. Todos los materiales de la Organización que aparezcan en él estarán sujetos a las presentes condiciones;

(c) A menos que se indique explícitamente lo contrario, las interpretaciones y conclusiones expresadas en los materiales que figuran en este sitio serán los de los diversos especialistas, consultores y asesores del Observatorio Global de Comunicación y Democracia que hayan preparado el trabajo y no representarán necesariamente las opiniones de su directiva.

Descargos de responsabilidad

Los materiales publicados en este sitio se proporcionan tal como aquí aparecen y sin ningún tipo de garantía, ya sea explícita o implícita, incluidas, pero sin limitarse a ellas, las garantías de la calidad comercial, utilidad para determinado propósito y protección contra infracciones. En particular, El Observatorio Global de Comunicación y Democracia no dan garantías ni responden de que dichos materiales sean exactos o completos. El Observatorio Global de Comunicación y Democracia amplían, modifica, mejora o actualiza periódicamente los materiales contenidos en este sitio sin previo aviso. Bajo ninguna circunstancia la Organización será responsable de las pérdidas, los daños, las obligaciones o los gastos presuntamente derivados de la utilización de este sitio, incluidos, pero sin limitarse a ellos, los fallos, errores, omisiones, interrupciones o demoras relacionados con dichos materiales. Los usuarios utilizan este sitio por su cuenta y riesgo. En ningún caso, incluida la negligencia, pero sin limitarse a ella, El Observatorio Global de Comunicación y Democracia y sus afiliados serán responsables de daños directos, indirectos, incidentales, cuantificables o consecuentes, aun cuando se les haya advertido de la posibilidad de tales daños.

El usuario reconoce y acepta específicamente que El Observatorio Global de Comunicación y Democracia no son responsables de los actos de ningún usuario.

Este sitio puede contener sugerencias, opiniones y declaraciones procedentes de diversas fuentes de información. El Observatorio Global de Comunicación y Democracia no garantizan ni respaldan la exactitud o fiabilidad de las sugerencias, opiniones, declaraciones u otras informaciones provenientes de ninguna fuente de información, ningún usuario de este sitio o cualquier otra persona o entidad. La aceptación por un usuario de tales sugerencias, opiniones, declaraciones o informaciones será también por su cuenta y riesgo. Ni El Observatorio Global de Comunicación y Democracia ni sus afiliados o cualquiera de sus respectivos agentes, empleados, fuentes de información o suministradores de contenido serán responsables ante los usuarios o cualquier otra persona de las inexactitudes, errores, omisiones, interrupciones, supresiones, defectos, alteraciones o utilizaciones de cualquier contenido del sitio o por el momento o el grado en que se produzcan; tampoco serán responsables de las fallas de funcionamiento, los virus informáticos o las interrupciones de la comunicación, independientemente de su causa, ni por cualesquiera daños que de ello se deriven.

La utilización de este sitio por el usuario estará sujeta a la aceptación por este último de la condición de indemnizar a El Observatorio Global de Comunicación y Democracia y a sus afiliados por cualesquiera acciones, reclamaciones, pérdidas, daños, obligaciones y gastos (incluida una suma razonable por concepto de honorarios de abogados) que se deriven de dicha utilización, incluidas, sin límite alguno, las reclamaciones en que se aleguen hechos que, de ser ciertos, constituirían un incumplimiento por el usuario de las presentes Condiciones. Si el usuario no estuviera conforme con alguno de los materiales presentados en este sitio o con alguna de las condiciones de utilización, el único remedio a que podría recurrir sería dejar de utilizar el sitio.

Este sitio puede contener enlaces y referencias a sitios de terceros en la Web. Estos sitios no se encuentran bajo el control de El Observatorio Global de Comunicación y Democracia y la Organización no es responsable de su contenido ni de los enlaces que puedan figurar en ellos. El Observatorio Global de Comunicación y Democracia proporcionan estos enlaces sólo como servicio complementario, y la inclusión de un enlace o referencia no significa que El Observatorio Global de Comunicación y Democracia respalden el sitio en cuestión.

Si el presente sitio contiene tableros de anuncios, espacios de intercambio, acceso a listas de direcciones u otros servicios de intercambio de mensajes o comunicación (denominados colectivamente «foros»), el usuario aceptará utilizar estos foros exclusivamente para enviar y recibir mensajes y materiales que sean apropiados y guarden relación con el foro de que se trate. Por ejemplo, pero sin excluir otros casos, el usuario aceptará que al utilizar un foro se abstendrá de:

(a) Difamar, injuriar, hostigar, acosar, amenazar o asumir cualquier otro tipo de conducta que vulnere los derechos jurídicos de otros (como el derecho a la intimidad y la publicidad);

(b) Difundir, publicar, distribuir o divulgar informaciones o materiales difamatorios, obscenos, indecentes, ilícitos o que infrinjan las normas correspondientes;

(c) Cargar en el sitio o enviar como anexos de un mensaje archivos que contengan programas informáticos u otros materiales amparados por las leyes de propiedad intelectual (o por el derecho a la intimidad y la publicidad), a menos que el usuario posea o controle los derechos de tales programas o materiales o haya obtenido todos los consentimientos previstos por la ley al efecto;

(d) Cargar en el sitio o enviar como anexos de un mensaje archivos que contengan virus, archivos corrompidos u otros programas similares que puedan perturbar el funcionamiento de la computadora de terceras personas;

(e) Suprimir la mención del autor, las notificaciones legales o las designaciones o rótulos relativos a la propiedad en cualquier archivo que cargue en el sitio;

(f) Falsear el origen o la fuente de un programa informático u otros materiales contenidos en un archivo que cargue en el sitio;

(g) Anunciar o poner a la venta cualesquiera bienes o servicios, o realizar o promover encuestas, concursos o cadenas de cartas, o descargar de un foro un archivo enviado por otro usuario que el usuario sepa, o razonablemente deba saber, que no se puede distribuir lícitamente de esa manera.

El usuario reconoce que todos los foros y grupos de debate constituyen un medio de comunicación pública y no privada. Asimismo, el usuario reconoce que las tertulias, el material publicado en tablones de anuncios, las conferencias y los mensajes de correo electrónico y otras comunicaciones de otros usuarios no cuentan con el respaldo de El Observatorio Global de Comunicación y Democracia y no se considerará que han sido revisados, examinados ni aprobados por El Observatorio Global de Comunicación y Democracia. El Observatorio Global de Comunicación y Democracia se reservan el derecho de suprimir, por cualquier razón y sin previo aviso, cualquier contenido de los foros que se haya recibido de los usuarios, incluidos, pero sin limitarse a ellos, mensajes de correo electrónico y materiales publicados en los tableros de anuncios.

Preservación de inmunidades

Nada de lo dispuesto en las presentes Condiciones se considerará una limitación de las prerrogativas e inmunidades de El Observatorio Global de Comunicación y Democracia o una renuncia a ellas, que están reservadas específicamente.

Aspectos generales

El Observatorio Global de Comunicación y Democracia se reservan el derecho exclusivo de modificar, limitar o suspender a su discreción este sitio o cualquiera de los materiales contenidos en él en cualquier sentido. El Observatorio Global de Comunicación y Democracia no están obligadas a tomar en consideración las necesidades de ningún usuario para adoptar tales medidas.

El Observatorio Global de Comunicación y Democracia se reservan el derecho de denegar a su entera discreción y sin previo aviso el acceso de cualquier usuario a este sitio o a cualquiera de sus componentes.

Ninguna dispensa por El Observatorio Global de Comunicación y Democracia de cualquiera de las disposiciones de las presentes Condiciones será vinculante a menos que se enuncie por escrito y sea firmada por un representante de la Organización debidamente autorizado.

 

 

 

 

 

Comparte

Elecciones Presidenciales 2018 en Venezuela: El dilema de Votar o No Votar

Presidenciales Venezuela 2018

PRESIDENCIALES 2018 VENEZUELA:

EL DILEMA DE VOTAR O NO VOTAR

Por Griselda Colina y Héctor Vanolli

Griselda Colina. Comunicadora Social egresada de la UCV. Actualmente es Directora del Observatorio Global de Comunicación y Democracia. Entre 2010 y 2015 ocupó la Coord. de Proyectos de la oficina del Centro Carter en Venezuela. Co- autora del manual de monitoreo de medios del Centro Carter, así como del Informe de Libertad de Expresión de Freedom House 2012. Colina fue parte del staff local de la Misión de Estudio del Centro Carter en Venezuela para los procesos electorales presidenciales de 2012 y 2013. @griscolina
Hector Vanolli fotoHéctor Vanolli. Es licenciado en Comunicaciones Sociales por la Universidad Católica de Salta (UCS), tiene una maestría en Relaciones Internacionales y Comunicación en la Universidad de Boston (BU) y ha sido scholar de la Fundación Fulbright y la Fundación Ford en los Estados Unidos. Se desempeñó como Representante Permanente del Centro Carter en Venezuela entre 2005 y 2014. Anteriormente, se desempeñó como Especialista en la Unidad para la Promoción de la Democracia (UPD) de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington DC. @AngelCostas2

 

E-Lector BlogA diferencia de Colombia, donde la participación de la ciudadanía en los procesos electorales nacionales ha tendido a ubicarse alrededor del 50 por ciento, Venezuela se ha caracterizado, en los últimos años, por la masiva concurrencia de la población a las urnas. En las elecciones presidenciales de octubre de 2012, por ejemplo, en las que el entonces presidente Hugo Chávez enfrentó al candidato de la oposición, Henrique Capriles Radonsky, la participación del electorado alcanzó el 80 por ciento. Este porcentaje se mantuvo prácticamente inalterado al año siguiente, durante los llamados “comicios sobrevenidos” de abril de 2013, en los cuales el candidato oficialista, en este caso Nicolás Maduro, se midió nuevamente con Capriles Radonsky. Si se tiene en cuenta que tanto en Colombia como en Venezuela el voto es voluntario, el desempeño de Venezuela en materia de participación electoral resulta sorprendente. Los venezolanos, de acuerdo al lugar común, gustan de salir a votar y expresarse.

Participación Electoral en Venezuela
Fuente: Datos CNE, Elaboración OGCD

La disposición de los venezolanos a concurrir masivamente a las urnas comenzó sin embargo a desplomarse luego de las elecciones de diciembre 2015, cuando casi el 74 por ciento de los electores salió a votar para elegir a los miembros de la Asamblea Nacional, dando a la oposición una de sus más rotundas y resonantes victorias de la “era Chávez”. De acuerdo a los encuestadores, la participación en las elecciones de mayo de 2018 podría caer del pico del 80 por ciento alcanzado en 2012 a una cifra que variaría entre el 45 y el 61 por ciento.

El desplome de la participación

El declive del porcentaje de participación electoral posterior a 2015 puede explicarse por varias razones. En primer lugar, debe citarse, como causa primordial, el proceso de debilitamiento de las garantías electorales y la erosión de la confianza ciudadana impulsado por el propio ente electoral venezolano con el apoyo de la totalidad del aparato institucional del estado.

Si bien los orígenes de este proceso se remontan a la segunda presidencia de Chávez, es luego de las parlamentarias de 2015 que el CNE, abandonando toda pretensión de imparcialidad, toma abiertamente partido por el oficialismo. La lista de violaciones e irregularidades, en la que incurrió el ente electoral a partir de este momento, es larga. En 2016 boicoteó primero, y suspendió después, la demanda ciudadana para activar el mecanismo relativo al referendo revocatorio presidencial; postergó luego, sin ninguna justificación, las elecciones regionales y retrasó igualmente, sin justificativo alguno, el proceso para renovar las nóminas de los partidos políticos.

Como culminación de este proceso, y tras un periodo de extensas protestas ciudadanas, el CNE avaló en 2017 la convocatoria ilegal para elegir una Asamblea Nacional Constituyente, proceso en el que no sólo se violentó abiertamente el marco constitucional vigente sino que se cruzó, por primera vez, la delgada línea roja que, hasta ese momento, había separado el ventajismo y las irregularidades del fraude electoral. De acuerdo a la propia empresa proveedora del software electoral, el CNE añadió fraudulentamente en ese evento al menos un millón de votos (hasta el día de hoy, el ente electoral no ha publicado resultados oficiales).

La “delgada línea roja” volvió a cruzarse ese mismo año, durante las elecciones regionales de octubre de 2017, cuando, en la elección de gobernadores en el estado Bolívar, el CNE alteró los resultados transmitidos por el sistema automatizado

La “delgada línea roja” volvió a cruzarse ese mismo año, durante las elecciones regionales de octubre de 2017, cuando, en la elección de gobernadores en el estado Bolívar, el CNE alteró los resultados transmitidos por el sistema automatizado mediante la incorporación irregular de actas manuales, dándole así la victoria al candidato oficialista.

La ola abstencionista

Paradójicamente, el proceso de erosión de la confianza ciudadana en el sistema electoral fue impulsado y fortalecido a partir de 2004 por la propia oposición política. Alegando la supuesta comisión de un fraude electrónico durante el desarrollo del referéndum revocatorio presidencial de agosto de ese año, la coalición opositora, entonces conocida como Coordinadora Democrática, convocó la que hoy podría considerarse una de las más exitosas campañas de abstención electoral en la historia política moderna venezolana. Si bien dicho fraude nunca pudo probarse, el llamado a la abstención llevó, entre los años 2004 y 2005, a la pérdida de numerosos espacios críticos de poder para la oposición, tanto en el ámbito de los gobiernos municipales y estatales como en el de la Asamblea Nacional. Las bancas perdidas en el órgano deliberativo sólo comenzaron a recuperarse en 2010, después de que el régimen hubiera adelantado su agenda por varios años sin ningún tipo de oposición parlamentaria.

El actual llamado a la abstención por parte de la oposición se produce en circunstancias radicalmente diferentes. A diferencia de lo ocurrido durante los primeros años del chavismo, la oposición no cuenta en 2018 con las garantías electorales necesarias en cualquier elección democrática. La posibilidad de que la administración recurra a todo tipo de manipulaciones e irregularidades el día de los comicios, incluido el fraude electoral, es por lo tanto una posibilidad cierta. Todo ello sin mencionar las graves irregularidades registradas en el proceso previo a los comicios del domingo, ni la ilegitimidad de origen de la convocatoria.

Dado que no toda la dirigencia opositora aceptó el llamado a la abstención, la convocatoria de la MUD a permanecer en los hogares el domingo produjo una profunda y dolorosa división entre los sectores que adversan al régimen.

Esta circunstancia, más la extendida sensación de frustración y derrotismo que siguieron a los comicios regionales de octubre de 2017, reavivaron la marea abstencionista que, desde 2004, dormía en las venas profundas de la sociedad y el sistema político venezolano. En este sentido, la Mesa de Unidad Democrática (MUD) no tuvo que empujar demasiado. Por el contrario. Sólo tuvo que dejarse arrastrar por la corriente.

La rebelión de las bases

Dado que no toda la dirigencia opositora aceptó el llamado a la abstención, la convocatoria de la MUD a permanecer en los hogares el domingo produjo una profunda y dolorosa división entre los sectores que adversan al régimen. Para quienes apoyan al principal referente opositor en la contienda electoral, el ex gobernador del estado Lara, ex jede de campaña de Capriles y ex dirigente de la MUD (además de ex líder y prominente dirigente del chavismo), Henry Falcón, el llamado de la MUD a la abstención presupone la pérdida de una oportunidad de oro para remover a Maduro.

A juicio de muchos de los sectores que apoyan a Falcón, no importa la existencia o no de garantías electorales, el entramado de trampas, o la posibilidad cierta de fraude. Tampoco importa el pasado chavista de Falcón (para muchos, esa circunstancia constituye incluso una ventaja). Hay que salir a votar, señalan, como expresión de protesta y de denuncia, y como forma de presión para obligar al gobierno a hacer trampa. Si vota la inmensa mayoría de los venezolanos, que según las encuestas adversan abrumadoramente a Maduro, no hay nada que el oficialismo pueda hacer para ocultar o disimular la derrota. Al margen de la postura que asuma el CNE, concluyen, esa circunstancia llevará indefectiblemente a escenarios de ingobernabilidad impredecibles los que, a su vez, podrían desembocar, en el corto o mediano plazo, en los esperados escenarios de transición. Para los abstencionistas más radicales, sin embargo, el sólo hecho de salir a votar el domingo equivale a poco menos que a un acto de complicidad con el régimen, cuando no de traición abierta.

El día después

Las elección del 20 de mayo en Venezuela se produce no sólo en el marco de un régimen político de abierta vocación totalitaria sino también en medio de un fenómeno hiperinflacionario arrasador (de acuerdo a los cálculos del Fondo Monetario Internacional, la inflación en 2018 alcanzaría el 14 mil por ciento) y una crisis humanitaria sin precedentes, en la que un inmenso porcentaje de la población depende para su sustento cotidiano de la distribución de cajas de productos básicos por parte del gobierno.

…a partir del día 21, se abre en Venezuela una etapa inédita, difícil de predecir, en la que la unidad de propósitos y acciones para el tránsito a la democracia será urgente

Cualquiera sea el desenlace de la contienda del 20 de mayo, lo cierto es que, a partir del día 21, se abre en Venezuela una etapa inedita, difícil de predecir, en la que la unidad de propósitos y acciones para el tránsito a la democracia será urgente.

 

 

Comparte

Comunicado 18: LA RED ELECTORAL CIUDADANA SE MANTENDRÁ ACTIVA Y VIGILANTE

Ante la eventual celebración de un proceso presidencial sin garantías

LA RED ELECTORAL CIUDADANA SE MANTENDRÁ ACTIVA Y VIGILANTE

En periodo lleno de incertidumbre y ante una crisis humanitaria compleja nunca vivida por los venezolanos, desde la Red Electoral Ciudadana expresamos nuestra profunda preocupación por el debilitamiento del voto como expresión ciudadana para la transición pacífica a la democracia en Venezuela.

Consistentes con los mandatos de las organizaciones que la conforman, desde la REC hemos venido registrando y documentando de forma rigurosa, cada uno de los procesos ejecutados por el Consejo Nacional Electoral, para utilizar la ingenería electoral como un arma de desconfianza y amedrentamiento político a favor del régimen imperante.

LEER COMUNICADO COMPLETO

Comparte

La Observación Electoral: Un Instrumento Valioso En Manos Ciudadanas

Observación Electoral

La Observación Electoral: Un Instrumento Valioso En Manos Ciudadanas

Jose Domingo Mujica

José Domingo Mujica

Director Red de Observación Electoral Asamblea de Educación

@RedObservaAE

 

E-Lector BlogEntre los instrumentos al alcance de los ciudadanos para la defensa de sus derechos políticos ocupa un lugar destacado la observación electoral. Esto se debe, en buena medida a que su ejercicio se coloca en la ruta que lleva a la definición de un factor crucial de la vida social y política: la designación de los que han de ejercer el poder. Se debe también a que su práctica es muy accesible a un amplio espectro de personas.

La libre escogencia de autoridades locales o dirigentes figura entre los derechos humanos fundamentales de todo miembro de una sociedad. Así lo establece, entre otros acuerdos internacionales, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas cuando en su artículo 21 señala que “La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público” y específica además que la misma ha de ejercerse por sufragio universal y secreto, mediante elecciones auténticas periódicas. La observación electoral tiene como propósito central la preservación de ese esencial derecho.

La observación electoral la llevan a cabo, en diferentes países, organizaciones no partidistas de ciudadanos, que incorporan voluntarios, debidamente entrenados para cumplir con el monitoreo sistemático de todo lo relacionado, directa o indirectamente, con los procesos electorales

La observación electoral la llevan a cabo, en diferentes países, organizaciones no partidistas de ciudadanos, que incorporan voluntarios, debidamente entrenados para cumplir con el monitoreo sistemático de todo lo relacionado, directa o indirectamente, con los procesos electorales; velando porque las elecciones se celebren respetando, tanto las reglas electorales nacionales, como los estándares internacionales que caracterizan una elección libre, equitativa y justa. Este monitoreo incluye la vigilancia del comportamiento de las instituciones públicas, antes, durante y después del periodo electoral.

Con su llamado a la participación directa en la defensa del voto democrático, la observación electoral contribuye al involucramiento de los ciudadanos en la vida pública.

TIEMPO Y ESPECTRO DE LA OBSERVACIÓN ELECTORAL

El examen y la valoración de los procesos electorales que realizan las organizaciones de observación electoral lo ofrecen a la ciudadanía, y en general a la opinión pública nacional e internacional, mediante un informe objetivo, independiente de los intereses particulares de los contendientes políticos participantes en la elección.

De esta manera la observación electoral se ha convertido a escala mundial en un importante factor de defensa y promoción de la democracia.

el propósito final de las actividades de observación electoral es el de reunir pruebas sustentables de las prácticas fraudulentas o violatorias de derechos fundamentales que se produzcan en el proceso electoral y hacerlas públicas

La observación electoral que, en sus inicios, cuando era una actividad realizada esencialmente por organizaciones internacionales, se limitaba al monitoreo de la jornada electoral, con el tiempo ha acrecentado su campo de acción, agregando progresivamente la vigilancia de la etapa preparatoria y de los eventos posteriores a la elección. Hoy en día la observación comprende la evaluación sistemática de la utilización de los medios de comunicación social y de las redes sociales durante la campaña electoral; la evaluación en campo de la campaña por equipos de observadores; la observación de la implantación de la infraestructura tecnológica para la elección por parte de las autoridades electorales y el seguimiento exhaustivo de la jornada electoral mediante el despliegue de observadores electorales a nivel nacional y el debido procesamiento de la información que estos suministran.

En resumidas cuentas, el propósito final de las actividades de observación electoral es el de reunir pruebas sustentables de las prácticas fraudulentas o violatorias de derechos fundamentales que se produzcan en el proceso electoral y hacerlas públicas, de manera que puedan servir de base a la actuación de la ciudadanía en defensa de sus derechos.

LA OBSERVACIÓN ELECTORAL EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS

En su ya amplia experiencia internacional, la observación electoral ha debido enfrentar realidades complejas de diversa índole y desempeñar roles de notoria importancia.  Uno muy valioso ha sido su papel en los procesos de transición hacia la paz y la democracia de países que han sufrido conflictos bélicos. En estos casos, ante la debilidad institucional y cultural para garantizar elecciones libres y justas, la observación electoral ha ofrecido un soporte para la sustentabilidad democrática, mitigando la desconfianza de los partidos políticos y la inseguridad de la población, mediante una acción que procura contener los intentos de fraude. Con ello ha contribuido a que en esos países se adopte la vía electoral, como mecanismo para dilucidar las diferencias políticas. Tal fue el caso de varios países africanos y de algunos países centroamericanos durante los años ochenta y noventa del siglo pasado.

A la observación electoral le ha tocado asimismo contribuir con el desenmascaramiento de regímenes autoritarios que se construyen fachadas democráticas con elecciones fraudulentas sobre las cuales mantienen un férreo control.

Ha sido también apreciable su contribución en procesos de democratización de regímenes autoritarios o dictatoriales. En esta lista figuran países africanos como Ghana, Etiopía y Kenia, países ex-soviéticos o que pertenecieron al área de influencia de la extinta Unión Soviética, como Georgia, Ucrania y Eslovaquia y, en Latinoamérica, Chile, Perú e incluso México, en donde se dio una larga permanencia en el poder de un solo partido, no obstante la celebración periódica de elecciones.

A la observación electoral le ha tocado asimismo contribuir con el desenmascaramiento de regímenes autoritarios que se construyen fachadas democráticas con elecciones fraudulentas sobre las cuales mantienen un férreo control. En estos casos la acción de la observación electoral ayuda a despertar la conciencia de los ciudadanos acerca de sus derechos políticos y el escamoteo que de éstos se hace en las elecciones.

En algunos países, tales como Perú y Colombia en Latinoamérica, las organizaciones de observación han participado en la detección y denuncia de la infiltración de la delincuencia (en particular del narcotráfico) en la política, especialmente en los procesos electorales.

LA OBSERVACIÓN ELECTORAL: UNA EXPERIENCIA COMPARADA

El desarrollo de la observación electoral ha sido marcadamente desigual en los diferentes países. Es así como, mientras que México ha incorporado la observación electoral a su legislación y le ha otorgado un presupuesto para respaldarla, y en países como Perú y la República Dominicana ésta cuenta con una amplia aceptación y reconocimiento oficial, en muchos países el rol de la observación ha sido manifiestamente minimizado, e incluso hay casos en los que es objeto de persecusión y restricciones.

…en el caso de Venezuela a las organizaciones de observación electoral se les plantea la lucha por objetivos tales como la eliminación de la restricción que se impone al número de observadores y, en general, la instauración de un régimen legal que establezca con claridad los deberes y derechos de los observadores.

Al mismo tiempo, la disparidad del desarrollo de la observación ha dejado de hecho una agenda a cumplir por las organizaciones de los países con relativo retraso en en su desempeño de la actividad, que se nutre de los logros y experiencias de sus congéneres. Esta vinculación, junto con los estándares para una elección libre y justa establecidos por organizaciones internacionales, ha funcionado como un impulsor de reformas electorales y en áreas asociadas, que apuntan al ensanchamiento de las prácticas democráticas.¿

En este orden de ideas, en el caso de Venezuela a las organizaciones de observación electoral se les plantea la lucha por objetivos tales como la eliminación de la restricción que se impone al número de observadores; la supresión de las limitaciones excesivas a la intervención del observador en el señalamiento de faltas o incorrecciones durante las votaciones y, en general, la instauración de un régimen legal que establezca con claridad los deberes y derechos de los observadores.

Comparte